Ovación
Lunes 16 de Mayo de 2016

El debut de Franco y el orgullo de papá Darío

"El es más habilidoso que yo", dijo el ex volante leproso.

"Es un orgullo, una satisfacción que mi hijo debute en la primera de Newell's, lástima que no acompañó el resultado ni el rendimiento del equipo. Pero los momentos no se eligen. Y lo vi bien, claro que también con ojos de padre", dijo Darío Franco en el análisis de los primeros treinta y pico de minutos de Emiliano, un volante parecido pero "de mayor juego que yo".

El ex mediocampista leproso de principios de los 90 había llegado temprano a la zona mixta de popular y platea no socio del estadio de Temperley, avisado de que su pibe estaría entre los 18 y con chances de debutar, de lo que había estado cerca al ir al banco frente a San Martín de San Juan y Tigre sin llegar a entrar. "Y esta vez le tocó. Entró como doble cinco y se tiró para el sector izquierdo porque el juego se dio por ahí, pero puede jugar por ambos costados", contó mientras el resto de la familia acompañaba a Emiliano, que no habló porque ningún jugador debía hacerlo y menos él tras la durísima derrota.

"Sí, físicamente somos parecidos, pero él es más habilidoso. Ojalá pueda mostrarse, tener chances", manifestó para enseguida prenderse al "juego" de que ahora no podrá ser candidato a próximo entrenador leproso para no coincidir con su hijo y complicarle su continuidad. La risa cómplice así lo marcaba, aunque se sabe que puede ser mirado con buenos ojos por algunas de las listas que se presentarán a elecciones. ¿Qué pasaría? Una incógnita muy grande.

Lo cierto es que el rubio nacido en Zaragoza (donde jugó Darío), de 21 años (nacido el 21 de octubre de 1994), puso el primer pie en primera. En un partido que sólo quedará en la memoria por ser el de su presentación, como una carta bien jugada, como el tercer Franco (el otro fue Diego, su tío, quien jugó como defensor) de la familia en ponerse la rojinegra. Se presentó con la 29. Y aprobó, no como el equipo.

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