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Sábado 30 de Julio de 2016

El atronador silencio del Papa

Con gestos conmovedores y en un total silencio, el Papa Francisco visitó ayer los antiguos campos de exterminio nazis de Auschwitz y Birkenau para rendir homenaje al más de un millón de personas que murieron allí.

El Pontífice entró solo y con la cabeza gacha por el arco sobre el que permanece la cínica inscripción "El trabajo hace libre" (Arbeit Macht Frei). Luego se sentó en un banco entre los barracones y estuvo rezando allí en silencio durante unos 15 minutos, con los ojos cerrados por momentos. En el libro de visitas, escribió, en castellano: "Señor ten piedad de tu pueblo! Señor, perdón por tanta crueldad!".

Luego se reunió con 11 sobrevivientes del Holocausto. A continuación encendió una lámpara de aceite junto al muro en el que eran ejecutados los prisioneros. También posó su mano sobre el pilar de una horca.

En el sótano del Bloque 11 también rezó en la celda apenas iluminada en la que murió de hambre y sed hace justo ayer 75 años el monje franciscano Maximilian Kolbe y finalmente abandonó otra vez solo y a pie el campo.

Luego, el Papa fue al cercano campo de Birkenau, donde se reunió con personas que salvaron a judíos de morir bajo el régimen nazi. Allí, colocó cerca de las ruinas de los crematorios un recipiente con varias velas. Permaneció también allí unos minutos en silencio, mirando las placas conmemorativas. Un rabino recitó un salmo en hebreo. Unos mil invitados siguieron la ceremonia de cerca, entre ellos sobrevivientes del Holocausto que llevaban pañuelos y chales al cuello en los colores azul y blanco de los trajes de los prisioneros. Ex prisioneros y representantes de asociaciones judías elogiaron la presencia silenciosa y sentida del Papa en Auschwitz. "La visita me pareció conmovedora y emocionante", dijo Eva Umlauf a DPA, una sobreviviente de Munich que se reunió en privado con Francisco. "Nos atendió a cada uno de nosotros", afirmó. Maria Augustyn, cuyos padres ocultaron a una pareja judía en su casa para protegerlos de los nazis, señaló que era obvio que el Papa estaba conmovido. "No tenía que decir nada. Se puede decir que estaba emocionado. Creo que es una persona muy sensible".

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