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Viernes 19 de Febrero de 2016

El día que Víctor Hugo la pasó mal

Está en la edición digital de “La Capital” y el primer consejo es escucharla, especialmente la última parte. Se trata de la entrevista que ayer le hizo a Víctor Hugo Morales el periodista Guillermo Zysman en su programa de La Ocho.

Está en la edición digital de “La Capital” y el primer consejo es escucharla, especialmente la última parte. Se trata de la entrevista que ayer le hizo a Víctor Hugo Morales el periodista Guillermo Zysman en su programa de La Ocho. Al comunicador le llovieron elogios, no tanto de quienes no quieren al reconocido relator de fútbol, sino por los que reconocieron un reportaje como debe ser, sin concesiones. “-¿Ocultar información no es una forma de mentir?”,  le preguntó Zysman dando inicio a la parte más tirante de la charla. “Quienes han  trabajado en consonancia con el gobierno anterior replican de una manera distinta. Si se busca la verdad, no se puede tener una mirada tan sesgada como la que se critica”, fundamentó el periodista rosarino. “Clarín es el monumento a la corrupción” y hasta una defensa a Schiavi y Jaime fueron los puntos polémicos del uruguayo, que coronó su intervención con una clasificación del periodismo: “Hoy en día están los que a rajatabla defienden al grupo Clarín, los que confrontan, y un tercer grupo que a mí me preocupa muchísimo más: los que quedan a mitad de camino,  los que entibian su vida tratando de mantenerse para un lado y para otro como si no tuviésemos ideología”. Por si faltara algo, remató: “Si usted va a la Guerra Civil Española no puede ser ecuánime”, le reprochó a Zysman. Pero el conductor de “El primero de la mañana” no se quedó atrás: “La ecuanimidad es parte de nuestro trabajo, objetivo no es nada y no estamos en guerra civil. Trato de ser criterioso. Lo otro es ser servil al poder de turno”. Sin desperdicio.

La discusión que desbarrancó

Algunos gestos del Papa Francisco no cayeron del todo bien en ciertos sectores. Entre quienes están molestos se encuentra Lilita Carrió, ferviente católica y aliada del presidente Macri. En su muro de Facebook, Carrió mostró su disgusto y anunció que por eso no irá a Roma en la comitiva presidencial. El mensaje fue respondido por Twitter por Felipe Solá: “Carrió, en Punta del Este, se enojó con el Papa Francisco, que está en México, dando testimonio con los que sufren. geografías. Diferencias”, escribió el diputado massista. No respondió Carrió, pero la posta la tomó Alfredo Casero, quien lejos de las sutilezas calificó a Solá de “enano”.  La réplica también desbarrancó: “Gordo”, escribió el legislador. Una discusión política que terminó con descalificaciones personales. Patético.

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