El Mundo
Lunes 23 de Mayo de 2016

El candidato presidencial de la ultraderecha de Austria fue derrotado por un ecologista

Varios líderes europeos se mostraron aliviados con el triunfo de Van der Bellen.

El candidato del partido ultraderechista FPÖ, Norbert Hofer, admitió hoy su derrota en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales del domingo en Austria, en las que se impuso por una diferencia mínima el ex líder de los Verdes, Alexander Van der Bellen.
Van der Bellen, un ex profesor de economía de 72 años, obtuvo el 50,3 por ciento de los votos, frente al 49,7 por ciento de Hofer, de 45 años. La diferencia fue de apenas 31.026 votos sobre 4,6 millones emitidos, informó el ministro del Interior Wolfgang Sobotka.
"Claro que estoy triste. Me hubiera gustado cuidar por ustedes a nuestro maravilloso país como presidente", escribió Hofer en Facebook.
También el presidente del FPÖ, Heinz-Christian Strache, reconoció en Facebook la victoria por un estrecho margen de Van der Bellen.
Aun así, Strache aseguró que su partido ya ha "inaugurado un cambio" en Austria. Según el líder populista de derecha, en Austria ha comenzado una nueva era "hacia una democracia directa y referendos vinculantes".
El nuevo presidente austríaco asumirá el cargo el 8 de julio para los próximos seis años como sucesor de Heinz Fischer, quien ya no podía presentarse a la reelección tras haber cumplido dos mandatos.
Por su parte, el futuro presidente de Asutria dijo que quiere promover la cultura del diálogo tras su estrecha victoria contra el candidato de ultraderecha, lo que demuestra que mucha gente "no se siente vista o escuchada de forma adecuada".
"Necesitaremos otra cultura", señaló Van der Bellen tras el anuncio de los resultados. "Una mitad (del electorado) es tan importante como la otra", afirmó.
Los dos candidatos se enfrentaron durante meses en una dura campaña. Por primera vez, no participaron del ballottage candidatos de los partidos de gobierno SPÖ y ÖVP. El canciller austríaco Werner Faymann dimitió, entre otras cosas, por la debacle del SPÖ en la primera vuelta de las presidenciales. El fiel de la balanza terminaron siendo 740.000 votos emitidos por correo.
Van der Bellen logró la mayoría de sus votos en las ciudades. En Viena obtuvo casi el 70 por ciento de los votos registrados allí. En el resto de las capitales regionales también llevó la delantera. Hofer, en cambio, se vio favorecido fuera de las grandes urbes. La participación electoral fue del 72,7 por ciento, de acuerdo con el ministro del Interior.
La elección austríaca había suscitado gran interés. La Comisión Europea, por ejemplo, hizo campaña por Van der Bellen, que se había pronunciado a favor de la UE y que en la crisis de refugiados representa una posición moderada, contraria a los controles fronterizos y a la construcción de vallados.
Varios líderes europeos se mostraron aliviados. El presidente alemán, Joachim Gauck, le deseó lo mejor al ganador. "Me alegra que como europeo convencido quiera promover en el marco de su nueva tarea una Unión Europea fuerte, confiable y a largo plazo más profunda".
El presidente de Francia, François Hollande, felicitó a Van der Bellen y se mostró complacido de poder colaborar con él. El primer ministro Manuel Valls tuiteó: "Alivio de ver que los austríacos rechazaron el populismo y el extremismo". Y añadió: "Todos deben sacar sus conclusiones en Europa".
Por su parte, el Frente Nacional (FN) francés de derecha felicitó a Hofer por su "desempeño histórico" en las presidenciales.
En la primera ronda de las presidenciales, el 24 de abril, Van der Bellen obtuvo el 21,3 por ciento. El populista de derecha, en tanto, sacó el 35,1 por ciento de los votos. El ex líder de los Verdes logró repuntar gracias al apoyo de personalidades del arte, la cultura, la economía y la política.
Van der Bellen no es el primer presidente "verde" de Europa. Raimonds Vejonis es presidente de Letonia desde julio de 2015.

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