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Domingo 12 de Junio de 2016

El arte es abrir ventanas donde no las hay

La última edición de ArteBA ratificó su lugar privilegiado como la feria de arte contemporáneo más importante de la Argentina. El artista elegido de este año fue Leandro Erlich, con su audaz obra Ascensores. Destacada participación de los rosarinos.

En el 25º Aniversario de ArteBA Leandro Erlich fue elegido por Chandon para intervenir el espacio que la firma de origen francés tiene cada año en la feria de arte más importante de Latinoamérica.

El artista argentino mostró la obra Ascensores, que interpela al espectador a partir de recursos habituales en su producción plástica.

Erlich se hizo popular en Argentina por "tronchar" la punta del Obelisco y trasladarla a la explanada del Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires. Este hecho generó un impacto que motivó notas en televisión que llegaron a lanzar un dron con el objetivo de develar el truco que había modificado el aspecto del ícono más importante de la capital porteña. Familiarizado con técnicas y formas propias del quehacer escenográfico, Erlich trabaja en grandes dimensiones y espacios abiertos generando situaciones que repercuten en un público amplio. Presentada en Nueva York en 2011, Ascensores se pudo ver por primera vez en el país por la convocatoria de Fernando Farina y el apoyo económico de la firma de espumantes.


Reflejos especulares


Uno de los aspectos más suscitadores de la obra recaía en los gestos de sorpresa de los espectadores/usuarios sorprendidos al vivenciar la experiencia generada por Erlich a partir del juego propuesto. Ascensores se materializa a partir de una estructura de acero que reproduce tres ascensores enfrentados a otros tres, desafiando la lógica propia de estos dispositivos a través de los espacios recortados que funcionan, en apariencia, como espejos interiores. Sólo poseían espejos los extremos laterales, hecho que reforzaba el desconcierto por el juego de reflejos y su ausencia. Esos vanos conectaban los ascensores entre sí generando extrañamiento a partir de la inexistencia del reflejo propio y, al mismo tiempo, por el efecto especular con otra persona ubicada enfrente. La obra genera derivas filosóficas sobre la conciencia del ser y no ser, la existencia propia a partir del reconocimiento de nuestro entorno, la forma en que configuramos nuestra mente para percibir la realidad que nos rodea y los procesos desestructurantes a los que estamos expuestos a diario. Se podría decir que la obra de Erlich resume uno de los objetivos principales del arte, que es modificarnos e inducirnos a la reflexión con las numerosas implicanciones que este término encierra: "Es como abrir una ventana donde no la hay. Son situaciones —nos explica el artista— que a mí me generan una cierta dosis de ilusión: demuestran que todavía hay cosas por descubrir, por pensar, por inventar".


Rosarinos en ArteBA


Rosario es un polo creador de inusitada vigencia respecto a otras ciudades del interior del país a partir del alto número de artistas históricos y contemporáneos que participan con sus obras de esta feria de arte: Mimi Escandell, Juan Pablo Renzi, Norberto Puzzolo, Graciela Sacco, Nicola Costantino, Claudia Del Río y Carlos Herrera son algunos de los que se hicieron presentes con sus producciones.

Por otro lado, es destacable la participación de Diego Obligado Galería de Arte, que intervino por segundo año consecutivo con un grupo de reconocidos artistas que sustentan el lugar destacado que tiene Rosario en la cultura nacional. Esta vez, representando una perspectiva más conceptual que lo seleccionado por Obligado el año pasado, las elegidas fueron Eugenia Calvo, Mimi Laquidara y Andrea Ostera. En la trastienda convivieron los históricos Mele Bruniard, Anselmo Píccoli y Eduardo Serón con los contemporáneos Laura Glusman, Mariana De Matteis, Marcelo Villegas y Román Vitali.

Eugenia Calvo presentó construcciones donde establece un diálogo entre piezas de un mobiliario antiguo y armazones de hierro que las aprisionan y las sostienen, sugiriendo un vaivén entre la necesidad de apoyo y el peso inherente de esas estructuras. Mimi Laquidara trabajó con el packaging de diversas marcas de arroz reproduciendo su diseño y tipografía pero despojando los envoltorios de la estridencia cromática de los envoltorios de alimentos, logrando plasmar un catálogo de tipografías y composiciones que versan sobre un alimento básico y tan noble a la vez. Las obras de pequeño formato realizadas por Ostera atraían a los visitantes a partir de su materialidad leve, cargada de sutileza. La creadora trabajó con papeles fotográficos muy finos plegándolos y exponiéndolos a variables de tiempo y diferentes tipos de luces, consiguiendo composiciones geométricas en una gama exquisita de ocres desaturados.

Bio

Leandro Erlich (Buenos Aires, 1973)

En 1998 participó del Core Program, una residencia de artista en Houston, Texas, EE.UU. Se mudó a Nueva York e hizo su primera muestra en una galería de esa ciudad. En 2000, participó de la Bienal en el Whitney Museum y representó a Argentina en la 49ª Bienal de Venecia (2001). Participó de varias muestras colectivas e individuales y sus obras forman parte de colecciones públicas y privadas.

María Laura Carrascal

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