24 de Marzo
Sábado 26 de Agosto de 2017

Qué leer con las chicas y los chicos de la escuela primaria

Una guía de recomendaciones hecha por docentes. También para que apunten las familias.

¿Qué leer con los chicos y las chicas de primaria? Cuentos de la Selva, Leyendas latinoamericanas, El Principito y autores como Luis Pescetti, Graciela Cabal, Elsa Bornemann o Ricardo Mariño figuran entre los imperdibles libros para compartir en las aulas de primaria. Las sugerencias las realizan maestras y maestros, quienes definen a la escuela como un lugar ideal para acercar a chicos y familias a la literatura. Y afirman que ninguna pantalla reemplaza "a un buen cuento relatado por alguien querido a la hora del sueño".

Las historias protagonizadas por animales, los cuentos ambientados en Rosario, las leyendas que acercan a las raíces latinoamericanas y las narraciones donde el humor es el género principal están en la nómina de las preferencias de un grupo de docentes consultado por La Capital. Paola Cieri, Griselda Galeano, Juan José Guardia, Bibiana Papini y Juan Carlos Quispe Arrázola ofrecen sugerencias para leer, disfrutar y provocar nuevas lecturas.

Paola Cieri es profesora de tercer grado en un colegio confesional del macrocentro rosarino. Opina que "la lectura es fundamental para los niños desde pequeños, no solo para desarrollar la lectoescritura sino también para el desarrollo de la subjetividad y el fortalecimiento de valores o el simple disfrute". Para los primeros grados recomienda cuentos de autores argentinos como María Elena Walsh, Silvia Schujer o Elsa Bornemann. "En tercer grado se trabaja mucho con Los guardianes de Rosario, de Silvia Pessino, que toma lugares de la ciudad y los recrea con personajes fantásticos", suma a su lista de preferencias. Ya para los que están en cuarto y quinto grados, dice que no hay que escaparles a los clásicos Cuentos de la selva de Horario Quiroga, adaptaciones de Romeo y Julieta, El conde de Montecristo, Alicia en el país de las Maravillas. También suma cuentos policiales con adaptaciones de Sherlock Holmes, o de autores argentinos como El increíble robo del escondite secreto, Octubre un crimen. Además de proponer "cuentos de Roy Berocay como Ruperto detective o cuentos de Ricardo Mariño, con personajes graciosos como Cinthia Scotch o Sangre India que toma el contexto de la época colonial".

Paola cuenta que la biblioteca de su escuela cuenta con varias colecciones, pero que también consiguen los ejemplares con compras comunitarias que hacen en forma directa a las editoriales.

Puertas a nuevos mundos

Leyendas latinoamericanas, de Ana María Shua; El pulpo está crudo, de Luis María Pescetti y Los sueños del Yacaré, de Gustavo Roldán son los libros que menciona la profesora Griselda Galeano cuando se le pide que nombre tres libros de su elección como docente. Griselda enseña en segundo grado de una escuela primaria pública de la periferia de la ciudad. "Los libros abren esa puerta a nuevos mundos. En el caso de los textos citados esos mundos son y no extraños. Las leyendas nos conectan con la magia primigenia que explica los nacimientos y nos entrelazan con nuestras raíces. Los sueños del Yacaré presentan preguntas cotidianas o respuestas que se cuelan en ese intersticio que genera la duda.... El pulpo está crudo tiene esa posibilidad de lo disparatado que se presenta como verosímil", define sobre las razones de su selección.

La escuela en la que trabaja Griselda dispone de colección de libros entregados por el Plan Nacional de Lectura de la gestión de gobierno anterior. Aunque —comenta— también aporta los de su propia biblioteca. "Me gusta seleccionar bibliografía para que los chicos lean. Pero mucho más dedicar al menos un módulo semanal para llevarles un libro y leerles. El adulto leyendo sigue provocando un niño que desea leer, las imágenes, las palabras. Un adulto que un día, pasado los años, te dice «¿Se acuerda cuando nos leyó Caídos del mapa? Ahí me di cuenta que me gustaba leer». Y en muchas ocasiones la escuela sigue siendo el único lugar donde niños y padres entran en contacto con los libros", reflexiona sobre el valor de acercar y compartir buena literatura desde pequeños.

