Educación
Sábado 09 de Julio de 2016

El Corto Maltés vuelve a navegar

El Corto Maltés navega hoy por una de las redes preferidas para las imágenes, Instagram.

"Porque el sueño más real es aquel más distante de la realidad, aquel que vuela solo, sin necesidad de velas ni de viento" (Corto Maltés: La balada del mar salado, Hugo Pratt).

Dicen que un legendario marinero navega las vertiginosas aguas de internet. Su creador ha muerto, ha quedado huérfano; y sin embargo, él ha vuelto en busca de una isla escondida, en busca de nuevas aventuras. En una época en donde navegar es un verbo más cotidiano, iza velas este noble pirata y empieza un recorrido por un mapa aún más complejo.

Hugo Pratt había declarado que en un mundo "en el que todo es electrónico,donde todo está calculado e industrializado, no hay lugar para un tipo como él" y sin embargo, el querido Corto Maltés aparece hoy en una de las redes preferidas para las imágenes, Instagram. Resucitado por sus lectores que necesitan hoy en día —en el tiempo en que los mapas se han quedado sin misterios y cuando la magia se ha fugado del mundo— justamente un tipo como él, aquel cínico héroe romántico.

Cual contraseña para evocarlo, el hashtag #cortomaltese es la palabra clave con la que se multiplican en la pantalla de los móviles miles de viñetas del aventurero que nos ha permitido ser testigos de hechos a los que la televisión aún no llegaba. Corto nos ha hecho recorrer el mundo, visitó el Buenos Aires de los años '20 en Tango, nos llevó a Brasil para encontrarse con la excéntrica hechicera centenaria, Boca Dorada, apareció en el medio de la guerra ruso-japonesa donde conoce al joven escritor Jack London y a un ruso desertor del ejército del Zar, llamado Rasputín, que será su alter ego. La primera vez que Hugo Pratt lo dibujó fue en los años sesenta y el Corto aparecía atado de pies y brazos en una balsa de madera a la deriva del mar, en un relato precioso narrado por el propio océano Pacífico en La balada del mar salado.

En esta balada cuenta que de niño una gitana amiga de su madre quiso leerle la mano y descubrió que no tenía línea de la fortuna, así que él tomó la navaja de afeitar de su padre y se hizo una a su gusto. ¿Qué destinos podrá mostrarnos este marinero en la época actual? ¿Síntoma de qué es su reaparición en estas aguas digitales?

Ya sin dibujante, sin autor original, el Corto ha tomado vuelo solo, con el envión de sus lectores. Como pequeñas olas, los usuarios de Instagram, empujan el barco del Corto hacia una nueva aventura.

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Chi più alto sale, più lontano vede; chi più lontano vede, più a lungo sogna. #Cit #cortomaltese #dreamer

Una foto publicada por Il Cavallone Tuscany westcoast (@cavallonebeach) el



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