El Mundo
Martes 26 de Julio de 2016

El Estado Islámico, autor del nuevo atentado kamikaze en Alemania

El ataque contra un festival musical la noche del domingo fue el tercer episodio de violencia en Baviera en una semana.

El Estado Islámico (EI o Isis en inglés) asumió la autoría del atentado que perpetró un refugiado sirio de 27 años en Ansbach, ciudad de Baviera, en el sur de Alemania la noche del domingo. El terrorista se hizo estallar con una bomba cerca de un festival de música al aire libre, dejando 15 heridos. Fue el cuarto atentado en una semana que sufre Baviera. La seguidilla de atentados cometidos por inmigrantes de Medio Oriente ha aumentado el temor en los lugares públicos, así como la demanda social de un mayor rigor en la política de inmigración del gobierno de Angela Merkel.

En un comunicado de seis líneas difundido por su agencia Amaq, el Estado Islámico afirma que el sirio llevó a cabo en Ansbach una "operación de martirio". Por esto, califica al kamikaze de "soldado del Estado Islámico". El texto justifica el atentado porque Alemania participa en la coalición internacional que enfrenta al grupo islamista. El joven suicida dejó asimismo un video grabado en su celular en el que declara su juramento de fidelidad al "califa" del Isis, Abu Bakr al Bagdhadi. En el video anunciaba un acto de venganza contra los alemanes "en nombre de Alá", porque "matan musulmanes". Los investigadores analizan el celular, en especial un mensaje de Whatsapp, y estudian sus llamados. El acto terrorista dejó, además de la muerte del atacante, 15 heridos, cuatro de ellos de gravedad.

La noche del domingo, en Ansbach, al sur de Nuremberg, el refugiado sirio Mohammad Daleel, de 27 años se presentó ante el ingreso del festival musical, donde se habían reunido 2.500 personas. Los guardias lo rechazaron, aunque no lo detuvieron ni requisaron su mochila. Entonces el terrorista se dirigió hacia un restaurante cercano y se voló. La habitación que ocupaba el "soldado" del Isis en un albergue para refugiados dio revelaciones importantes. La policía encontró allí material de propaganda islamista de línea salafista así como material para fabricar bombas: un bidón de gasolina, ácido clorhídrico, alambres eléctricos, soldadores, baterías y piedras para usar como esquirlas. En el celular había asimismo imágenes violentas del Isis. El terrorista provenía de Alepo, y había llegado a Alemania hace dos años. Contra él se había dictado una orden de expulsión a Bulgaria. Desde el Ministerio del Interior se explicó que solicitó asilo en agosto de 2014, que le fue rechazado el 2 de diciembre de ese año. Pero que no le impidió seguir residiendo en el país bajo estatus de "tolerado". El terrorista disponía de una cantidad muy importante de dinero en efectivo (dato que apunta a su pertenencia a una célula) y administraba seis cuentas privadas de Facebook, cuatro de las cuales fueron borradas.

Hipótesis del "desequilibrado".Pese a todas estas evidencias, el ministro del Interior de Alemania, Thomas de Maiziére, se limitó a decir que "no descarta la motivación islamista", pero en la misma medida contempla que se trate de "un desequilibrado" sin relación con el terrorismo islámico, o bien "podría ser una combinación de ambas".

Esta diferenciación entre "desequilibrado" y "terrorista islámico" se reitera últimamente en Europa en boca de las autoridades. Pero resulta una distinción muy débil. Un "desequilibrado" bien puede afiliarse a un grupo terrorista extremadamente sangriento como el Estado Islámico, cuya propaganda online —como la que tenía en su celular el atacante de Ansbach— muestra en detalle decapitaciones de personas inermes. En el primer atentado, hace una semana, un joven inmigrante afgano de 17 años atacó con un hacha y un cuchillo a los pasajeros de un tren en Wurzburg, también en Baviera. Luego de herir a 5 personas fue abatido por la policía. Una bandera del Isis fue hallada en su habitación y el grupo islamista lo identificó como "uno de sus soldados". El terrorista grabó un video donde proclamaba sus intenciones y su pertenencia al Isis. Pese a toda esta evidencia, el Ministerio bávaro de Interior se mostró renuente. "Podría haber un trasfondo islamista, pero estamos lejos de tener claro este asunto", comentó la autoridad. Una actitud similar se vio ante el atentado de Niza (14 de julio, 84 muertes), cuando tanto la prensa como algunas autoridades trataron de mostrar al autor, un tunecino, como un sujeto alejado del islam y con problemas mentales y de conducta. La fiscalía francesa entonces dio a conocer algunas de las numerosas pruebas, que además llevaron al arresto de cinco cómplices del terrorista, un afiliado del Estado Islámico.

60 investigados. Alemania se enteró de otro dato preocupante, vinculado a la ola inmigratoria que trajo a 1,1 millón de personas solo en 2015. La Oficina Federal de Investigación Criminal (BKA) investiga a 60 solicitantes de asilo por posibles tener vínculos con organizaciones terroristas, entre ellas el Estado Islámico. "Tomando en consideración la ola migratoria registrada en Alemania, tenemos que asumir que hay adeptos, simpatizantes o miembros activos o antiguos de organizaciones terroristas y también islamistas entre los refugiados", apuntó la BKA. De los cuatro ataques terroristas registrados en Alemania en la última semana, tres fueron perpetrados por migrantes que entraron como peticionantes de asilo. Un cuarto, el de Munich, era hijo de inmigrantes iraníes, aunque alemán de nacimiento y afín a ideologías de derecha.

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