Educación
Sábado 20 de Mayo de 2017

La violencia que castiga a los chicos de los barrios

La Asamblea por los Derechos de la Niñez y la Juventud advierte sobre la vulneración de derechos.

"Si sos morocho y vas al centro con gorrita te paran, te piden documentos y hasta te dicen que te vuelvas. Se ha instalado un estereotipo de pibe delincuente que influye decididamente en la vida de los chicos". Así describe Guillermo Campana, abogado de la Asamblea por los Derechos de la Niñez y la Juventud, la realidad de muchos chicos de los barrios de Rosario. Constituida en 2013, la asamblea es un colectivo de organizaciones que viene denunciando hechos de violencia institucional que caen sobre las espaldas de los adolescentes y jóvenes.

"Últimamente se ha recrudecido el tema a nivel nacional y hay una especie de aumento de la violencia y falta de respeto a todo tipo de límites que antes eran infranqueables", apunta Campana. El violento ingreso de policías en la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Jujuy (algo prohibido por la ley de educación superior), en un comedor infantil de Lanús y en una escuela de Banfield parecen darle la razón. A ello se le suma la irrupción a principios de mes de agentes en el Museo de la Memoria de Rosario, cuando a raíz de la denuncia de una vecina interrumpieron una actividad donde jóvenes reflexionaban precisamente sobre la violencia institucional.

Formada por distintas organizaciones sociales, gremiales y políticas de Rosario, la Asamblea denuncia que la violencia institucional en los barrios es casi sistemática. Al respecto el abogado cuenta que hay casos de hostigamiento y torturas. Y comisarías donde se concentra, amplifica y reproducen lógicas delictivas que tienen a los chicos y jóvenes como rehenes. "Los pibes nos cuentan que los ingresan por averiguación de antecedentes y les piden dinero para salir, hayan o no hayan hecho algo, como una forma de ir reclutando gente e instalando determinadas lógicas de dominio y sometimiento", ejemplifica.

"La escuela puede empoderar a los pibes, que se reconozcan como sujetos de derechos y no naturalicen la violencia que se ejerce sobre ellos"

Advierte que la tan mentada "portación de cara" es palpable en el cotidiano de los pibes de las barriadas populares de la ciudad. "Ellos mismos —apunta Campana— te dicen que si sos morocho y vas al centro con gorrita te paran, te levantan, te piden documentos y hasta te dicen que te vuelvas. Ese es el estereotipo que se ha ido construyendo del pibe delincuente y que influye decididamente en la vida de los chicos, porque hacia esos estereotipos se dirige la fuerza de seguridad cuando realiza sus acciones". El abogado propone para comprobarlo pararse un rato sobre Oroño y observar a qué adolescente le piden documentos la policía. "Siempre paran a los que van a la escuela pública, que son de barrios de la periferia, jamás a los chicos que van a otros colegios de la zona. Hay una especie de despliegue policial dirigido siempre hacia los mismos sectores y pibes que reúnen ciertas características".

El trabajo de la Asamblea llegó también a las escuelas, donde realizaron charlas con los jóvenes, a quienes les repartieron un "protocolo" de actuación ante casos de detenciones o abuso policial. "Con esa herramienta fuimos a intercambiar ideas con los pibes y a desnaturalizar ciertas situaciones. La escuela puede tener una función decisiva en empoderar a los pibes, que se reconozcan como sujetos de derechos, que los conozcan y no naturalicen esta violencia que se ejerce sobre ellos, tanto la simbólica como la física", completa el abogado de la Asamblea.

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Un protocolo para conocer derechos

En 2015 la Asamblea los Derechos de la Niñez y la Juventud elaboró un protocolo para que los chicos sepan qué hacer si los detienen las fuerzas de seguridad. "Ese material fue producto de determinadas intervenciones que fuimos teniendo. E intentamos condensar en ese instrumento cómo nos fuimos moviendo en la práctica cada vez que pasaba algo con algún pibe en un barrio", cuenta Guillermo Campana.

El librito violeta repartido en las actividades de la Asamblea tiene una serie de recomendaciones. Entre ellas:

• Si tenés menos de 16 años no te pueden dejar detenido o detenida. Un adulto responsable (tu papá, tu mamá, tu hermano o hermana mayor, tu abuelo o abuela, tu tío o tía) se tiene que presentar en la comisaría y exigir que te liberen enseguida.

• Si tenés entre 16 y 18 años hay que averiguar cuál es el Juzgado de Menores que interviene y por qué te detienen.

• Si tenés más de 18 años primero hay que saber por qué te detienen: si es porque supuestamente cometiste un delito o si es para averiguar tus antecedentes. Si es para averiguar antecedentes solo te pueden tener por 6 horas.

• Cuando recuperes tu libertad es importante saber tu estado de salud y si te golpearon. Tenés que ir a un hospital público y pedir una constancia del examen que te hagan.

El protocolo llegó a distintos barrios de la ciudad y cosechó algunos frutos. En Ludueña un grupo de chicos era "parado" constantemente por las fuerzas de seguridad. Hasta que la última vez uno de los policías del operativo dijo: "Dejá, esos son los que están con los derechos humanos y después te vienen con todo eso", en alusión al vínculo de los chicos con la Asamblea y su conocimiento de cómo manejarse ante esta situación. "Son pequeños triunfos que vamos teniendo en el respeto de sus derechos", reflexiona Campana.

El protocolo se encuentra en etapa de actualización y digitalización, para que se pueda bajar desde el Facebook de la Asamblea.

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Teléfonos útiles y direcciones a dónde recurrir

La Asamblea por los Derechos de la Niñez y la Juventud de Rosario propone una serie de contactos a tener en cuenta ante detenciones policiales.

• Guardia de Niñez: Cortada Ricardone 1345. 4721836.

• Ministerio Público de la Acusación: Montevideo 1968, 4721897/98/99

• Defensoría Penal: 9 de Julio 1677. Teléfonos 4721773/77. O al 0800-555-5553.

• Secretaría de Derechos Humanos de Santa Fe: Moreno 248, 4721466/67 o 0800-555-3348.

• Centro de Asistencia Judicial (CAJ), para atención de víctimas de hechos delictivos: Moreno 1763, 4728162, 0800-555-863.

• Centro de Asistencia a la Víctima y al Testigo del Delito. Defensoría del Pueblo de Santa Fe: Pasaje Álvarez 1516, 4721112/13/27.


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