Amsafé
Sábado 09 de Septiembre de 2017

Un acompañamiento clave para garantizar la integración escolar

Profesionales de la salud y la educación piden que se implemente una ley que regula esta tarea. Fue aprobada en 1998.

Profesionales de la salud y la educación que trabajan en los procesos de integración escolar reclaman que se reglamente y aplique la ley provincial que regula esta tarea. La queja tiene argumentos bien sólidos cuando se conoce que la norma fue aprobada hace casi 20 años y, a pesar de los innumerables reclamos, todavía no se implementa. Las consecuencias inmediatas se sienten en el cumplimiento de las funciones que tienen estos profesionales en el ámbito de las escuelas especiales y comunes, además del impedimento de hacer carrera laboral.

Un número importante de estas profesionales conversó con LaCapital sobre estas demandas tan históricas como desconocidas por las políticas educativas oficiales de turno. Soledad Lombarte, Maricel Mariatti, Daniela Piñeyrúa, Fabiana García, Alejandra Rodríguez, Andrea Carolina Fagoaga, Fernanda Manera, Liliana Gilli, Marcela Duzevic, Cintia Larroque, Carolina Radice, Ana Nisnovich, María Gabriela Faelis y Ana Maschio son psicólogas, fonoaudiólogas, psicopedagogas y terapistas ocupacionales que conforman los equipos interdisciplinarios de las escuelas especiales en la Regional VI de educación.

La ley en cuestión es la 11.614 aprobada en 1998 y que crea "los equipos interdisciplinarios de coordinación y asesoramiento de los profesionales de los servicios psicopedagógicas del régimen de educación especial del Ministerio de Educación". Ese nombre tan largo se traduce hoy en los gabinetes psicopedagógicos que funcionan en las escuelas especiales, que en el común de los casos —algunos equipos están más completos que otros— están integrados por una fonoaudiólaga y una psicóloga, o bien una psicopedagoga y una fonoaudióloga, por dar un ejemplo; aunque la ley indica que deben conformarlos, además de las profesiones nombradas, médicos, psiquiatras y asistentes sociales, entre otros.

Carrera laboral

"Como profesionales ingresamos al sistema trabajando en las escuelas especiales, con un cargo a nuestro nombre, pero percibimos una remuneración como docente. Nos podemos titularizar, trasladar pero no hacer carrera", describen sobre la irregular situación laboral que viven desde hace años. Al no estar reglamentada esta ley, dependen para su tarea de la dirección de una escuela especial y no tienen una supervisión específica a la función que cumplen. Esto no pasa sin consecuencias en el desempeño de sus áreas profesionales: "Nuestra función es evaluar al niño que ingresa, seguirlo en su trayectoria escolar, no tratarlo, sino acompañarlo, hablar con los profesionales externos y también intervenir en las decisiones pedagógicas que se toman con ese niño. Muchas veces el equipo propone cierta forma de acompañamiento con ese niño que no es tenida en cuenta por el director o supervisor de la escuela".

Las profesionales defienden la especificidad y ejercicio de sus formaciones: "Cuando nosotros evaluamos, orientamos y asesoramos, damos ciertas indicaciones que no siempre son tenidas en cuenta. Por ejemplo, a veces decimos que sería conveniente un centro terapéutico para determinado niño y no ingresarlo a la escuela común, pero la maestra y la supervisora deciden lo contrario. Los equipos interdisciplinarios tratamos de pensar en función de cada niño, qué es lo que necesita más allá del sistema o que le imponga o no la escuela. Muchas veces se resuelve sin importar cómo estén dentro de la escuela".

Mirada integral

También aclaran que estos equipos interdisciplinarios nada tienen que ver con los Equipos Socioeducativos creados por el Ministerio de Educación provincial y que trabajan en el ámbito de todas las escuelas. "Nosotras trabajamos en el ámbito de la escuela común y especial; en el tema de la integración. Nuestra propuesta es una mirada integral entre educación y salud".

Las profesionales muestran un registro muy bien documentado de todas las presentaciones realizadas desde 1998 hasta la fecha que van desde cartas, pedidos de audiencia, de informes desde el compromiso de legisladores, y la acción del gremio docente. Lo común son siempre las respuestas vagas, pedido de ajustes a la norma —realizadas pero sobre las que no han tenido una devolución— y la negativa de los funcionarios de turno a recibir a estos equipos para atender sus reclamos. Citan como ejemplos recientes que la actual directora provincial de Educación Especial, Marcela Covarrubias, nunca las recibió. "Hemos mandado cartas y reclamos durante todos estos años, las respuestas son siempre vagas, nos han pedido ajuste a la norma los hicimos pero nunca tenemos una respuesta final. Hemos pedido audiencia con la ministra, pero no hemos tenido respuesta alguna", describen con preocupación.

Sólo respuestas dilatorias

Las profesionales de la salud y la educación vienen reclamando por la reglamentación y aplicación desde hace buen tiempo. Ya en 1999 se presentó un proyecto de comunicación en la legislatura en relación a estos pedidos. De ahí en adelante muestran un seguimiento pormenorizado de estos pedidos hechos ante el Ministerio de Educación provincial y otros organismos del Estado. Siempre con una respuesta vaga, difusa y con más ánimos de estirar los tiempos que de ofrecer una respuesta concreta.

   En noviembre del año pasado mantuvieron una reunión en la Delegación local del Ministerio de Educación, con la directora regional Daiana Gallo Ambrosis y supervisoras de educación especial y la jefa de supervisores. Fue al cumplirse los 18 años de la sanción de la ley 11,614 sin que se haya implementado hasta el momento. Al mes, se repitió esa reunión donde les proponen constituir una comisión bicameral con el argumento de "actualizar" la ley "ya que lo presupuestario quedaba ligado a 1998, año de sanción, siendo un obstáculo para la implementación", según les expresaron desde el ministerio. Además de prometer un próximo encuentro para febrero. Con el acompañamiento de Amsafé, en febrero pasado las profesionales les recordaron esta promesa, la repitieron en julio y agosto. "Las respuestas son dilaciones o fechas que se posponen y no se concretan".

Marcela Isaías


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