Opinión
Miércoles 05 de Octubre de 2016

El comercio mundial se queda sin nafta

Negocios. Es el peor momento desde el estallido de la crisis financiera, ocho años atrás. Alarma en los organismos internacionales.

El comercio internacional está en su peor momento desde el estallido de la crisis financiera internacional, ocho años atrás y atentan contra su recuperación tanto la desaceleración en las economías en desarrollo, como las medidas proteccionistas a las que los países suelen acudir cuando se encuentran en dificultades.

La Organización Mundial de Comercio (OMC) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) hicieron sonar las alarmas esta semana en torno a esa situación y ratificaron sus recetas de liberalización para tratar de reimpulsar los intercambios.

Puntualmente, la OMC vaticinó que el comercio internacional se expandirá a un ritmo del 1,7 por ciento en 2016: en abril había vaticinado que sería un tercio más hasta llegar a un 2,8.

Este nivel de crecimiento es el menor desde 2008 y el organismo con sede en Ginebra dio a entender que el comercio podría no recuperarse el año próximo, al señalar que la expansión de esa variable podría ubicarse entre el 1,8 y el 3,1, cuando inicialmente la había estirado hasta 3,6.

"La desaceleración dramática en el crecimiento del comercio es seria y debería servir como un llamado de atención", dijo el director del organismo, Roberto Azevedo, quien, en línea con los planteos históricos del organismo, exigió volver a comprometerse con la apertura y el comercio.

En la base de este escenario anémico del comercio internacional está la presión sobre Brasil y China, en tanto que el desempeño de toda América del Norte también fue decepcionante.

La cadena británica BBC resaltó en ese contexto un dato adicional: es la primera vez en 15 años que el comercio internacional se mueve a un ritmo menor que el crecimiento de las economías.

"Sería la primera reversión en la globalización desde 2001 y la segunda vez que esto ocurre desde 1982", puntualizó el medio inglés en su análisis de la delicada situación.

A los funcionarios de los organismos internacionales en los que los países centrales tienen enorme peso, como son la OMC y el FMI, les preocupa que se produzca un espiral en el que esta situación derive en medidas de mayor proteccionismo.

"Es particularmente preocupante en un contexto de un crecimiento de un sentimiento anti-globalización", señaló el número uno de la OMC.

La directora gerente del FMI, Christine Lagarde, pidió "revertir la tendencia hacia el proteccionismo", en un contexto en el que no ocultó su preocupación por un "crecimiento sigue siendo demasiado bajo por demasiado tiempo, y para muy pocos".

Para Lagarde, quien ofreció una disertación en una universidad norteamericna, la "restricción del comercio es una mala práctica económica" y arengó en contra de "restringir el comercio y limitar la apertura económica".

"(Eso) seguro empeorará las perspectivas de crecimiento para el mundo y especialmente de sus ciudadanos más débiles", consideró Lagarde, atada al palo mayor de las ideas del neoliberalismo.

Una semana antes de que el FMI dé a conocer sus renovados pronósticos, adelantó que el crecimiento estimado para Estados Unidos será reducido de nuevo, después de que en julio ya fuese rebajado del 2,4 por ciento a 2,2 por ciento en 2016.

Por lo que se refiere a Europa, Lagarde dijo que "el crecimiento sigue por debajo de lo normal, aunque la actividad económica está ahora avanzando bajo las tensiones generadas por una alta deuda y la debilidad entre varios bancos".

Lagarde le prendió velas a una recuperación de Rusia y Brasil que, según consideró, "están mostrando algunas señales de mejoría después de un período de severa contracción".

En un mundo con vientos de frente, cada país buscará sus mejores oportunidades, aunque en el marco de una incertidumbre creciente.

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