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Domingo 21 de Septiembre de 2014

El Estado Islámico y Putin crecen en el vacío dejado por los EEUU de Obama

Del exceso de presencia a la ausencia casi total. Así puede describirse la parábola de la política estadounidense en Medio Oriente, y en general en el mundo, en el paso de la era Bush a la era Obama.

Del exceso de presencia a la ausencia casi total. Así puede describirse la parábola de la política estadounidense en Medio Oriente, y en general en el mundo, en el paso de la era Bush a la era Obama. El actual protagonismo del Isis-Estado Islámico es hijo directo de ese vacío de poder voluntario y proclamado a los cuatro vientos por Obama desde su primera campaña en 2008. También lo son el protagonismo agresivo de Vladimir Putin en Ucrania y el súbito impulso militar chino en las islas en disputa desde hace décadas con varios de sus vecinos. La ausencia americana invita a la agresividad armada. "Los EEUU tienen unas fuerzas militares sin par, pero no las van a usar, o no a fondo, así que avancemos nosotros", parece ser la síntesis de cómo piensan los competidores de Washington en todo el planeta. La actual ofensiva aérea de EEUU por "goteo" contra el Isis es el mejor ejemplo.

El discurso de Obama en El Cairo al inicio de su primer mandato, dirigido a reconectar la relación con el mundo árabe e islámico resulta, con la perspectiva de los años, de una ingenuidad desarmante. Ese mundo le respondió, no con la efímera Primavera Arabe, sino con el Estado Islámico, con Hezbolá y Hamas potenciados, con las tropas rusas en Ucrania y los Hermanos Musulmanes elegidos en las urnas en Egipto. Todo el "wishfull thinking" progresista concentrado en aquél discurso de Obama aun persiste en la conducta de la Casa Blanca. Claro que Obama está además fuertemente condicionado por una opinión pública muy renuente a meterse de nuevo en el infierno iraquí, que ahora sería por añadidura sirio. Ese público tiene enorme razón, después de ofrendar miles de jóvenes soldados y océanos de fondos públicos en una guerra y una ocupación carentes de sentido en Irak. Todavía se espera una explicación estratégica medianamente seria de esa operación. Irak ha quedado como ejemplo cabal de lo que no debe hacerse y del desperdicio de gigantescos recursos humanos, económicos y diplomáticos. Da la impresión de que se usaron porque simplemente estaban ahí, y por un desbalance desmesurado entre la superpotencia única y los demás actores de la escena internacional en 2003, año de la invasión. EEUU entró al conflicto como superpotencia única inalcanzable y salió a fines de 2011 todavía como superpotencia única, pero muy disminuida y acobardada por los golpes recibidos, y con adversarios que, en cambio, crecieron notoriamente en ese lapso de 8 años (China, sobre todo en la economía, y Rusia, en poder militar e influencia regional extendida incluso al Medio Oriente). Afganistán suma peso a ese desgaste de la superpotencia cansada, por si hiciera falta.

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