Educación
Sábado 25 de Marzo de 2017

La revelación de un abrazo

En los primeros años de mi escuela secundaria, allá por los ochenta, las aulas estaban divididas en dos sectores: el de adelante y el de atrás.

En los primeros años de mi escuela secundaria, allá por los ochenta, las aulas estaban divididas en dos sectores: el de adelante y el de atrás. Son muchos los recuerdos de aquellos tiempos, algunos más sombríos, otros más luminosos. Entre ellos hay uno que perdura, imborrable: una de esas vivencias que desde su simpleza nos atraviesan y nos modifican íntimamente.

A comienzos de tercer año, una compañera, Rut, vino a sentarse adelante conmigo para no distraerse tanto y no llevarse materias. Dijo que era porque empezaba a usar lentes y desde atrás no veía bien el pizarrón. Nos hicimos amigas. Yo la ayudaba a organizarse con algunas tareas, por ejemplo con el análisis de las subordinadas, que me encantaba. La profesora de Lengua era Sonia, una poeta que nos contagiaba en las clases su pasión por la literatura, contándonos mitos griegos e innumerables historias.

Un día en un recreo Rut lloró porque le había pasado algo, no recuerdo si era relacionado con la escuela o su familia. Mientras yo la escuchaba contar lo que había pasado, Patricia, una de las chicas que se sentaban atrás, se acercó y la abrazó. Ese gesto tan fresco y espontáneo me impactó. Tal vez me sorprendió que no se me hubiera ocurrido a mí abrazarla. Recuerdo ese momento como una revelación: la contundencia de un gesto que acompañaba estando ahí, presente, sin más, a disposición.

A Rut le perdí el rastro unos años después, se fue a vivir a Estados Unidos. Patricia sigue siendo tan cálida como entonces. Sonia hace años que no vive en Rosario pero nuestra amistad continúa a pesar de la distancia.

Se me ocurre pensar hoy que la memoria es, entre muchas cosas, un territorio mágico que se activa con los recuerdos y nos deja ver partes de nuestros itinerarios de aprendizajes, una especie de filigrana que con su trama abierta nos convoca una y otra vez a mirar y a mirarnos.

(*) Correctora literaria, escritora, coordinadora de talleres de lectura y escritura para niños y adolescentes. Lauraedilorenzo@gmail.com

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