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Domingo 20 de Diciembre de 2015

El cuarto oscuro de la AFA

A mano alzada no. En el cuarto oscuro, como corresponde. Sin exponerse a las presiones. Cada dirigente representa en la AFA, o debería, los intereses de su club.

A mano alzada no. En el cuarto oscuro, como corresponde. Sin exponerse a las presiones. Cada dirigente representa en la AFA, o debería, los intereses de su club. No es necesario que el mundo sepa cuál es la preferencia. Hoy, por ejemplo, es mucho más top y mediático votar a Tinelli antes que a Segura. Suele suceder que es conveniente quedar a mitad de camino entre una y otra propuesta. En ocasiones, la declamación no tiene nada que ver con lo que efectivamente pasa en el cuarto oscuro. Massa, Stolbizer y Rodríguez Saá tomaron partido por Macri o por Scioli en el balotaje del 22 de noviembre. Sin embargo, nada dijeron en la previa, apenas alguna tibia insinuación. Así es la política, como la flotación del dólar que anunció Prat-Gay: sucia. Y no tiene por qué ser diferente en la AFA. Los dirigentes representan los intereses de sus instituciones. Y si de política se trata, está dentro de las reglas del juego promocionar a un candidato y votar a otro. No es un pecado, ni una traición, es una estrategia. La famosa y trístemente célebre frase de Carlos Menem encuadra aquí: "Si hubiera dicho lo que iba a hacer, no me votaba nadie". Asterisco: es imprescindible marcar que con esa consigna dejó el país en ruinas. No se pondera aquello, se condena y se recuerda por siempre. Pero sirve como ejemplo para explicar por qué los dirigentes de los clubes van y vienen entre intereses y muchas veces no hacen en el cuarto oscuro lo que dijeron en voz alta. Defienden a sus clubes y así debe ser. En esas aguas navegan Newell's y Central, aunque parecen decididos por una postura. Y será así siempre y cuando a Central y a Newell's les convenga. Y si no, será diferente. De eso se trata. La convergencia de negociaciones y conveniencias conforman el verdadero cuarto oscuro de la AFA.

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