Ovación
Domingo 20 de Noviembre de 2016

El Canalla no tiene más tiempo que perder si pretende seguir con chances de pelear en el torneo

Dieciséis puntos de diferencia entre el líder Estudiantes y Central

Central no tiene más tiempo que perder si lo que pretende es seguir con chances de pelear en el torneo local

. Un abismo para lo que se imaginaba. Remontable sólo por el guiño que ofrece la matemática, lo que no es poco. Del cristal con el que se observe dependerá la lectura que se haga. De igual forma, no hay muchas alternativas para realizar una proyección que no tenga cierto grado de escepticismo. Y encima enfrente estará Boca. Justo un Boca animador de un torneo al que ahora debe ponerle todas las pilas por haberse quedado ya sin chances de meterse en la Copa Libertadores tras el cachetazo que le propinó justamente el Central de Coudet. ¿Ultima chance para subirse al carro? Puede ser. Es que con cada fecha que se juegue el margen de error será cada vez menor.

El Chacho llevará hoy a la Boca lo mejor que tiene, a menos con lo que cuenta a disposición, lo que es todo un mensaje. El técnico auriazul entiende que el partido de esta tarde puede significar un impulso vital. Porque los tres puntos cuentan y de hecho es lo que se busca, pero hay una visión que va más allá de lo numérico y que tiene que ver con las sensaciones. Porque encontrar algo de alivio ante un rival de esta envergadura podría significar una inyección importante desde lo anímico. A partir de un triunfo la cosa podrá ser vista con mejores ojos.

Imaginar un resultado adverso (léase derrota) implicaría prácticamente la resignación a toda aspiración. Es que en el medio hay un contexto que no se debe desatender: la muy buena performance del Canalla en la Copa Argentina. Hoy todos los cañones están apuntados hacia ese lado. A tal punto que ya es prácticamente un secreto a voces que el sábado 26 Coudet echará mano a un equipo alternativo para recibir en el Gigante a Olimpo. Se especula con una formación de similares características a la que actuó contra Huracán, en la previa de Central-Boca, por los cuartos de final.

Hay chances de vencer a Olimpo con un muletto, pero está claro que las posibilidades serán menores. Y a partir de ahí es donde más importancia cobra el choque de esta tarde en la Bombonera.

Todo esto en el marco de especulaciones. Del lado de las certezas a lo que se puede hacer referencia es a la lejanía que existe entre lo que se pretendía y lo que es. Ni el más pesimista podía imaginar que al equipo canalla se le iba a ser tan complejo hacer extensivo aquel modo de vida futbolístico que traía. Porque más allá de un bajón pronunciado también en el torneo local, sí hubo el semestre pasado un buen rendimiento en Copa Libertadores.

Era impensado, para el cuerpo técnico, los jugadores y los dirigentes, arribar a la 10ª fecha prácticamente con la soga al cuello, intentando salir de un terreno fangoso, con una inversión millonaria terciando. Pero es lo que hay. Hoy la Copa Argentina es todo para Central y no está mal que se razone de esa forma. Sí merece un llamado de atención esta distancia con el lote de vanguardia.

En el medio de un torneo deslucido, Central tiene una de las últimas chances para saberse más competitivo.

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