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Sábado 31 de Mayo de 2014

El buen tiempo permitió reanudar la cosecha gruesa

Santa Fe presenta buenas condiciones de suelo para avanzar con la trilla. Los precios no acompañaron y hubo varias bajas seguidas de la soja en Chicago.

La semana agropecuaria estuvo marcada por la marcha acelerada de las labores de cosecha de soja para intentar dejar atrás el retraso originado en la persistencia del mal clima en la zona núcleo.

Las provincias de Santa Fe, La Pampa, Córdoba y Entre Ríos reflejan niveles óptimos y adecuados de humedad en el suelo, "lo cual beneficiaría las labores de recolección de los cultivos", asegura un informe de la consultora FyO.

En el norte santafesino, si bien el buen clima acompañó, el proceso "presenta un retraso de 24 días", indicó el reporte semanal de la Bolsa de la ciudad de Santa Fe.

"La preocupación se mantiene porque se observan consecuencias de este período húmedo" como caída o acostado de plantas, aperturas de chauchas según las variedades, manchonados de granos, menores rendimientos por hectáreas, nula a escasa recuperación de las áreas afectadas por los eventos climáticos de la primera quincena de abril, "una sumatoria de causas que no aleja la preocupación en el final de ciclo", agrega el trabajo de esa entidad.

En cuanto a los precios de los commodities agrícolas, la soja revirtió esta semana la suba que venía exhibiendo para sumar varios días seguidos de caídas en el mercado de referencia de Chicago, lo que a su vez causó un impacto negativo en la rueda local donde también se registraron bajas en las cotizaciones del Disponible.

Las buenas condiciones climáticas pronosticadas para los cereales en el país del norte, y la toma de ganancias por parte de los fondos de inversión en el mercado de soja fueron las variables más destacadas que llevaron a Chicago a operar con una clara tendencia negativa.

Clima extremo. Durante el ciclo agrícola 2013/2014 la oleaginosa tuvo que "superar extremos y anomalías de un clima salvaje", según especifica el último informe GEA elaborado desde la Bolsa de Comercio de Rosario.

El trabajo señala que la campaña comenzó en el mes de octubre pasado sin reservas de humedad en los suelos tras una primavera muy seca, tras lo cual en diciembre siguió una ola de calor extremo que fue récord al durar en total unos 16 días.

"En enero siguió el calor, y en los primeros días de febrero apareció un escenario opuesto ya que en menos de 48 horas cayeron 400 mm que anegaron el NE bonaerense", subraya el reporte.

A eso se sumó la instalación definitiva de malezas resistentes con una "explosión de bolillera y enfermedades".

"Faltó radiación y piso para los controles. Hubo pérdidas por anegamiento y en cosecha, bajo amenazas de nuevas lluvias, fue muy difícil de transportar el grano por los problemas en los caminos. Pasó de todo en este ciclo productivo de soja de la zona núcleo, que se está terminando de cosechar", sintetizó el GEA.

También informó que la diferencia en la distribución e intensidad de lluvias dentro de la región núcleo durante el ciclo del cultivo fue el factor que más impactó en la variabilidad de rendimientos, aunque los factores bióticos (malezas, insectos y enfermedades) también fueron responsables del descenso del rinde potencial pero no en la misma magnitud.

Por su lado, el este cordobés fue beneficiado con lluvias mas uniformes desde los inicios de la campaña. "Si bien las precipitaciones fueron muy abundantes en el período crítico del cultivo, los suelos livianos de la zona no presentaron casos de extremo anegamiento".

Norte de la provincia. La llegada del buen tiempo repercutió con una actividad a pleno, tal como estipulan las estimaciones agrícolas elaboradas por la Bolsa de la ciudad de Santa Fe.

"Las actividades volvieron a reanudarse a medida que pasan los días, el ritmo de las misma es sostenido y en aumento, optimizándose las horas de sol que cada vez son menos y ambiente seco escaso, en toda el área de estudio".

El reporte señala que durante estos últimos días se observó fundamentalmente cómo el proceso de cosecha de soja de primera, soja de segunda y muy poco en sorgo granífero y algodón "concentraban un alto porcentaje de las tareas".

El proceso presenta un retraso de 24 días, y la preocupación se mantiene porque se observan consecuencias de este período húmedo como caída o acostado de plantas, aperturas de chauchas según las variedades, manchonados de granos, menores rendimientos por hectáreas, nula a escasa recuperación de las áreas afectadas por los eventos climáticos de la primera quincena de abril.

"Una sumatoria de causas que no aleja la preocupación en el final de ciclo", puede leerse en el trabajo elaborado desde esa entidad busrátil.

También se informa que los pronósticos "no son alentadores", pues está previsto nueva inestabilidad climática, precipitaciones y alta humedad ambiente.

"Este es el panorama que va a seguir limitando en este tiempo de fin de ciclo, campaña 2013/2014, augurando el menor impacto posible sobre la calidad de los granos o productos y producción a obtener".

Para el sorgo granífero se sembraron 60.500 hectáreas, un 17,7 por ciento menos que el año anterior que fue de 73.500 hectáreas.

Se cosechó el 45 por ciento de lo sembrado, con rendimientos que fluctúan entre los 30-32 qq/ha como mínimos, y 48-50-55 qq/ha como máximos, con lotes puntuales de 62qq/Ha.

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