24 de Marzo
Sábado 16 de Septiembre de 2017

Mi anécdota: La escucha necesaria

En el aula, lugar lleno de magia, un día de esos en que la fecha se anticipa al contenido, escribí en el pizarrón: 24 de Marzo Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia.

En el aula, lugar lleno de magia, un día de esos en que la fecha se anticipa al contenido, escribí en el pizarrón: 24 de Marzo Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia. Así comenzamos como tantas otras veces a conversar con los chicos y las chicas, para indagar sobre sus saberes. Un alumno empezó a cuestionar de manera desafiante el contenido, pero lo que más me asombraron fueron sus argumentos y su seguridad al expresarlos, claro que ellos estaban teñidos de preconceptos e información errónea, pero sabía defender "sus verdades". A pesar de mi asombro, pudimos dialogar y debatir y le dije que recién estaba comenzando este proceso constructivo y que tenía todo el derecho a manifestarse sobre el tema, pero que debería seguir informándose. Por ejemplo en la escuela y a través de la lectura de documentos y libros que íbamos a leer, luego. Al final de la clase él quedó dudando y un poco enojado conmigo, tenía tan arraigado sus saberes que le costaba reconocer que podía haber falta de información en su exposición. Así continuamos en la escuela con otros contenidos ya que las horas vuelan y parece que todo pasa de una manera tan efímera...

   Los lazos se fueron fortaleciendo y ese año terminó. Siempre me quedó la duda con respecto a su juicio de valor relacionado a los desaparecidos, "algo pendiente".

   Al año siguiente ya no era su maestra. Por el acto del Día del Maestro, él tenía que hacerle una entrevista a una docente, entonces vino junto a otros compañeros al salón donde estaba dando clase, y desde la puerta observaba y escuchaba, al final me pidió permiso para hablar conmigo y cuando salí a la puerta, me explicó que quería hacerme algunas preguntas y allí me dijo: "Seño ¡Vos siempre igual, vos siempre tratando de hacernos pensar un poco más e insistiendo con los libros". Sentí que nuestra tarea es profunda y que las niñas y los niños ven mucho más profundo aún y pueden tomarse todo el tiempo para repensarlo todo. Nos enseñan siempre, sólo hay que escucharlos amorosamente.


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