Edición Impresa
Sábado 14 de Junio de 2014

El año arrancó tarde para los fabricantes de agromáquinas

El mercado de maquinaria agrícola desaceleró este año sin distinción de escala. En ese marco, dejó en off side no sólo a los jugadores más chicos del negocio sino que afectó a las compañías de escala internacional. "Todos los fabricantes han sufrido bastante desde enero, la cosa cambió totalmente y no lo habíamos esperado de esta manera; tenemos una baja significativa, muy alta", indicó sin vueltas el gerente general de Agco Argentina en el marco de Agroactiva.

La compañía que viene fortaleciendo el proceso de integración de partes nacionales. "Estamos en un 60 ó 70 por ciento con el motor Agco Power y próximamente con la cabina llegaremos a más de 80 por ciento", dijo Keller y en el marco de la muestra salió a la cancha con toda su línea de tractores y cosechadoras. En el primer caso con los Massey Ferguson "made in Argentina" (serie MF2600 en todos sus modelos y la MF7000) y el Agco Allis y Valtra. También con las cosechadoras Challenger y Massey Ferguson.

Pero además, la multinacional estadounidense presentó los motores Agco Power serie 420 y 620 que se producen en la planta bonaerense de General Rodríguez con una capacidad anual de fabricación de 2.000 unidades anuales.

Con un espectro tan amplio, la compañía llegó a Agroactiva con la intención de torcer una tendencia de reducción de actividad, que, de todos modos y si ocurriera en el segundo semestre, no compensará las pérdidas iniciales. "Esperamos que los negocios se impulsen otra vez para que el mercado se recupere porque hay necesidad de comprar maquinaria nueva, con alta tecnología, porque el mercado realmente produce y vamos a tener una cosecha muy buena este año, pero no se vendieron la cantidad de máquinas que nosotros pensamos", se sinceró Keller.

El ejecutivo explicó que tenían una expectativa inicial para este año de un mercado por encima de las 6.000 unidades. "Creo que es un nivel bajo para Argentina, un país que por el potencial podría estar encima de los 7.000, pero este año, con mucha suerte, vamos a llegar a los 4.000 o menos, dependerá del segundo semestre".

—Se da una situación en la cual el productor tiene liquidez pero no está comprando.

—Ellos han usado financiamiento del mercado para maquinaria agrícola autopropulsada, eran créditos que estaban subsidiados por el gobierno el año pasado y esto ya no está. Además, los productores poco a poco tienen que acostumbrarse a otro tipo de intereses para la financiación. De todos modos, creo que sí hay instrumentos muy atractivos en el mercado y esto es más un tema psicológico. Por eso, consideró que luego de Agroactiva vamos a regresar a un mercado más normal, aunque no vamos a recuperar lo que se perdió en los primeros meses.

—Frente a eso, ¿las empresas decidirán salir con financiación propia u otro tipo de instrumentos para seducir al productor?

— Hay un paquete grande que estamos ofreciendo a nuestros clientes y allí no sólo juegan las tasas de interes que Agco apoya y subsidia, sino que hay otras cosas que nosotros pensamos que ayudan como la extensión de la garantía o cosas así que son adicionales para el cliente para que el incentivo a comprar regrese y podamos recuperar un poco lo que perdimos.

—¿Cómo están trabajando en el proceso de integración de partes?

—Este es un tema en el cual Agco puso mucho esfuerzo y energía. Nosotros hemos empezado el proceso de relocalización de partes con nuestra marca Agco Allis ya en 2006. Hemos tenido mucha experiencia, hicimos mucha inversión en proveedores argentinos y es una gran ventaja para nosotros introducir otras marcas como son el Massey Ferguson y el Valtra. Y con esos mismos proveedores estamos haciendo la localización y tenemos todos los componentes clave de un tractor hecho en Argentina, empezando con la transmisión, los ejes. Ahora con los motores Agco Power —vamos a introducir la línea de producción el 1º de julio— y con toda esa experiencia y alianza estratégica con proveedores argentinos estamos muy bien preparados.

—¿Es óptimo el nivel de los proveedores locales?

—Hay mucho trabajo porque estos proveedores son esencialmente empresas pequeñas, que tuvieron que invertir y cambiar procesos y adaptarlos a lo que nosotros requerimos por la calidad. Eso costó tiempo, esfuerzo, trabajo y dinero, pero lo logramos en la mayoría de los componentes. Lo único que falta es la cabina, pero anunciamos el año pasado que vamos a realizar una cooperación con una empresa alemana que va a iniciar su produccion pronto en el país.

Comentarios