Educación
Sábado 12 de Agosto de 2017

La escuela de la huerta, la radio y donde siempre suena la campana cumple cien años

Es la Primaria Nº 85 Esteban Echeverría de Tablada. Ofrece jornada ampliada a sus 300 alumnos y alumnas.

Una huerta, un taller de radio, otro de lectura y la campana que siempre avisa cuando llega el recreo hablan de lo que pasa todos los días en la Escuela Primaria Nº 85 Esteban Echeverría, de barrio Tablada. El jueves 17 de agosto cumple cien años; para ese día preparan un gran festejo, con orquestas y corte de calle.

   Silvia Girino es desde 2008 la directora de "la Echeverría" —como se la conoce más a la escuela en el barrio—. Acomoda papeles, le pregunta a un alumno si seguirá en la biblioteca con su tarea, llama a la vice, recibe a los padres, saluda a un grupo de nenes que trabaja en la sala de informática, intercambia una consulta con una maestra y ultima detalles para lo que, según anticipa, será una gran fiesta de la escuela por sus cien años.

   El cumpleaños es una buena excusa para mostrar cómo se trabaja en esta escuela de la zona sur a la que asisten 300 chicos y chicas entre nivel inicial y primaria. Es una de las primeras en sumar la jornada ampliada, la modalidad que desde 2013 se implementa en la provincia de 4º a 7º grados, donde a las horas de clases que todos tienen se agregan las de teatro, danza y hasta natación. En el turno mañana ingresan a las 7.50 y se retiran a las 14.50 y los de la tarde comienzan a las 10.20 y permanecen hasta las 17.15. En todos los casos almuerzan en el comedor escolar. Un ambiente organizado con mesas para pequeños grupos, con sillas de colores, que se propone como otro espacio igual de agradable del día escolar.

   "Los aprendizajes mejoran con la jornada ampliada, hay otros tiempos de trabajo, más desestructurados, que facilitan la convivencia entre chicos y maestros", afirma la directora Girino, a la vez que comenta que ya está hecho el pedido al Ministerio de Educación santafesino para que se construyan dos aulas nuevas que resulten el espacio propio de los talleres.

Huerta, radio, lectura

Desde antes de la jornada ampliada, la escuela viene sosteniendo ejes pedagógicos que la identifican y favorecen el afecto, las ganas de permanecer. Uno es la huerta que se desarrolla en uno de los patios internos, otro es el taller de radio y también está el de lectura. Desde sus inicios la escuela contó con una biblioteca pública ("Evaristo Carriego") que más tarde se convirtió en escolar. En estos días proyecta inaugurar en la esquina de Ayolas y Juan Manuel de Rosas una biblioteca disponible para los vecinos, donde los libros circulen libremente.

   "Esta es una escuela muy querida por los ex alumnos. Cada vez que la visitan lo afirman y nos dicen «cómo cambió» y «qué linda está»", se pone orgullosa la directora con los comentarios. Entre esos ex alumnos está el conocido profesor de oratoria Juan Carlos Igareta, vecino del barrio y egresado hace 50 años de esta primaria.

   "El mejor alumno!", se presenta Igareta de manera muy simpática antes de comenzar a desandar recuerdos. Las maestras Pepa y Aniseta son las primeras que nombra; también al maestro Raúl Vicente Guzmán Centurión. "Un monstruo, un prócer que enseñaba tan bien... de todo y de la vida. No aplicaba sanciones ni nos retaba, sólo nos ponía la mano sobre el hombro y nos decía «para mañana usted me estudia todo»". También habla de dos porteras muy queridas, una era Juana y otra que se lamenta no poder recordar su nombre, además de la bibliotecaria Haydeé Oliveto, "una dulzura de mujer".

   "La escuela siempre recibió a los pibes del barrio, todos de familias humildes, trabajadoras. Fui un afortunado en haber ido a esa escuela", expresa el ex alumno que sigue viviendo a dos cuadras de su querida primaria.

Mural y árboles

Cuando la escuela cumplió los 95 años comenzó a planificar la fiesta del centenario. En todo este tiempo se pintó un gran mural, se plantaron árboles en el patio y ahora se sumarán tres más al ingreso. También se intervinieron con unos dibujos maravillosos de los chicos unos viejos pupitres que primero reparó un papá de la Echeverría. Serán el souvenir de los cien para las escuelas del circuito. Y entre esos planes de festejo, cambiarán la vieja campana por otra.

   "Compramos una de bronce que tiene los mismos años de la escuela, la hicimos lustrar y la vamos a estrenar con el aniversario. Aquí no hay timbre para los recreos o cambios de horas, todo se anuncia con la campana. No me imagino esta escuela sin ella", dice Silvia de otra marca de identidad de la primaria.

Aulas centenarias

No siempre esta primaria funcionó en la sede actual. Sus orígenes están en Gaboto 22 bis, en un edificio particular construido por un vecino del barrio llamado Jesús Pérez, donde quedó la Escuela Nº 81 Juan José Paso. En 1926, la Echeverría se muda a donde dicta clases hasta la fecha, Ayolas 580. En este mismo lugar funcionan la Eempa 1.306, la Nocturna Primaria 7 y el Cecla 86.

   Todos los días maestras y directivas miran el pronóstico del tiempo de la semana que viene. Es que el acto está planificado para ganar la calle. Además de los discursos de rigor, estarán las Orquestas Infantojuvenil de Tablada y la del maestro Fernando Ciraolo. También descuentan que el padrino de la institución Enrique Llopis regale una canción. Será a las 10 de la mañana y están invitados desde el gobernador y la ministra hasta la intendenta... Repasa la directora la lista de autoridades. Pero el acento está en que se sume la comunidad, el barrio, los ex alumnos, ex docentes, ex cooperadores: "Que no falte nadie que se sienta parte de la historia de esta escuela".

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