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Sábado 26 de Noviembre de 2011

El día que la matemática se convirtió en juego

Chicos de 3º a 7º grados de la Escuela Nº 1.365 Amanece diseñaron propuestas lúdicas con números y operaciones

Analuz Arias está en 3º grado. El miércoles por la mañana la invitó a su abuela Ilda a jugar con la matemática en su escuela. Y allí estuvo de impecable blusa color violeta y unos aros dorados. No dudó en reírse un largo rato con su nieta que la esperaba con dados con una trampa: en lugar de sumar números, había que restarlos, y según el resultado avanzar en un tablero que ella misma había confeccionado. La escena se repitió en muchas otras. Fue durante la "II Jornada de matemática en juegos" organizada por la Escuela Nº 1.365 Amanece, y en la que participaron todos los alumnos de 3º a 7º grados.

La jornada "Matemática en juego" es la consecuencia del trabajo del año escolar con "actividades interdisciplinarias de lengua, matemática y tecnología", dice la directora de la Escuela Amanece, Patricia Baldón, y agrega que sobre todo "es una propuesta que invita a los chicos a construir y deconstruir conocimientos", lo cual significa para ellos "que deben conocer los contenidos" para armar los juegos.

Taller. Fernando Jaime es el profesor que está al frente de esta experiencia pedagógica que movilizó a toda la escuela de la zona sur de Rosario (ubicada en Pasaje Cucha Cucha 4949). Las propuestas las concretan a través del "Taller de matemática en juego" del que participan los chicos durante el año. El resultado de esos aprendizajes fueron los que mostraron en la jornada del miércoles pasado.

En rigor, según explican desde la escuela la idea que se busca con este espacio es que los chicos aprendan desde lo lúdico a resolver situaciones problemáticas y apliquen conceptos, entre otros retos. Este año las familias fueron las invitadas a conocer de cerca la actividad, también la visitaron los chicos de preescolar.

En un sector del patio de la escuela un grupo de 6º grado desafiaba a participar de una "Batalla numérica", básicamente armada sobre operaciones de multiplicación. "Jugando aprendemos más, porque a la mayoría matemática no les gusta, en cambio así es diferente", dicen sobre la actividad Tatiana Sosa, Laila Cugno, Carlos Martínez y Natanael Gálvez. Algo parecido, aunque más cercano al juego del bingo, diseñó otro grupo también de 6º grado y que llamaron "Ruleta loca". Participaron aquí Agustina Thomsom, Priscila González y Milena Martínez.

Autos y bichos.Apasionado por los autos, según contó LaCapital, Lorenzo González, que está en 4º grado y tiene 9 años, solito fabricó una pista que llamó "Tiremos para ganar". Es en realidad un gran afiche donde las operaciones determinan qué tan lejos llegan los jugadores luego de largar sus autos a la carrera.

También de 4º, Joaquín Musumeci y Agustín Nannini formaron su propio equipo para invitar a ser parte de la "Suma de los bichos", donde mariposas, abejas, lombrices y arañas hacían de fichas para avanzar o retroceder en un casillero también dibujado por ellos. En la misma galería que este estaba este equipo otro de chicos de 5º grado, integrado por Mirco González, Agustina Ferrari y Brandon Torres invitaba a jugar a la pelota paleta, aunque con números escondidos, que determinaban que el que mayor puntaje lograba era el ganador. "Vino la mamá de Mirco, jugó y nos ganó", contaron contentos por la visita.

Complejidad.La construcción de los juegos y propuestas variaba en complejidad según los grados. Siempre una de las metas buscadas fue que "todos participaran de los juegos" y "se animaran a la matemática", según contaron los mismos alumnos. En la planta alta estaban los grupos de 7º grado. "En 10 respondé", llamó el grupo formado por Claudio Matevé, Tomás Escobar, Juan Manuel López y Tomás Monteoro, a un tablero de grandes dimensiones confeccionado sobre un cartón donde había sólo "10 segundos" para responder a las operaciones sorteadas. Aquí los ganadores se llevaban una golosina.

Al lado de este equipo, estaba el de Camila Cárdenas, Adriana Hereño, Ana Belén Recabarren y Antonella Palavecino, todas de 7º grado. "Hay que armar con estas 6 fichas sobre estas líneas (formaban un ángulo agudo) dos filas de 4 fichas cada una. ¿Te animás?", desafiaban las alumnas y abrían así la posibilidad de salir de la memoria y repetición matemática, para pasar al ingenio y creatividad que la misma materia puede despertar. •

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