El Mundo
Sábado 11 de Junio de 2016

El arzobispo de Río quedó atrapado en medio de un tiroteo

Ocurrió en la ruta al aeropuerto. En algo más de un mes se inician en la ciudad los Juegos Olímpicos, en plena ola de violencia narco.

El arzobispo de Río de Janeiro, Orani Tempesta, quedó atrapado en medio de un tiroteo entre policías y delincuentes en el turístico barrio de Santa Teresa. El violento episodio ocurre a poco más de un mes de que se inicien en la ciudad los Juegos Olímpicos.

   El incidente sembró el pánico entre quienes transitaban por Almirante Alexandrinho, una de las calles más conocidas del bohemio y emblemático barrio carioca de Santa Teresa, localizado en la región céntrica de la ciudad a la que arribarán en agosto cerca de medio millón de visitantes, entre atletas y turistas, que asistirán o participarán en los Juegos Olímpicos. En medio de un embotellamiento provocado por los disparos, las personas, entre ellas el arzobispo, tuvieron que abandonar los vehículos que ocupaban para protegerse contra una pared. Allí fue filmado el alto clérigo, al que se observa tranquilo, sentado en el piso y con la espalda contra la pared. "Regresaba del Cristo Redentor e iba para el aeropuerto. Junto con muchos otros pasajeros de autobuses y otros vehículos quedamos unos diez minutos" atrapados, agachados en la calle, relató el religioso. Agregó que, cuando el intenso tiroteo mermó un poco, él y sus acompañantes, que iban en auto, dieron marcha atrás y tomaron otra calle. "El autobús que estaba delante de nosotros continuó parado. No sé cómo terminó todo", relató.

   El relato del arzobispo Tempesta fue acompañado por un video divulgado por el diario O Globo. En las imágenes se lo puede ver agachado y recostado contra un muro junto a varias otras personas, entre ellas mujeres con bebés, agazapadas entre el autobús y una pared. Al parecer, el tiroteo se produjo entre agentes de la policía militarizada del quinto batallón y de la Unidad de Policía Pacificadora (UPP) y delincuentes. Un hombre que estaba en el autobús que transitaba delante del vehículo de Tempesta contó que los pasajeros le pidieron al conductor que los dejara bajar para buscar protección. El año pasado, Tempesta salió ileso cuando tres hombres armados lo asaltaron mientras se dirigía a una radio. Uno de los atacantes reconoció al cardenal y se disculpó, aunque de todas maneras le robó el celular, un anillo, su crucifijo y un bolígrafo.

   Ayer, en un incidente separado, la tiradora de competencia Anna Paula Cotta, sargento de marina, recibió un disparo en la cabeza durante un intento de robo, también en Río de Janeiro.

   Estos episodios no son hechos aislados. En los meses previos a que la ciudad reciba el mayor evento deportivo del planeta, los asaltos y tiroteos han aumentado. El domingo hubo episodios violentos en tres favelas que cuentan con Unidades de Policía Pacificadora (UPPs). Las tres se localizan en el sur de la ciudad, próximas a los barrios turísticos como Copacabana y Leme. En pleno Copacabana, policías que patrullaban una favela fueron atacados y un vecino resultó herido. Ese mismo día hubo enfrentamientos en otras dos favelas del sur de la capital fluminense. Los intensos tiroteos son producto de enfrentamientos entre bandas rivales de narcotraficantes. Además de los tiroteos, también aumentó el número de robos en el centro y el sur de la ciudad. Según datos del Instituto de Seguridad Pública, solo en Santa Teresa se registraron 324 hurtos en el primer cuatrimestre de 2016. El año pasado, en el mismo periodo habían ocurrido 212.


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