Policiales
Martes 25 de Octubre de 2016

El ejercicio profesional y la pertenencia a un gobierno

Luego de saberse que era abogado de un implicado en esta megacausa Superti recibió un aluvión de críticas de dirigentes con los que compartió las gestiones del Frente Progresista. Los reproches llegaron de Miguel Lifschitz, Antonio Bonfatti, Rubén Galassi, Maximiliano Pullaro y Alicia Ciciliani, entre otros. Ellos señalan que su decisión particular afecta todo el espacio.

"Integré un colectivo político que tuvo la fortaleza de hacer, junto a otras fuerzas, una profunda transformación del sistema penal. Esto generó un sistema muy eficaz de investigación pero también de respeto a las garantías de víctimas e imputados. Nunca puede ser un obstáculo a la investigación penal que un abogado defienda. Los abogados defendemos personas y no delitos: si yo defendiera el lavado haría apología del delito. Pero esas personas son inocentes hasta que sean condenadas. Así que no entiendo qué principios políticos impiden que un abogado que tiempo atrás estuvo en la función pública asuma la defensa de una persona frente a un fiscal que lo acusa", sostuvo.

El problema es político y no ético. Superti perteneció a un proyecto al que afecta proyectando las consecuencias de sus decisiones individuales. En ese sentido se le dice que es incuestionable moralmente que un abogado defienda a un miembro de Los Monos. Pero si el que toma ese rol es parte de un gobierno eso será sentido por todo ese elenco político. "Participaré de ese debate cuando bajen las aguas de este tsunami. El asunto es si puede el poder político interferir en el trabajo de un abogado en una causa en la que llevaba cuatro meses de labor y denigrarlo por eso. El problema es que no se informaron. ¿Qué proyecto político se enriquece cuando critica desde la desinformación?", replicó Superti.

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