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Sábado 02 de Julio de 2011

Egresados de las técnicas: el 60% sigue estudiando

La mayoría elige una carrera universitaria, la mitad tiene un trabajo remunerado y casi todos volverían a elegir la misma modalidad

La mayoría sigue estudiando una carrera universitaria, la mitad tiene un trabajo remunerado, casi todos volverían a elegir el mismo trayecto secundario y una buena parte considera que está mejor preparado para el trabajo. Estas son algunas de las principales conclusiones que se desprenden de un seguimiento de los egresados de las escuelas técnicas realizado a nivel nacional por el Ministerio de Educación de la Nación y el Instituto Nacional de Educación Tecnológica (Inet). Un grupo de jóvenes de una técnica rosarina habla de las fortalezas y debilidades de esta enseñanza y se suma a la incertidumbre y confusión que reina en Santa Fe sobre el alcance real de los títulos técnicos.

Un censo realizado en 2009 y posterior encuesta encarada a principio de este año —por Educación de la Nación y el Inet— se propusieron conocer qué pasa con los jóvenes que egresan de las técnicas, en especial luego de los cambios impulsados con la aprobación de la ley de educación técnico profesional en 2005, que prometió cambios sustanciales para esta modalidad. Los resultados fueron presentados el martes pasado por el ministro Alberto Sileoni y la directora del Inet, María Rosa Almandoz.

El censo indagó en 44.433 estudiantes del último año (3.579 son de Santa Fe) de 1.150 establecimientos estatales técnicos de todo el país. Mostró que un tercio de estos alumnos son mujeres; que los varones representan casi el 90 % de la matrícula en las ramas de electrónica, energía y electromecánica, y que las chicas se inclinan más por la química y la administración. También que uno de cada cuatro encuestados tenía un trabajo remunerado mientras estudiaba y un 14% de los consultados estaba buscando empleo.

Además, que el 57% de los alumnos eligió su escuela porque lo preparaba mejor para el mercado laboral o para seguir estudiando, y que el 88% proyectaba continuar estudios superiores, y un 80 % trabajar. También que el 85 % volvería a elegir una técnica o agrotécnica.

De ese número de alumnos censados a mediados de 2009 se eligió una muestra de 10.586 jóvenes representativa de todo el país para saber qué había pasado luego de haberse graduado. Para eso se encaró la encuesta a principio de este año, que arrojó como datos provisorios que el 60 % sigue estudiando, que el 70% de ese número lo hace en la universidad y que uno de cada dos consultados tiene un trabajo remunerado.

También que uno de cada cuatro egresados trabaja y continúa estudiando y que “los jóvenes egresados de escuelas técnicas tienen una mayor participación en el mercado laboral”.

Los desafíos. Un grupo de estudiantes de 5º y 6º años de la Técnica Nº 464 ofrece su testimonio a los números del relevamiento nacional. Pero en especial, en una charla muy distendida, hablan de los alcances y retos que tiene aún esta enseñanza. Por lo pronto, corroboran una vez más muchos de los desafíos que el nivel medio en general debe superar.

Rodolfo tiene 18 años, está en 6º de la Escuela Técnica Nº 464 (Tucumán y Puyerredón), confiesa que volvería a elegir la misma secundaria, al tiempo que anticipa que piensa seguir estudiando ingeniería industrial en la Universidad Nacional de Rosario (UNR). Cuenta además que trabaja los fines de semana y feriados. “Empecé aquí cuando tenía 12 años y la verdad es que volvería a elegirla, porque lo que aquí se aprende es diferente: desde carpintería hasta instalaciones eléctricas, a utilizar un torno, aprendizajes que te preparan para un trabajo y que te pueden servir a lo largo de toda la vida”, dice con total convicción el joven, acompañado por un grupo de estudiantes de 5º y 6º año de electrónica y electromecánica.

Julián se suma y cuenta que piensa estudiar ingeniería en sistemas en la Universidad Tecnológica, y que tampoco se arrepiente de la elección de un secundario técnico. Gastón —que también seguirá ingeniería— considera que “el título técnico puede darte una salida laboral, pero cuanto más se especialicen mejor será”.

El repaso que hacen sobre este secundario Juan Manuel y Germán —también de 6º— es muy diferente. “Empecé aquí porque no sabía qué estudiar, pero no volvería a elegirlo porque entreno en rugby y no me deja tiempo. Además pienso seguir estudiando para visitador médico”, dice Juan Manuel. “No me gusta la doble escolaridad, la educación podría ser mejor, igual que la asistencia de los profesores y los recursos”, comenta Germán, que piensa seguir el profesorado de música. También será este alumno quien al nombrar las fortalezas de esta enseñanza mencione “el trabajo de algunos profesores, el compromiso que ponen y algunos talleres”.

Para mejorar. “Seis años de escuela con doble turno es cansador, quizás para despejarme un poco, pensar tranquilo qué estudiar y salir de la rutina sea bueno tomarme un año sabático”, dice uno de los jóvenes de 6º año que comparte la charla con La Capital mientras sus compañeros festejan la ironía.

Palabra más palabra menos, los estudiantes aseguran que esta enseñanza es prometedora pero hay mucho por hacer para mejorarla: desde las clases hasta contar con mejores recursos, “más actualizados”, e intercambiar más lo teórico con el aprendizaje práctico. “Sería bueno visitar cada tanto una fábrica”, sugieren.

Albano es más contundente y con una anécdota vuelve la atención sobre un tema clave: saber qué pasa con los títulos técnicos en Santa Fe (ver aparte): “Cuando me anoté en la técnica mi mamá preguntó si saldría con un título técnico. Le aseguraron que sí. Y ahora me entero que no es así, que lo que voy a recibir es una especie de técnico en polimodal. Eso me dio mucha bronca, tanto que hasta me dieron ganas de dejar la escuela”.

Por suerte no lo hizo y se sigue maravillando al descubrir en este aprendizaje  —como cita como ejemplo— “cómo funciona una radio o un televisor”.

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