Educación
Sábado 18 de Marzo de 2017

Una experiencia que acerca a los jóvenes a la música profesional

La Orquesta Sinfónica Juvenil de la UNR ofrece formación profesional y convoca a nuevos instrumentistas

"Desde que me senté en una orquesta supe que esto era lo mío, prefiero compartir y hacer música con los demás antes que practicar sola". Con estas palabras expresa su experiencia, Verónica Antognini, una de las estudiantes de la Escuela de Música que más años lleva como integrante de la Orquesta Sinfónica Juvenil de la Universidad Nacional de Rosario (UNR).

Este año —como lo hace desde su creación en 1994— la orquesta invita a jóvenes a sumarse al proyecto, con el principal objetivo de formarlos como instrumentistas completos, brindarles la posibilidad de adquirir experiencia en el ámbito académico y aplicarla en futuras actividades profesionales. Muchos jóvenes músicos que pasaron por las filas de este espacio, hoy desarrollan su actividad profesional como músicos titulares o refuerzos en grandes orquestas.

La Orquesta Sinfónica Juvenil de la Escuela de Música de la Universidad Nacional de Rosario estuvo dirigida desde su inicio y hasta 2009 por los maestros Roberto Fabbroni y Marcelo Pozo. En la actualidad el director Pozo es quien se ocupa de mantener el espíritu de ese trabajo abierto a la comunidad, y continuar entusiasmando a los jóvenes músicos que estudian en la universidad, o en otra institución pública o privada. "Además del estudio individual del instrumento tienen la posibilidad de desarrollar la práctica de conjunto a través de un repertorio que se toca en las orquestas profesionales", señala con orgullo el director al mencionar que participan además en segmentos de programación que generalmente son para las profesionales.

"Los estudiantes valoran mucho esta experiencia y los resultados que alcanzan. Si trabajan bien seguramente la orquesta sonará bien, todos aprenden a tocar su parte y en conjunto", continúa. Además de los nuevos ingresantes que deberán ser mayores de 15 años y tener cierto dominio del instrumento, también se define cada año quienes continuarán, y a partir del nuevo grupo que se conforma se eligen los repertorios a tocar y la cantidad de conciertos que ofrecerá a lo largo del año.

La práctica general y ensamble de toda la orquesta se realiza los días sábados en la Escuela de Música (Berutti y Riobamba) que depende de la Facultad de Humanidades y Artes, también hay ensayos parciales que dividen el trabajo grupal por secciones según el instrumento. La orquesta tiene tres preparadores: Patricia Ibañez en violines y violas, Stanimir Todorov en violonchelos y Rubén Avero en los instrumentos de viento.

Repertorio

"Cuando empezamos con la orquesta hicimos algunos arreglos de obra, ya que no todos tenían la misma capacitación, pero en la medida que se fueron incorporando todos los instrumentos sinfónicos, logramos el perfil de una orquesta que toca las mismas obras que una profesional, aunque no las más difíciles. Tratamos de hacer un programa que seguramente tocarán cuando se reciban en sus respectivas carreras", indica Pozo y explica que siempre se trata de elegir una obra que entusiasme a los que tienen más experiencia y a su vez sea accesible para los que recién se inician en el grupo.

Entre 40 y 50 estudiantes integran la banda sinfónica, "cada instrumento toca una línea particular, hay obras que requieren de dos o tres instrumentinos pero también puede pasar que en la fila de primeros violines sean seis o doce", explica así la disposición de la banda, y la disponibilidad que siempre tiene el grupo de incorporar nuevos músicos.

Al comienzo de cada temporada, los integrantes de la Orquesta Sinfónica Juvenil deben audicionar. "Es importante esta experiencia que más adelante les permitirá aspirar a un cargo profesional, también sirve para perder el temor que genera este tipo de evaluación. En el caso de los nuevos nos permite determinar si podrán tocar algunas partes, quizás no las principales pero sí las de segundo instrumento. Si algún instrumentista le cuesta un poco más, hacemos un arreglo para que no quede afuera", dice el director.

Instrumentos menos populares. "Hay instrumentos que son difíciles de cubrir", agrega Pozo y se refiere a aquellos menos populares y que no muchos estudiantes eligen tocar. El fagot, el corno o el oboe tienen cabida casi exclusivamente en una orquesta, otros en cambio, como trompetas, trombones, flautas y clarinetes tienen mayor participación en bandas de viento. "Algunos instrumentos además son costosos y difíciles de hacerlos sonar y más todavía si no son de calidad, esto también condiciona la elección", agrega.

En su función de director y también de profesor de Práctica de conjunto en la Escuela de Música, Pozo reflexiona que la carrera del estudiante y su vinculación con el instrumento dependerán muchas veces de la formación con la que haya ingresado a la Escuela de Música. "Aquellos que tuvieron la suerte de tener un buen maestro inicial sea particular o en alguna orquesta barrial avanzan con mayor rapidez, otros quizás tengan que revisar algunos conocimientos. Los instrumentos de cuerda a diferencia de otros requieren de una práctica más fina".

