Edición Impresa
Sábado 07 de Mayo de 2011

El arte como medio de expresión de la cultura toba

Desde hace tres años un taller artístico abre sus puertas en la Escuela Media Nº 518 a los adolescentes. Trabajan con leyendas y relatos aborígenes.

Héctor levanta y muestra para el grupo una pintura muy colorida que habla “del cielo y la tierra en armonía, y del respeto por la naturaleza”. Dice que “en ese sol, palomitas y camino que se abre también se ve la hermosura”. En cierta forma sintetiza lo que desde hace tres años pretende el taller extracurrilar de arte que se implementa en su escuela, la Secundaria Bilingüe Nº 518: ofrecerles a los jóvenes de la comunidad toba un espacio de expresión.

El taller comenzó en 2009 en la escuela de Rouillón al 4.400 y coordinado por la profesora Stella Vagni. Cuenta desde entonces con el auspicio de la Secretaría de Extensión Cultural de la de Facultad de Humunidades y Artes de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), y desde ya con el apoyo de la dirección de la escuela Nº 518, más la aprobación del Consejo de Mayores de la Comunidad Toba.

“Es una experiencia donde desde las imágenes se trabajó con leyendas e historias de la cultura Qom”, repasa Vagni. Destaca que en estos encuentros participaron también alumnos de la Escuela de Bellas Artes y Antropología, que pertenecen al programa de Voluntariado Estudiantil. “Mi interés es integrar nuestros conocimientos occidentales a los de esta cultura milenaria y ofrecer otras posibilidades de expresión para los jóvenes de esta comunidad”, detalla la profesora.

Hablan los alumnos. Pero para saber un poco más sobre los logros y desafíos del taller, son los propios alumnos y miembros de la comunidad los que hablan. “Es como que me había olvidado muchas cosas de mi cultura, por eso me gusta venir”, comenta Héctor, alumno de la 518.

A Delia lo que más le atrae es que “nadie dice si un dibujo está mal o bien o te lo corrijan”. Y describe que la dinámica de trabajo que se dan pasa por dejar correr la imaginación.  Juan, otro de los estudiantes, acuerda con Delia y dice:  “Todo depende de la imaginación de cada uno. Y aquí (por el taller) es como que se ponen más ganas para hacer las cosas bien”.

La directora de la Secundaria, Estela Pérez, describe al espacio como “una gran oportunidad para los chicos, ya que provienen de familias de artesanos”. Esa misma mirada es la que rescata el maestro bilingüe de la comunidad, Juan Cudutti al explicar que la iniciativa permitió incorporar y aprender técnicas que desconocía. Pero para él lo mejor es que los chicos puedan expresar el arte Qom.

La lógica del taller es crear un ambiente de aprendizajes compartidos como garantía de que es en esa sintonía donde se encuentra la mayor riqueza de sus producciones. La profesora Stella Vagni lo explica mejor: “Todos tenemos derecho a conocer y a incorporar distintas técnicas, de las diferentes culturas, y compartir así lo que cada uno sabe”.

Comentarios