AFA
Sábado 12 de Noviembre de 2016

El ciclo de Bauza está con el reloj de arena

Los dirigentes de la Comisión Normalizadora de la AFA, más los popes de Boca y River, ya no confían en que el Patón evitará el derrumbe futbolístico de la selección. Sampaoli aparece de nuevo en el horizonte para el año que viene.

Ojalá que el martes Argentina le gane caminando a Colombia y el buen nombre de Edgardo Bauza se limpie un poco de la cacería mediática a la que quedó expuesto tras la paliza futbolística que le dio Brasil en Belo Horizonte. Pero eso es improbable que ocurra. No porque la selección no esté en condiciones de vencer al equipo de José Pekerman, sino porque las horas del Patón al frente de la selección igual estarían contadas así sume los tres puntos en San Juan.

Es que los dirigentes que integran la Comisión Normalizadora de la AFA, los que mismos que hace tres meses se frotaban las manos con la contratación del Patón, son los que hoy dudan sobre la capacidad de Bauza para sacar al equipo del aplastamiento en el quedó en la tabla de posiciones. Ayer no en vano se escucharon horas de radio y televisión, y se escribieron ríos de tinta con el rumor de que Armando Pérez o algún pope pesado del fútbol argentino insistirá con la contratación de Jorge Sampaoli, quien dirigió a Sevilla en el amistoso contra Boca. Del entorno del Zurdo nadie confirmó ni negó nada, aunque si la AFA que se viene en 2017 pone los billetes que hay que poner para la rescisión del contrato que lo une con Sevilla, nada es imposible en el insondable mundo del fútbol argentino.

Por lo bajo aquellos dirigentes de la Comisión Normalizadora que antes adulaban al Patón, ahora afirman que no lo ven con las fuerzas suficientes para liderar una reacción en este grupo de jugadores perdedores. Aunque públicamente salen a respaldarlo y a darle el abrazo del oso. Eso hizo ayer Javier Medín, el vicepresidente de la Comisión Normalizadora, cuando pulverizó los rumores sobre que viajaría hacia España para reunirse con Sampaoli: "No tengo ningún vuelo programado a Europa. Sólo voy a ir a San Juan para apoyar a Bauza", aclaró. Y, por si sus palabras no sonaron convincentes, enseguida les apuntó a quienes instalaron esas versiones malintencionadas: "No voy a negar que la selección desde que está Bauza juega muy mal, pero igual aquellos que lo quieren sacar del cargo que guarden el serrucho porque contra Colombia dirige Bauza".

Sin querer queriendo, como diría el querible personaje del Chavo, Medín reconoció lo que los principales dirigentes del fútbol argentino piensan en estos momentos de la gestión de Bauza. Le perdieron la confianza. Por más que logre los tres puntos contra Colombia, igual creen que no es el entrenador indicado para surfear por las aguas de las eliminatorias sudamericanas hacia el Mundial 2018. Aquella malla de contención que tenía cuando asumió y fue elegido por el propio Armando Pérez, mutó en apenas cinco partidos en un proceso al que le entran críticas por todos lados. Ya no sólo le reprochan que no haya dotado de un estilo reconocible a la selección, sino que a esta altura hasta desconfían de su personalidad. Incluso, no lo ven con sangre en las venas para pegarle un puñetazo a la mesa y decirles a los jugadores cómo él quiere jugar y no cómo quieren los jugadores. La forma en la que Argentina fue humillado por Brasil fue la gota que rebasó el vaso. Era lo que faltaba para que los presidentes de Boca, River, Independiente y otros dirigentes con peso político en las decisiones neurálgicas del fútbol argentino estén convencidos de que el buzo de la selección argentina ya le queda como ropa holgada.

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