El sueño de ser parte

Todavía no comenzaron los ensayos, sin embargo varios estudiantes que integran la Orquesta Sinfónica Juvenil aceptaron la invitación de LaCapital y se reunieron en el patio de la Escuela de Música de La Siberia para contar lo que hacen, sus anhelos y experiencias. Estuvieron presente Martín Freire, Daniela Hulet, Samuel Iwanczuk, Santiago Chinellato, Ailin Geist Díaz, Dana Alvarez, Andrés Lagos, Verónica Antognini, Cecilia Abecasis, Federico Tuesca, Carla Manestar, Nicolás Pozo y David Canzonieri.

Verónica toca el violín y hace doce años que integra la orquesta. "Desde que me senté —cuenta— en una orquesta supe que esto era lo mío, no me gusta practicar sola sin ver los resultados, prefiero compartir con los demás porque así siento que estoy haciendo música. Al principio siempre eran cosas más difíciles de lo que yo podía tocar pero estudié hasta que logré avanzar". A Verónica le falta una materia para recibirse del título intermedio, y aspira algún día tocar en una orquesta profesional, atenta a cualquier oportunidad que se presente en el camino, ya fue seleccionada en un ensamble de Buenos Aires.

Federico eligió flauta traversa, y este año comienza a cursar el primer año de la licenciatura en este instrumento, se sumó a la orquesta en el 2015 y empezó a tocar apenas un año antes. "Me preparé para audicionar y entré. La primera vez que me senté en la orquesta estaba bastante perdido porque nunca había leído una partitura de orquesta", señala el estudiante respecto de sus comienzos.

La vivencia de Cecilia es bastante diferente al resto de los estudiantes. "La orquesta me dio la oportunidad de tocar el fagot, un instrumento que aprendí hace poco, y aunque ya no sea estudiante es una instancia de formación importante, una posibilidad maravillosa. Nunca me imaginé tocando otro instrumento que el piano, participando de un grupo juvenil, ensayando en una orquesta y haciendo un repertorio", señala. Como docente del ciclo de nivelación en el ingreso a la facultad fundamenta el interés masivo de los estudiantes en carreras que no son de instrumentos orquestales como piano, guitarra o canto, aunque a veces por los pasillos empiezan a descubrir otros instrumentos: "En un curso de ochenta ingresantes encontramos uno o dos estudiantes de flauta traversa o violín".

David toca el violonchelo desde hace cuatro años y reconoce que en esta carrera nunca hay que perder el foco. "Hay un tiempo de ensayo grupal pero sobre todo es el tiempo que uno le dedique al estudio y todo lo que se hace con el instrumento. Se trata primero de un trabajo técnico y luego de lograr la parte musical que es lo más difícil. Ensayamos obras que tocan las orquestas profesionales; interpretar la música de determinado compositor o determinada época es una experiencia muy valiosa, que también requiere de muchos años de estudio, paciencia, pasión y un buen maestro", explica el estudiante que recién inicia sus estudios en la facultad.

Nicolás empezó a estudiar violín a los ocho años, hijo de músicos, su camino transitará seguramente la misma pasión. Hoy tiene 16, cursa 4º año de la escuela secundaria, y es el más joven de la orquesta. Al igual que sus compañeros, aspira ser parte de una orquesta profesional o presentar algún día un concierto solista. Carla, otra de las chicas del grupo terminó el profesorado de música en el Instituto Provincial Nº5.932. "Cuando ingresé a la orquesta la profesora Patricia Ibáñez me dio todas las herramientas para llevar a fondo el trabajo del instrumento, y esto es lo que necesitamos los estudiantes. Tenemos un lugar que forme a docentes con salida laboral pero también está bueno contar con estos espacios para que los jóvenes puedan ingresar a orquestas profesionales que es a lo que casi todos aspiramos", remarca la joven que toca la viola.

Mario Pozo.

Los jóvenes que tuvieron la suerte de tener un buen maestro inicial, sea particular o en alguna orquesta barrial, avanzan con mayor rapidez".

Para inscribirse

Se encuentra abierta la inscripción para los jóvenes instrumentistas de la ciudad de Rosario y la zona que deseen ingresar a la Orquesta Sinfónica Juvenil, dependiente de la Escuela de Música de la Universidad Nacional de Rosario.

Se recibirán solicitudes vía internet para todos los instrumentos: flauta traversa, piccolo, oboe, clarinete, fagot, corno, trompeta, trombón, violín, viola, cello, contrabajo y percusión. Las fechas de audición se darán a conocer una vez finalizado el período de inscripción en el mes de abril.

Para acceder al formulario: https://orquestajuvenilunr.000webhostapp.com/ http://orquestajuvenilunr.com.ar