Ovación
Viernes 14 de Octubre de 2016

El DT debió ser internado

Osella sufrió "una arritmia benigna" ayer tras el entrenamiento leproso. La presión por los resultados sin dudas hicieron mella en su cuerpo

La presión por el resultado, las críticas, las ansiedades y la desazón que muchas veces emergen hacen que una persona explote por algún lugar. Eso le sucedió a Diego Osella, el técnico de Newell's, durante la mañana de ayer y debió ser internado de urgencia para practicarle diversos estudios. El parte médico oficial indicó que sufrió "una arritmia benigna (fibrilación auricular de baja respuesta), por lo que el entrenador quedará internado para la realización de estudios complementarios y tratamiento, con perspectiva de alta en 24 horas". Es decir, de no mediar inconvenientes hoy podría dejar el centro asistencial. Esta situación que le tocó vivir tiene que ver precisamente con ese grado de presión y estrés en el que se encuentra el entrenador. ¿Dirigirá? Todo indica que mañana hablaría en conferencia y el domingo quiere estar en el banco ante Gimnasia, aunque hoy habrá una reunión con el médico para definir los pasos a seguir.

Osella se dirigió junto a integrantes del cuerpo técnico a la práctica matutina en Bella Vista. Ya sentía algunas molestias, pero igualmente se hizo presente en el predio para tomar la conducción. Según las voces consultadas por Ovación, tras el ensayo los médicos le hicieron algunos exámenes y lo condujeron a un centro asistencial céntrico para realizarle un electrocardiograma. Lo que preveían fue lo que arrojaron los estudios: "arritmia benigna".

"Sólo se le detectó eso, pero Diego se siente bien", confesó un allegado al conductor, que vive con una intensidad extrema no sólo cada partido sino también lo que sucede en la semana. Pero los cuestionamientos y críticas recibidas al funcionamiento le generan mucha intranquilidad. Esto sumado a las lesiones que sufrió el equipo y que le impide tener a varios titulares el domingo, más el clásico con Central que se viene y que multiplica las presiones seguramente también influyeron para que el cuerpo se expresara de alguna forma.

Ayer estaba previsto que el plantel compartiera un asado con el cuerpo técnico. Y fue en ese momento cuando los jugadores se enteraron de lo que le había sucedido al DT, se solidarizaron y mostraron su preocupación, según trascendió.

Está claro que en el fútbol siempre se exigió ganar y no es de ahora la presión que existe, pero hoy todo se elevó a la enésima potencia. No sólo se les pide a los jugadores vencer, sino también mostrar un juego que en parte seduzca. Newell's gana, empate y suma. Está en el lote de los de arriba y está invicto, aunque es cierto que la puesta en escena no es lucida. No juega bien, como en realidad tampoco lo hacen la mayoría de los equipos. Debe encontrar su norte y tener cierto equilibrio futbolístico, más allá de esa necesidad impuesta de engrosar el promedio y llegar al 1.4 del que habla el presidente Bermúdez.

"Todo esto que se vive lleva a que alguna vez uno explote", reconoció una voz cercana al conductor leproso, que de ahora en más tendrá que bajar un cambio e intentar manejar los nervios. Algo fácil en palabras, pero de difícil aplicación en la realidad.

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