El Mundo
Domingo 22 de Mayo de 2016

El ex presidente Lula se declaró "arrepentido" por la corrupción en los gobiernos del PT en Brasil

También se diferenció del modelo chavista venezolano. El ex mandatario enfrenta una caída muy fuerte de su popularidad.

Lula da Silva está arrepentido de haber cobijado tantos casos de corrupción en los 12 años de gobierno de su Partido de los Trabajadores (PT) El ex presidente ha declarado que "se arrepiente" de los casos de corrupción que hundieron su imagen, al tiempo que volvió a descalificar como "inmoral" el juicio político que suspendió en su cargo a Dilma Rousseff y que podría defenestrarla definitivamente en unos meses.

En una entrevista con el programa de Televisión Española Informe Semanal, Lula también lamenta la pérdida de popularidad de su PT, de Dilma y de él mismo, y no descarta volver a presentarse a la presidencia en 2018. Asimismo, el ex presidente se distancia del marcado populismo de Nicolás Maduro y Hugo Chávez en Venezuela, de los que sin embargo fue un aliado y sostén clave durante sus años en el poder. "Cuando terminé mi mandato, ni la oposición hablaba mal de mí. El legado de la relación entre el gobierno y la sociedad es lo que más me enorgullece. Hay gente que me odia porque los pobres empezaron a viajar en avión, a comprarse coches. Me dije que aunque fuera presidente de todos, gobernaría para los más pobres. Eso molestó", manifiesta Lula en la entrevista.

Pero el punto clave de la entrevista es cuando Lula admite: "Me arrepiento de los casos de corrupción, me gustaría que no hubieran existido", para acto seguido buscar su exculpación y la de su partido PT. Se ha quejado de que existe "una disposicion a criminalizar al Partido de los Trabajadores" y de que "las denuncias de corrupción manchan mucho al partido", por lo que ha advertido al pueblo brasileño de que "no todo lo que dice la prensa es verdad".

Rememoró con nostalgia: "Cuando terminé mi mandato (en enero de 2011), ni la oposición hablaba mal de mí". Lula ha lamentado que haya gente que "lo odia porque los pobres empezaron a viajar en avión, a comprarse coches", según afirmó. "Me dije que aunque fuera presidente de todos, gobernaría para los más pobres. Eso molestó", aseguró.

Pasó de inmediato a defender a Dilma Rousseff. "Nuestra democracia fue herida de muerte. El impeachment está en la Constitución, pero con esas razones es inmoral aplicar el impeachment a la presidenta Dilma". Sobre su futuro y la posibilidad de volver a ser candidato a la presidencia, Da Silva afirmó: "Lo haría si intentan desmontar, si hubiera una política capaz de destruir todo lo que hicimos de inclusión social". Este es un leit motiv tanto de él como de Dilma y el resto del PT contra el gobierno de Michel Temer.

Sobre la grave crisis en Venezuela, Lula dijo que "lo único en lo que coincidimos (con el gobierno chavista) es en tener una actuación preferencial para cuidar de los pobres. Estoy preocupado con Venezuela. Tuve una relación muy estrecha con Chávez. No tenemos nada que ver, el Partido de los Trabajadores es una experiencia única en el mundo". Lula buscó así despegarse de quien fue considerado durante todos estos años un gobierno aliado y protegido por Brasilia. Cuando Brasil era la potencia emergente de moda y el número uno de América latina, Chávez y luego su sucesor Maduro podían estar tranquilos: la más poderosa cancillería de la región los cubría y apoyaba. Esto se terminó, tanto por la enorme impopularidad del régimen chavista, como porque el nuevo presidente Temer y su canciller José Serra han dado un neto viraje a la política exterior brasileña.

Sobrino complicado. La situación personal de Lula no deja de empeorar. Un sobrino del ex presidente de Brasil fue detenido temporalmente e interrogado el viernes bajo sospecha de ser un testaferro del ex mandatario. La trama de corrupción investigada no ee la de Petrobras, sino otra, que involucra a la constructora Odebrecht _cuyo dueño está preso por el caso de la corrupción en la petrolera_ y al banco estatal de fomento brasileño BNDES. El expediente investiga a Taiguara Rodrigues dos Santos, hijo de una hermana de la ex esposa de Lula. Fue detenido e interrogado por la Policía Federal y su casa y varias empresas fueron requisadas. La Justicia investiga el tráfico de influencias que favoreció a Odebrecht en la obtención de bras fuera de Brasil, en países latinomericanas y africanos con financiamiento del BNDES. Lula es investigado por tráfico internacional de influencias en favor de Odebrecht. En ese proceso, se sospecha que Lula utilizó su influencia internacional para que la constructora obtuviera obras en República Dominicana, Angola y Cuba, países a los que el Lula viajó después de dejar la Presidencia en enero de 2011 para brindar conferencias. La presunción es que como retribución a Lula, Odebrecht subcontrataba a la empresa Exergia Brasil, del sobrino de Lula. Exergia no tendría capacidad para cumplir con los contratos, por lo que se trataría únicamente de una empresa usada para recibir dinero de Odebrecht.

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