La ciudad
Jueves 07 de Julio de 2016

El delicado estado de salud de un herido

El director del Centro de Quemados del Sanatorio Británico, Osvaldo Freddi, brindó detalles a LaCapital sobre el estado de salud de Juan Carlos Sánchez, el hombre que sufrió las peores consecuencias de la voladura de la caldera en el Laboratorio Apolo, el pasado 27 de junio.

El director del Centro de Quemados del Sanatorio Británico, Osvaldo Freddi, brindó detalles a LaCapital sobre el estado de salud de Juan Carlos Sánchez, el hombre que sufrió las peores consecuencias de la voladura de la caldera en el Laboratorio Apolo, el pasado 27 de junio. El profesional detalló que el colectivero sufrió lo que se conoce como el síndrome de aplastamiento, que le ocurre a los pacientes víctimas de una explosión o un bombardeo. "Lo que más sufrió fue su pulmón, tuvo una neumonía post contusión y está con respirador artificial desde que ingresó al sanatorio", indicó Freddi. Por el momento no está contemplado practicarle una traqueotomía, e incluso si su evolución sigue siendo favorable podría respirar por sus propios medios y su respuesta a los antibióticos fue positiva.

Los mayores inconvenientes los produjo la caída de escombros sobre su cuerpo. "Presenta dos fracturas de costilla, dos fracturas de vértebras, fractura de clavícula y esto afectó a los pulmones", precisó el profesional. Esto implica que su pronóstico seguía siendo hasta ayer reservado.

En cuanto a las quemaduras, las mismas se ocasionaron por el vapor y se detectaron en la pierna derecha (anterior y posterior), pierna izquierda (anterior y posterior), brazo derecho (anterior y posterior) y escoriaciones en la cara. Luego existen otras superficiales, totalizando la mitad del cuerpo quemado. "No presenta quemdaras internas", aclaró Freddi.

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