la_region
Domingo 12 de Junio de 2016

El derrotero que los llevó a un trabajo que impone fuertes desafíos

Nicolás Demarchi nació en Venado Tuerto, donde vivió hasta que tuvo que migrar para estudiar ingeniería en sistemas.

Nicolás Demarchi nació en Venado Tuerto, donde vivió hasta que tuvo que migrar para estudiar ingeniería en sistemas. "Tras un breve paso por la UTN Rosario, ingresé al Politécnico para estudiar análisis de sistemas y, aunque no terminé la carrera, tuve una muy grata experiencia en esa institución que recomiendo a todo el mundo", explicó.

El venadense pasó luego por varias empresas de software. "Empecé de abajo haciendo soporte técnico y administración de sistemas. Luego trabajé hasta 2005 por mi cuenta, mientras estudiaba y después ingresé a una empresa de software de Rosario hasta 2011. Más tarde vine a Buenos Aires, trabajé en el grupo Clarín en el desarrollo de software, pasé al Instituto de Astronomía y Física del Espacio del Conicet y hace un año ingresé a Satellogic", repasó.

"Aquí hay un muy buen clima de trabajo, la edad promedio de los empleados es de 30 años y tenemos desafíos que nos alejan de la rutina. Lanzar un satélite al espacio y que todo funcione no requiere que todo un equipo trabaje a la perfección porque si alguien ajustó mal un tornillo o nos equivocamos en una línea de código no nos podremos comunicar con el satélite y todo el esfuerzo habrá sido en vano", concluyó.

Nicolás Brignone nació en María Juana, donde estudió hasta terminar la secundaria. Luego se trasladó a Córdoba para cursar ingeniería electrónica. Sobre el final de su carrera comenzó a trabajar en diversas compañías hasta que se conectó con Satellogic, donde trabaja desde mayo de 2014. Allí realiza tareas de programación, diseños y construcción de placas electrónicas. "Lo bueno es que no nos encasillamos en tareas específicas. Además de lo nuestro hacemos lo que haga falta para que todo salga bien", dijo entusiasmado.

Brignone aseguró que el hecho de que "una vez que el satélite está en el espacio ya no existe posibilidad de corregir errores, y eso constituye un gran desafío que le aporta un atractivo especial a nuestra actividad. Hay un momento en el que todo el trabajo te pone a prueba de una manera muy agresiva. Genera ansiedad y una presión que termina armando el gran desafío que nos apasiona a quienes trabajamos en esta tarea".

Comentarios