Ovación
Viernes 13 de Mayo de 2016

El dueño de la pelota: Maxi fue protagonista dentro y fuera de la cancha

Hizo tres goles, fue la figura y marcó el camino de la victoria. Pero después soltó una frase que dejó muchas dudas en cuanto a su continuidad en el Parque. "Voy a disfrutar el último partido en el Coloso porque uno nunca sabe...".

Hizo tres goles, fue la figura y marcó el camino de la victoria. Maximiliano Rodríguez le dio alegría a Newell's. Pero después, al final del partido, tiró una frase que dejó muchas dudas en cuanto a su continuidad en el Parque. "Voy a disfrutar el último partido en el Coloso porque uno nunca sabe...", dijo sin inmutarse. Y como para generar más incertidumbre agregó: "No sé qué pasará el torneo que viene". Y se fue con la pelota de recuerdo debajo del brazo por haber pegado tres gritos en el partido. La Fiera marcó territorio con su palabra y le puso un enorme signo de interrogación a lo que será su futuro. Aunque, claro está, siempre dejó en claro que su carrera la quería terminar con la camiseta rojinegra. Para eso volvió hace varios años. ¿Cambiará la decisión?

Antes de estas palabras explosivas, lo que había sonado con intensidad en el Eva Perón era la emoción. Eso es lo que se observaba en las caras de los jugadores de Sansinena, pero también del medio millar de hinchas —enfundados en camisetas y con globos de colores— que se dieron el gusto de acompañar a sus jugadores. Los que fueron ovacionados cuando ingresaron al verde césped del estadio. Sus caras eran como la de niños felices que desfilan en una cancha de primera división y saludaban ante los aplausos recibidos. Hasta humo de colores lanzaron los del sur bonaerense en el medio del grito intenso de los rojinegros que coparon Junín como pocas veces ocurre. Demostrando pasión y respaldo a pesar de los flojos momentos vividos.

Sin dudas, la postal fue leprosa por la enorme convocatoria —alrededor de 7 mil hinchas— para este duelo entre un poderoso por sus figuras y técnica contra otro conjunto de voluntades. Y de ganas de muchachos que estaban obnubilados por los nombres que tenían enfrente. Si bien el cinco del Tripero Patricio Mangano le fue duro a Maxi en una acción en el primer tiempo, en un minuto se lo observó pedirle disculpas tres veces. Disculpas, por supuesto, que fueron aceptadas por el capitán rojinegro.

Hubo demasiado diferencia de jerarquía entre Newell's y el humilde Tripero, que llegó para cumplir con su sueño y hacer historia dentro de sus 102 años de vida. Con el solo hecho de jugar ya estaban hechos. Y quedó demostrado en el final cuando la multitud leprosa festejaba la victoria y los perdedores también lo hacían lanzando fuegos artificiales pese al 5-2. Con los jugadores siendo ovacionados por esos 500 simpatizantes que desandaron los 600 kilómetros entre General Cerri y Junín.

El final era el previsible. Con los futbolistas de Sansinena haciendo fila para fotografiarse y abrazar a la Fiera. Tocarlo, disfrutar del momento de haber compartido la cancha con un jugador que trascendió las fronteras y vistió la celeste y blanca. Después Maxi se quedó con la pelota del partido y habló para la TV. Y dio un mensaje: "Tengo un año más de contrato, pero cuando dudan de uno molesta. Siempre hice todo por Newell's". Después, a la salida del vestuario, fue el último en retirarse y optó por no hablar. Ya había dicho todo lo que pensaba y quería. Así le puso un interrogante a su continuidad. Ahora todo quedará en manos de la próxima dirigencia, la que deberá convencerlo y seducirlo para que siga siendo el emblema de la entidad o el dueño de la pelota.

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