Donald Trump
Domingo 20 de Noviembre de 2016

El BID alerta por volatilidad en la región

Un informe del organismo multilateral prevé más inestabilidad en los tipos de cambio y un escenario comercial más complejo.

América latina enfrentará una alta volatilidad de tipos de cambio en el corto y mediano plazo, advirtió ayer un informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en el cual reveló que la Argentina fue el país de la región que más devaluó en los últimos dos años con casi el 74 por ciento de depreciación.

Sin embargo, el organismo de crédito alertó que las devaluaciones por sí solas no son la solución para la recesión del comercio que ya lleva cuatro años.

Usar entonces el tipo de cambio como única herramienta para dar competitividad a las exportaciones de la Argentina y el resto de la región sólo llevará a las economías al fracaso en un mundo enrarecido en el que el comercio aún no ha logrado salir del pozo en el que cayó en 2011.

En ese contexto, el desequilibrio en las cuentas corrientes ante un mercado financiero que aumentaría sus tasas de interés próximamente generaría susceptibilidad en los países, por lo que cada gobierno deberá analizar múltiples factores antes de tomar decisiones.

La Argentina depreció su moneda 73,9 por ciento entre julio de 2014 y mayo de 2016 y se convirtió así en el país más devaluador de América latinaa en ese período, seguido por Colombia con el 59,6 por ciento; Brasil 59,3 por ciento; México 39,1 por ciento; Paraguay 31,7 por ciento; y Uruguay 36,6 por ciento.

En esos 23 meses, los movimientos cambiarios han provocado alteraciones importantes en los tipos de cambio reales bilaterales claves para los países de la región debido, entre otras cosas, a factores como la inflación y la caída de precios internacionales o el llamado fin del superciclo de los commodities.

En un escenario recesivo (con caída en valor, volumen y precios), los países que tienen a Brasil como principal socio comercial registraron apreciaciones reales significativas con respecto al real: Bolivia 30,9 por ciento; Uruguay 14,9 por ciento; Argentina 13,8 por ciento; y Paraguay 9 por ciento.

Eso demuestra, según el informe del BID, que las economías no se vuelven más competitivas sólo con devaluar sus monedas si no atienden problemas domésticos que alteran los costos productivos, de logística e infraestructura, entre otros.

Sin tener en cuenta a México, América latina ha perdido participación en el comercio global al bajar del 4 por ciento en 1995 al 2,9 por ciento en 2015 y, en paralelo, aumentó su cuota en sectores que perdieron dinamismo global.

Así lo indica el Monitor de Comercio e Integración presentado este jueves en Buenos Aires por Gustavo Beliz, director del Instituto para la Integración de América Latina y el Caribe (INTAL) del BID, junto a los economistas Paolo Giordano y Alejandro Ramos.

Ahora, mientras el mundo mira hacia los Estados Unidos por la promesa del electo presidente Donald Trump sobre imponer aranceles a las importaciones, el informe concluye que se espera un "período de volatilidad cambiaria con efectos negativos sobre el comercio y aumento de tentaciones proteccionistas".

Y postula que algunas realineaciones cambiarias intraregionales (en el Mercosur, por ejemplo) podrían tener efectos depresivos sobre el comercio regional, principalmente para los sectores de mayor valor agregado.

Esta debilidad se observa después de que las exportaciones de Sudamérica no se ajustaron a los segmentos más dinámicos de la demanda global en el superciclo de commodities, en el que además se observó una reprimarización de las economías.

Ante un evidente cambio de marcha en el comercio internacional por los cuatro años acumulados de recesión, el BID postuló que resulta "necesario priorizar urgentemente la agenda de promoción y diversificación comercial".

"Entramos en una fase de pragmatismo en la que los gobiernos deberán tener una gran capacidad para evaluar cómo reaccionar a la coyuntura, por lo que el BID apoya la integración regional de países y de los mercados internacionales, con un norte de economías abiertas", respondió Giordano.

Y agregó que la introducción de distorsiones como las medidas proteccionistas sólo generarán nuevos costos a los sectores productivos, lo que terminaría por debilitar a rubros de manufactura que necesitan fortalecerse y competir.

Ramos señaló que hay un "enrarecimiento" del comercio internacional por la decisiones de algunos países de avanzar con medidas proteccionistas.

"El llamado que hace el BID es a atender la complejidad del fenómeno", dijo Ramos.

Comentarios