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Sábado 23 de Noviembre de 2013

"El conocimiento es un capital, una riqueza"

El sociólogo Emilio Tenti Fanfani destacó que para "ser alguien en la vida" ya no es suficiente el bien económico

"Hoy el conocimiento es un capital, una riqueza que produce riqueza", dijo el sociólogo Emilio Tenti Fanfani al advertir que, paradójicamente, al mismo tiempo que los sistemas educativos se expanden, el conocimiento en tanto bien cultural "se concentra en pocas manos". También, y en consecuencia, para resaltar el papel político y clave que tienen los docentes en la "construcción de una sociedad más igualitaria y democrática". Las palabras de Tenti Fanfani fueron compartidas durante la conferencia "El trabajo docente en el marco de las transformaciones de la cultura y la sociedad", organizada por el Ministerio de Educación de la provincia

Según dijo una y otra vez el especialista, ya nadie duda que tener educación, en el sentido escolar, es un bien preciado. Para eso historizó cómo las clases sociales antes podían prescindir de la escuela para mantener su posición en la sociedad. En cambio, hoy los padres de esas mismas familias adineradas tratan que sus hijos tengan una mejor posición y entre esas estrategias está la escuela. "Hoy en día estos padres ricas mandan a sus hijos a la universidad, antes no lo necesitaban", agregó a su relato.

Capitales. Para Tenti Fanfani esto es porque "para «ser alguien en la vida» cada vez más el conocimiento y la cultura son un capital tan importante como el capital económico".

Se explayó luego en resaltar que desde hace unos "años hay una tendencia que se mantiene y es la masificación de la escolaridad". Pero al mismo tiempo crecen las preguntas acerca de lo que la escuela puede hacer y garantizar.

Un tema unido al anterior y que trató el investigador principal del Conicet es que, a diferencia del capital económico, el cultural no se puede distribuir. "Sí, se puede repartir la «cultura objetivada», hecha cosa, como por ejemplo los libros y las computadoras", destacó para profundizar en la idea y la importancia de diferenciarla de la "cultura incorporada", esa capacidad que permite hacer uso de lo aprendido. "Tener los libros no es sinónimo de saber leer y escribir", ilustró.

Certificados. Enseguida recordó que también hay una "cultura institucionalizada" y que es una creación del capitalismo, que traducido en términos prácticos se ve, se demanda en los certificados oficiales que el Estado garantiza. "Hoy la sociedad está más proclive a repartir títulos y certificados", dijo para luego subrayar: "Si se miran las cifras de escolarización en los países más pobres de América latina se nota que éstas ascienden. Pero al mismo tiempo crecen las distancias entre «capital cultural» y «capital institucionalizado»".

A este panorama se suma otro que, en consideración de Tenti Fanfani, hay que mirar con atención. Es la creciente tendencia a medir, a evaluar por medio de pruebas estandarizadas. Una idea que surgió en los 70 en Europa y se extendió en los 90 en la Argentina, en pleno neoliberalismo. Un dato que —apuntó el educador— no es sinónimo de mejoras en la calidad educativa.

Advirtió que "hay una monopolización del conocimiento, que está cada vez más concentrado, en pocas manos. Y que ese proceso de concentración vuelve cada vez más complejo el de la democratización de la educación". Un problema de muchas aristas donde se confunden la demanda del título con el del conocimiento propiamente dicho.

Recordó aquí la anécdota de una mamá que asistió a la escuela porque su hijo de 5º grado no sabía leer. "Quédese tranquila que su hijo pasa de grado", le respondió la maestra. A lo que la madre devolvió: "Yo no quiero que mi hijo pase de grado, sino que aprenda". Tenti Fanfani expresó entonces su deseo para que todas las familias demandaran en similar sentido.

Rol político. Al final, recordó la importancia de la tarea de enseñar y el rol político que tienen los maestros: "Nuestra tarea es profundamente política porque tenemos que ver con la construcción de una sociedad más justa e igualitaria". Y refirió a dos modelos contrapuestos de profesores: el "tecnocrático", que se considera neutral en su oficio y por tanto cree nada tiene que ver con la política; y el "tecnocrítico" aquel que sí se reconoce en un compromiso político y sabe que puede contribuir a una sociedad más democrática e igualitaria.

En esta conferencia organizada por el Ministerio de Educación, y antes de Tenti Fanfani, disertó la pedagoga Silvia Duchatsky. La actividad estuvo destinada a alumnos y docentes del nivel terciario. Estuvo presente la directora provincial de Educación Superior, Irene López.

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