Ovación
Martes 24 de Mayo de 2016

El Chacho Coudet dijo que en "unos días" definirá su futuro como DT de Central

Central cerró el año y medio con el Chacho al mando, con una derrota en Córdoba, pero fue lo menos importante. Lo principal estuvo tras los noventa minutos, cuando el técnico, que prácticamente tenía decidido irse, dijo que lo pensará y responderá pronto. El apoyo del hincha el domingo fue clave tras el golpe en Medellín.

El minuto 90 de ayer fue más importante que lo que ocurrió antes en el césped del Mario Alberto Kempes. Porque la derrota por la mínima diferencia ante Belgrano sólo sirvió para completar el último renglón del semestre en el casillero de las estadísticas de Rosario Central. No hay dudas de que el foco de la atención está en otro lado. ¿Cuál será el futuro de Eduardo Coudet? ¿Seguirá siendo el director técnico canalla? Son las principales preguntas que dominan la agenda auriazul y que por ahora tienen una respuesta incierta. El Chacho sabe mejor que nadie que su determinación tiene en vilo al pueblo auriazul y por eso anoche en la rueda de prensa pospartido no esquivó el bulto, confió sus sensaciones, pero dejó bien en claro que aún está meditando la decisión definitiva. Es un hecho que su continuidad es "muy difícil", tal como confiaron los propios directivos, pero a la vez hay una luz de esperanza que todavía está vigente y hasta el propio DT ayer dejó una hendija abierta para continuar el frente del equipo de Arroyito, aceptando que "lo emocional" también juega su partido.

"En el fútbol argentino sirve salir primero y nosotros pensamos de la misma manera. Siempre digo que juego para ganar y salir primero. A veces no sé si es exigirse de más, pero es lo que aprendí a lo largo de mi carrera. Tengo la necesidad de tomarme unos días y analizar todo mucho más tranquilo". El concepto de Coudet pinta a la perfección que el hecho de no haber coronado este año y medio al frente del equipo con una vuelta olímpica es un motivo excluyente, tal vez el máximo, que lo llevó a pensar seriamente en dar un paso al costado.

Incluso el Chacho ya les había comunicado a los directivos hace dos meses que si no ganaba nada tenía la intención de interrumpir su ciclo.

Pero la movida de los hinchas el domingo en Arroyo Seco, dándole una muestra de apoyo contundente lo hizo repensar la situación. Claro que el factor emocional tiene gran incidencia en su determinación definitiva. "El hecho de que haya habido una reacción en la gente muy buena no es un dato menor para mí. Por el lazo sentimental que uno tiene con este club. Nos tocará a lo largo de la carrera tener que dar vuelta situaciones y opiniones, pero en este club si la opinión hubiese sido adversa se me hubiese hecho muy difícil seguir. Esto es un punto a favor, pero que no define nada. Seguro que lo emocional pesa, si esto no hubiese sido así estaría afuera, es la verdad. Desde lo emocional uno se permite tomarse un tiempo más y pensar con tranquilidad", confesó.

No hay ninguna duda de que Coudet es el alma de este Central en el último año y medio. El autor intelectual de este proceso que supo jugar un fútbol de alto vuelo, que peleó por su destino hasta las últimas consecuencias y que si se consuma su salida el club de Arroyito deberá barajar y dar de nuevo en todo sentido.

El entrenador anoche en el Kempes habló con la prensa con el gesto adusto y siempre consciente de que cada palabra que salía de su boca iba a llegar directamente a los oídos atentos de cada hincha canalla.

"Hasta hoy estoy en el lugar donde quiero estar. Pero soy consciente de que sufrimos un golpe duro el jueves y hay que hacer un análisis importante de lo que fue este año y medio. Quiero lo mejor para Central y nada ni nadie está por encima de este club, que es muy grande. Lo único que pido son unos días para comunicar mi decisión a los directivos. Quiero tomar la mejor determinación para todos", expresó sin vacilaciones el Chacho.

Los dirigentes ya le expresaron al DT que el deseo unánime es apostar a la continuidad de su proyecto futbolístico. Y entre hoy y el fin de semana seguirá el contacto permanente hasta que se concrete la reunión decisiva, en la que Coudet dará su veredicto.

"Todavía no hemos podido ir a casa, ni juntarnos nosotros como cuerpo técnico para hacer un análisis global. Está claro que no quiero ser irrespetuoso con los tiempos y trataré de tomar una determinación lo antes posible. Pero necesito tomarme unos días para hablar con mi familia y mis colaboradores. No hay fecha límite. Pero los tiempos serán los más cortos posibles", aseguró.

Coudet ayer volvió a tener un partido movidito, no paró de dar indicaciones, no se alejó de la línea de cal en ningún momento y tras la expulsión de Víctor Salazar protestó con tanta vehemencia que también debió irse de la cancha. Terminó de ver el encuentro en la boca del túnel, esperó el pitazo final y se metió en el vestuario. Tras hablar en la intimidad con sus jugadores, brindó la rueda de prensa, saludó amablemente y se retiró del Kempes.

A partir de allí en su cabeza comenzó a jugarse el partido más importante, en el que debe elegir la mejor táctica para resolver su futuro. Central lo espera con los brazos abiertos. La pelota está en los pies del Chacho.

Afuera. El último partido de este año y medio del Chacho terminó en expulsión. Coudet no se bancó la tarjeta roja a Salazar, increpó al juez y Rapallini lo mandó a los vestuarios a diez minutos del final. En Medellín también había tenido una mala reacción, por cargadas de jugadores de Atlético Nacional, aunque todavía no sabe si el informe del árbitro traerá aparejada sanción internacional.


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