El Mundo
Domingo 03 de Julio de 2016

El ataque en Bangladesh dejó 20 rehenes muertos, todos ellos extranjeros

Seis yihadistas fueron abatidos y uno capturado. El sobreviviente argentino describió la masacre como una "película de terror".

La toma de rehenes en un restaurante de Dacca, la capital de Bangladesh, dejó ayer 22 muertos, entre ellos 20 rehenes extranjeros y dos policías. Seis atacantes fueron abatidos por la policía, en tanto el Estado Islámico (EI) reivindicó el ataque. El restaurante fue atacado en la noche del viernes y tras 12 horas de permanecer sitiado por las fuerzas de seguridad, éstas finalmente lo asaltaron en la mañana de ayer y mataron a seis de los siete secuestradores, mientras que uno de ellos fue capturado.

   Bangladesh anunció que habrá dos días de luto en memoria de las víctimas. El único de los dos argentinos que se encontraba en el lugar logró escapar ileso saltando a un edificio aledaño, sobreviviendo así a lo que ayer describió como "una película de terror".

   El ataque comenzó a las 21 hora local del viernes en el restaurante "Holey Artisan Bakery", muy popular entre extranjeros. Los responsables, que dijeron pertenecer al Estado Islámico (EI), se atrincheraron dentro con los rehenes. Según relatos de los testigos, detonaron varios explosivos y dispararon. Muchas de las víctimas murieron a lo largo de la noche. El Ejército informó que se recuperaron 20 cadáveres de extranjeros y que la mayoría habían sido asesinados con machetes o cuchillos por los terroristas que se cercioraban si sabían recitar el corán.

   El cocinero argentino Diego Rossini, uno de los supervivientes, contó a los medios italianos que la tragedia pudo haber sido "mucho mayor". Rossini logró escapar junto a otros empleados del restaurante saltando desde un tejado al que accedieron por la cocina. "Fue poco después de las 20:30. Yo estaba en la zona de la cocina desde donde salen los platos. Por suerte, había pocos clientes. Pudo haber sido una tragedia mucho mayor", declaró según publica La Repubblica.

   De acuerdo con el cocinero argentino, los atacantes tendrían entre 20 y 25 años, gritaban "Alá es grande" y llevaban "bolsas grandes con explosivos, bombas y granadas", además de cuchillos. "Estaba sacando mis mesas y vi que caía alguien, que un tipo se desplomaba fuera (en el jardín) por disparos. Di por hecho que eran terroristas", explicó. "Subimos unas diez personas (a la terraza), pusimos muebles en la puerta. Pensamos que los terroristas matarían a los clientes y se irían, pero al rato sentimos cómo empujaban la puerta, como si fuera una película de terror", relató Rossini, que dirige la cocina junto a su compatriota Gastón Palacios, fuera de Bangladesh estos días.

   Tras pasar varias balas a su lado, el chef saltó cuatro metros de altura intentando agarrarse a un árbol, pero cayó a un pasillo aledaño al edificio hasta que finalmente fue rescatado. "Si entran otro día que hubiera habido más gente... Solo había unos 25 clientes, incluidos algunos italianos y japoneses, y entre 20 ó 30 empleados", dijo por la poca clientela en el Ramadán.

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