Economía
Viernes 26 de Agosto de 2016

El establishment expuso al gobierno su inquietud por la marcha de la economía

Analistas del sector financiero celebraron el cambio político, pero advirtieron que las inversiones no llegarán sin reactivación

Más allá de la euforia por el giro ideológico, las dudas sobre la sustentabilidad del modelo económico quedaron expuestas ayer en la reunión del Consejo de las Américas que organiza en Buenos Aires la Cámara Argentina de Comercio. En ese marco, los analistas de dos instituciones cercanas al gobierno nacional, el HSBC y Standard & Poor's pidieron generar más confianza y advirtieron "Si la economía no se reactiva no hay nada que funcione".

Roberto Sifón Arévalo, de S&P y Gerardo Matos, del HBSC, reconocieron que "las inversiones privadas todavía no llegaron como se esperaba".

Arévalo dijo que Argentina "está pasando por un proceso de ajuste, de reordenamiento institucional complicado, con diferentes actores y consecuencias", y consideró que "si la economía no se reactiva no hay nada que funcione".

Agregó que "el enorme optimismo que se generó por el cambio de gobierno no debe subestimar la magnitud del problema, que es muy grande".

"Hay que generar confianza con la acción porque el optimismo no se está traduciendo en los niveles de inversión", reconoció el funcionario de S&P, y sostuvo que "decir que se tiene un plan es condición necesaria pero no suficiente".

Afirmó que "el contexto es débil en cuanto a indicadores, pero la perspectiva es optimista".

Por su parte, Matos estimó que "Argentina tiene mucho para ganar", pero advirtió que "las inversiones privadas todavía no llegaron como se esperaba".

Matos aseveró que es necesario "evitar poner metas de gobierno que después no se cumplan" al señalar que "el incumplimiento de las metas se convierte en falta de credibilidad para los inversores".

El gobierno y la oposición más amigable desembarcaron en el evento empresario con el entusiasmo de las quinceañeras que viajan a Disneylandia. El que no estuvo presente, pese a que estaba anunciado, fue el ministro de Energía, Juan José Aranguren". En medio de intensas especulaciones, a último momento canceló su participación.

Fuentes del entorno del ministro dijeron que faltó debido a que se encontraba con mucho trabajo por la audiencia pública convocada para el 16 de septiembre próximo por las tarifas de gas natural.

Sí estuvieron el jefe de Gabinete, Marcos Peña; el ministro de Producción, Francisco Cabrera; la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, y el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta.

Peña aseguró que el gobierno está "logrando bajar la inflación" y les juró a los empresarios que la suba de precios no es su culpa sino "del Estado".

De acuerdo con el Indice de Precios al Consumidor (IPC) que difunde el Indec, los precios registraron en julio un alza del 2 por ciento, aunque para las consultoras privadas se ubicó por encima de ese valor.

El gobierno apuesta a la recesión para moderar las alzas de precio y, si los resultados se dan en función de esa estrategia, terminaría el año con un nivel de inflación mensual algo mayor al que existía en el momento en que asumió el poder y antes de llevarla al 45 por ciento anual.

Peña convocó a "un acuerdo entre empresarios, sindicatos y el gobierno". Por lo pronto, los empresarios reclamaron reducir los costos logísticos y operativos del sector productivo, para motivar inversiones locales y externas.

Jorge Luis Di Fiori, presidente de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios, expresó un discurso con duras críticas al anterior modelo económico del kirchnerismo y expuso sus expectativas positivas por el regreso del país a los mercados de capitales.

El empresario dijo que el costo del transporte interno de mercancías "debe reducirse de modo sustancial".

Susan Segal, presidenta y CEO de Americas Society, coorganizadora del Consejo de las Américas, resaltó el "entusiasmo general" que despierta la Argentina a nivel global.

La gobernadora de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, se refirió a los "cambios" que impulsa el gobierno nacional desde diciembre pasado, aunque admitió que "seguramente no a la velocidad" esperada.

Por su parte, el ministro de Modernización, Andrés Ibarra, aseguró que el gobierno de Cambiemos recibió un Estado "muy deteriorado, en algunas áreas devastado", y anticipó que se incorporarán a planta permanente a 2.500 de los 13.000 contratados en la administración pública nacional.

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