Ovación
Domingo 05 de Junio de 2016

El bocón que levantó la voz del negro

Abajo del ring Muhammad Ali también picaba con las palabras.

No es casual que lo calificaran de "bocón". El apelativo resonó una y otra vez durante su vida deportiva para menospreciarlo. Su pecado capital fue atreverse a opinar.

El ciudadano medio estadounidense nunca concibió que a un deportista como Ali se le ocurriese pronunciarse en contra del sentido común, el statu quo y los principios y valores occidentales. Encima, tratándose de un negro.

Ali reunió todas las condiciones para el menosprecio de una amplia franja de la sociedad estadounidense: el color de piel, la reivindicación de los derechos civiles de los negros en la agitada década del 60 y la negativa a ir a combatir a Vietnam, lo que le valió una suspensión temporaria del boxeo quizás en el momento cumbre de su carrera. "...pico como una abeja", acostumbraba a decir sobre su estilo de boxeo.

Abajo del ring también picaba con las palabras. Más allá de los exabruptos que acostumbraba ante la prensa como forma de promocionarse, y que es comprensible que molestaran a más de uno, Ali simbolizó al negro sometido que levanta la voz y reclama igualdad.

Comentarios