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Sábado 09 de Junio de 2012

El desafío del software libre

Por Fernando Pisani / Las computadoras en las aulas proponen terminar con la lógica del mercado y responder a las necesidades de los aprendizajes

La incorporación de las computadoras, especialmente las netbooks del Plan Conectar Igualdad, plantea grandes desafíos al sistema educativo para que puedan realmente aprovecharse en sentido educativo y no quede en una mera presencia de aparatos. O peor aún, de aparatos apagados o que no se llevan a la escuela porque no se usan en ella, como ocurre en muchos lados.

La excusa fácil "no hay capacitación" es sólo eso: una excusa pues las computadoras ya están presentes es las escuelas, pocas o muchas, desde la década de los '80. Por otro lado sí hubo y hay capacitación, pero también aquí debemos tener en cuenta que la misma generalmente está mal encarada, como lo que ha hecho la provincia de Santa Fe: se orienta al uso de la computadora, cuando la clave es aprender a apropiarnos de estas tecnologías, que no es lo mismo que aprender a usarlas. Apropiarnos de estas tecnologías para que tengan impacto en los aprendizajes, de los alumnos en primer lugar, pero también de nosotros, los docentes.

Lógicas. Y para apropiarnos de estas tecnologías ni siquiera se necesita ser informático o ser docente "informatizado". En cambio, lo frecuente es que el que más sabe de informática suele ser el más dependiente y sometido a los que manejan esos mercados. Porque lo que de aquí se trata es reconocer que hay dos lógicas: la lógica de la escuela y la lógica del mercado. Y la clave es o sometemos estas tecnologías a la lógica de la escuela, a las necesidades de los aprendizajes, o quedamos sometidos a la lógica del mercado, de los monopolios, a la lógica del adiestramiento.

Lamentablemente en el momento de encender las computadoras queda en evidencia que seguimos sometidos a la lógica del mercado. Y la capacitación que ha promovido la provincia fortalece aún más esa dependencia y esa orientación al adiestramiento y no al aprendizaje.

Teniendo las computadoras dos sistemas operativos, MSWindows y GNU/Linux, se opta por arrancar en Windows.

¿Y qué es Linux?: es software libre, gratuito, sin virus, tremendamente más poderoso y estable que Windows (de las 500 supercomputadoras más grandes del mundo 459 están con Linux, 5 con Windows). Y la excusa que dan los informáticos y los "especialistas" en trabajar en Windows es que "es lo que se encontrarán a la hora de trabajar", lo que es falso en dos sentidos: 1) que la mayoría de las reparticiones públicas del país, universidades y grandes empresas cada vez más usan software libre. 2) Que quien sabe lo más (GNU/Linux), sabe lo menos.

En la escuela pretendemos formar buenos ciudadanos y ciudadanas, personas solidarias, creativas, que puedan defenderse y crecer en una sociedad lamentablemente bastante hostil. Nosotros mismos, como docentes y personas, cuestionamos la corrupción, esté donde esté, rechazamos los despilfarros de recursos, la destrucción de la naturaleza, defendemos la soberanía, la libertad, promovemos el compartir conocimientos. ¿Trasmitimos esto a nuestros alumnos?: en informática y con el uso de las computadoras al menos no. Decimos una cosa y hacemos lo contrario. Y obviamente enseñamos lo que hacemos.

Cuestionamos la corrupción pero tenemos prácticas corruptas: usamos programas pirateados, violamos derechos de autor, evadimos pagos de licencias. Nos quejamos del despilfarro pero pudiendo usar cosas libres y gratuitas fomentamos el dominio del monopolio y de que cientos de millones de dólares salgan del país a pagar patentes y licencias. No sólo no cuidamos la soberanía de nuestros bolsillos y del país, sino que ni siquiera somos dueños de lo que hace nuestra propia computadora, ni sabemos las puertas ocultas que tiene. Negamos la libertad al terminar siendo dependientes de la voluntad de las empresas propietarias: no podemos modificar nada, copiar, ni siquiera saber cómo está hecho. El software propietario o privativo supone un modelo de conocimiento antagónico al que propicia la escuela: aquel todo lo oculta, todo lo cobra, nada lo comparte.

Primer paso. Algún día hay que dar un primer paso a romper esa dependencia, a ser coherente con lo que decimos querer enseñar. Hay infinitas aplicaciones gratuitas que pueden realizar lo que necesitamos (poner en un buscador Tabla de equivalencias entre Linux y Windows y aparecerán numerosos programas para cada necesitad). Y se puede empezar a probar de qué se trata esto eligiendo al arranque de las netbooks a Linux, o haciendo pruebas en la nuestra (en www.introlinux.org se explican sencillamente las diversas formas de instalar o conocer Linux, incluso sin afectar la propia computadora).

Nunca se va a superar la brecha digital con las mismas políticas que la provocan. ¿Cómo se puede cambiar esta situación? Muy fácil. En primer lugar y por sobre todo, querer hacerlo.

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