"La lectura en los niños pequeños debería ser principalmente recreativa: proponer juegos, desafíos en mundos impensados"

También el teatro

Juan José Guardia enseña en tercer grado y en séptimo en un colegio privado también de una zona vulnerable de la ciudad. Tiene una larga lista de autores y libros. Recomienda especialmente para los primeros grados Rosario para niños, de Marta Badalá, Elida Curi y Teresa Renati (editado por Fundación Ross). También textos que incluyen teatro y teatro de títeres para chicos. Entre estos últimos, dice que el que más entusiasmó a sus alumnos y alumnas fue la colección, que dirige María Inés Falconi, Derecho al escenario (editado por Quipu) y con autores como Fabián Sevilla, Sonia Daniel, Esther Catzman, Juan Ruy Cosin y Beatriz Besteiro. "Derecho al escenario y toda la colección de Teatro sin telones tienen hermosas historias en las que los protagonistas son personajes creíbles con el que los chicos pueden identificarse fácilmente, a la vez son queribles, tienen humor y se comprenden", se entusiasma al describirlos el profesor.

En los elegidos de Juan José además están cuentos de Augusto Monterroso, el cuento Algunos prodigios chinos que está en el libro Cartas marcadas de Alejandro Dolina o bien el compilado por Alvaro Fernández Bravo, Mitos y leyendas de Sudamérica.

Bibiana Papini enseña en segundo grado de una escuela pública de la zona norte de Rosario. Opina que los libros son una "puerta a la imaginación" y algo más, tan contundente como hermoso de escuchar: "No me convencen que un niño hoy está más atrapado por una pantalla que por un buen cuento relatado por alguien querido a la hora del sueño".

Imperdibles

En su colección de proposiciones literarias tiene sus tres imperdibles para leer con los chicos y las chicas de primaria: El pulpo está crudo, de Luis María Pescetti; Miedo, de Graciela Fernández Cabal y Cuentos del circo, de Ricardo Mariño. Detalla que a Mariño y a Pescetti los elige "por el humor y el delirio, son cuentos cortos que atrapan". "El de Mariño, historias conectadas, el de Pescetti no. Los conocí con mis hijos, y aún hoy, ya jóvenes, disfrutamos recordando anécdotas compartidas. Miedo de Cabal porque es para mí la mejor manera de abordar el espíritu del 24 de marzo, a la edad de un niño de primero o segundo grado. Excelentes escritores todos", suma.

¿Por qué favorecer la lectura en la escuela primaria? "Para alimentar la imaginación. La lectura en los niños pequeños debería ser principalmente recreativa: proponer juego, desafíos, internar al lector/oyente en un mundo impensado, pero que pronto se hace posible. Escuchar lo que otros imaginaron nos anima a inventar también otros mundos", sostiene la profesora. También aporta que "la escuela tiene la misión de incentivar la lectura por placer, no dirigida, invitar a la fantasía. Los aprendizajes en un niño bien predispuesto vienen por añadidura". Y añade más ejemplos sobre esta idea: "Con Ladrando bajo la lluvia, Adalberto, el increíble perro que escribe, nos invita a reír a carcajadas y a escribir. En El árbol de las varitas mágicas, Kedramán y sus problemas nos invitan a descubrir palabras dentro de otras palabras. Sin tema definido, sin objetivos ni contenidos definidos. Los chicos aceptan el juego y durante varios días descubren palabras o arman disparates con las leyendas del pizarrón".

