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Sábado 10 de Diciembre de 2011

El "como si"de la reforma curricular

Los cambios oficiales propuestos para los dos primeros años del secundario cosechan más rechazos que aceptación

Con más rechazo que aprobación por parte de los profesores, el Ministerio de Educación de la provincia de Santa Fe ya estableció qué materias aprenderán los chicos que ingresen a primer año del secundario en 2012, y los que cursen el 2º. Los gremios aseguran que falta consenso, discusión y que persisten "actitudes autoritarias" para imponer la transformación curricular.

La historia padecida con la ley federal de educación se revive en Santa Fe con las transformaciones del nuevo secundario obligatorio establecido en la ley de educación nacional. Una vez más el "como si" del debate impera en los discursos más que lo que se ha logrado plasmar en el nuevo diseño curricular para el ciclo básico del secundario (dos primeros años de este nivel). Y deja abierta mucha incertidumbre para el resto del secundario, conformado por el ciclo orientado que reemplazará al todavía vigente polimodal.

Acertadamente esta semana los profesores de historia definieron al llamado debate oficial como "una oportunidad desperdiciada" (ver aparte).La misma queja lideraron desde diciembre del año pasado los profesores de lenguas extranjeras y de lenguas aborígenes. Es que el documento inicial hablaba de "plurilingüismo" pero irónicamente sólo establecía -aún con ejemplos sobre los contenidos- un lugar para el inglés.

Aunque cada vez que se puede desde el Ministerio provincial, hasta entonces a cargo de Elida Rasino y ahora en manos de Letizia Mengarelli, se asegura que los cambios son productos del acuerdo con las escuelas, a nadie convence esa presentación. Quizás porque -con razón- no se sientan contenidos en un relato en el que hasta ahora no tuvieron lugar.

Chau colaboratorio. Es cierto que los marcos establecidos en el Consejo Federal de Educación ponen un límite a las materias que se deben enseñar en cada uno de los dos primeros años del secundario (11), algo necesario si se recuerda la diáspora de aprendizajes que tenían los adolescentes que venían de la primaria, y que hasta dificultaban el cambio de una escuela a otra.

Quizás esta medida sí tuvo un noble e inesperado fin: contribuyó para que el Ministerio de Educación provincial desechara implementar el absurdo de la asignatura "colaboratorio", una creación local con la que se desayunaron los educadores el año pasado al leer el borrador del diseño curricular propuesto.

Qué dice Amsafé. El último día de noviembre los docentes reunidos en Amsafé provincial fijaron posición frente a la reforma curricular. En líneas generales, advierten que para que sean efectivos los cambios para el secundario que propone el Ministerio, "es de imperiosa necesidad la construcción y adecuación de edificios escolares y la creación de horas cátedra y cargos (ya insuficientes con la actual estructura)".

Observan que "los documentos bajados por el Ministerio de Educación de Santa Fe a supervisores y directores están muy lejos de ser producto del consenso, sino más bien que se pretende implementar una reforma curricular por imposición". Con otro agravante, que es el de "delegar en los equipos directivos de las escuelas, la tarea de reestructurar el ciclo secundario en absoluta soledad, generando en muchos casos enfrentamiento entre pares y conflictos interinstitucionales".

Para Amsafé el sistema educativo "sigue estando en deuda con la comunidad educativa en lo que refiere a su democratización". Los responsables de la secretaría de Nivel Medio del gremio, César Gómez y Carlos Racca indican que "la paritaria (también producto de la lucha de Amsafé) introdujo niveles de democracia, pero siguen subsistiendo actitudes autoritarias como las de imponer sin los necesarios consensos una transformación curricular sin una verdadera participación de todos los actores de la educación secundaria".

Qué piensa el Sadop. También a fines de noviembre el Sadop Rosario difundió un extenso documento donde analiza los cambios propuestos. Recuerdan que han pasado "cuatro ciclos lectivos para diseñar esta propuesta con escasa formalización", y que sólo a las escuelas les llegó "una planilla con la matriz curricular de 1º y 2º años, sin la adecuación conveniente para las escuelas de gestión privada".

Afirman que si bien es "una propuesta que supera la anterior aún se halla lejos de contemplar las limitaciones del plan de estudio vigente desde la reforma de la ley federal en Santa Fe, señaladas por todos los docentes, como por ejemplo la reducción de la carga horaria de algunas disciplinas, desconsiderándose los efectos de una currícula en la que los espacios y los tiempos de aprendizaje se fragmentan". También señalan que no están contemplados temas clave como "la inclusión y la atención a la diversidad".

"Mientras los alumnos, padres y funcionarios pasan, entre reforma y reforma, _dicen_ son los docentes los que permanecen en el sistema sosteniendo los cambios y, en muchos casos, padeciendo las peores consecuencias". Expresan que "se perdió mucho tiempo" en el que se podría haber consultado a los docentes para los cambios en el secundario. "¿Se puede pensar una nueva secundaria sin saber lo que piensan los docentes? ¿Por qué no se los incorpora en los mecanismos de formación de decisión? ¿Por qué se desvalorizan sus aportes?", se interrogan desde el Sadop Rosario.Y al final afirman: "La escuela secundaria es obligatoria por ley, pero va a ser inclusiva gracias al trabajo de sus docentes cuyo accionar requiere contención, reconocimiento pero sobre todas las cosas, respeto".

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