Historias y valores

Juan Carlos Quispe Arrázola es maestro en una escuela privada de la zona norte. Entre los tres libros que les resultan esenciales para leer con los chicos y las chicas en la escuela primaria figuran El Principito, de Antoine de Saint-Exupéry; Cuentos de la selva, de Horacio Quiroga y Cuadernos de un Delfín, de Elsa Bornemann. Para cada uno el profesor que trabaja con los más grandes de la primaria tiene sus razones. "El Principito, porque sin dudas es una obra que nos permite trabajar una serie de enseñanzas y aprendizajes de esta maravillosa novela ya que trata temas universales tales como el amor, la amistad, los valores, la naturaleza humana, entre tantos más. Cuentos de la selva interesante libro cuyos protagonistas son animales y hombres. Sus acciones transcurren en un escenario natural, la selva; combina magistralmente humor y tragedia. Está escrito en un lenguaje sencillo que atrapa rápidamente al lector. Se pueden observar valores que se reflejan a través de la actitud que toma cada uno de sus personajes como la amistad (entre la tortuga y el hombre), la bondad, la solidaridad, la lealtad, la dignidad, la perseverancia, la misericordia, entre otros. Y Cuadernos de un Delfín porque la autora recrea un apasionante mundo marino en donde habita un personaje inolvidable y tierno, Sumo, delfín adolescente. Cuaderno (especie de diario íntimo), el protagonista, cuenta sus vivencias a partir de que es capturado por un barco y es trasladado a las costas en donde comenzará su vida en cautiverio. Amor, soledad, heroísmo y una profunda conciencia ecológica son los ingredientes de este relato cada vez más vigente".

Cuando se le pregunta por el lugar que tiene la lectura en la escuela opina que junto con la escritura constituyen uno de los aprendizajes centrales. "Qué es leer sino la posibilidad de volar a través de la lectura", se pregunta en voz alta y recomienda "rescatar «esa hora de lectura» que permite acercar nuevamente al alumno al libro, familiarizarlo con el objeto libro, ya que leer es algo más que descifrar el significado de las palabras, es una experiencia social que implica al autor y al lector. Como dice Mempo Giardinelli, «todo texto es vida que está dormida, provisoriamente mientras nadie lee y esa es la función del lector, revivir la palabra, darle sentido, fuerza y trascendencia»".


La buena práctica de leer en voz alta

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La práctica de la lectura en voz alta es una de las recomendaciones de escritores, especilistas en literatura infantil y juvenil y pedagogos. Las razones son varias. Muchas están explicitadas en el sitio del Plan Nacional de Lectura (promovido en la gestión anterior del Ministerio de Educación de la Nación) y que todavía se puede consultar en el sitio planlectura.educ.ar

En ese portal se ofrecen algunas recomendaciones para tener en cuenta a la hora de leer en voz alta con los chicos y las chicas. Entre ellas, se propone "establecer el momento de la lectura antes de comenzar con las tareas escolares del día. Es importante la sistematización, crear un tiempo y espacio amigable y cotidiano que se instale diariamente en el aula". También "leer en voz alta previamente el texto elegido. No todos los textos son para leer en voz alta: se deberá experimentar hasta encontrar los adecuados" y "Buscar la entonación justa, enriquecer el texto con la expresión y la voz".

"Se sugiere —continúa la propuesta— que al menos el 70 por ciento de las lecturas sean literarias y un 30 por ciento de textos informativos, notas del diario, comentarios, textos humorísticos, cartas, u otros". Además de recordar tener presente "darle la oportunidad a los alumnos y alumnas de preguntar aquello que necesiten para comprender lo leído, sin caer en la tentación de «enseñar el texto» o imponer alguna interpretación", al finalizar cada lectura.

No a las fotocopias

Y algo en los que muchos autores coinciden en no utilizar la literatura, la lectura recreativa con una mirada utilitaria o didáctica: "No elegir textos que sean utilizados luego para otros aprendizajes. Es importante tratar de desvincular esta lectura de la tarea diaria, de modo que los chicos puedan diferenciar ese momento". También señalan que "es interesante que los textos puedan ser elegidos también a sugerencia de los alumnos y alumnas, o los padres y/o familiares que quieran aportarlos", y que "en el transcurso del año escolar se puede invitar a las familias a realizar la lectura inicial".

Otra idea clave a considera es la de "evitar el uso de fotocopias para la lectura. Ver, tocar y sostener en las manos un libro es, en sí, una estrategia de animación lectora".

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