La historia de la foto
Sábado 17 de Junio de 2017

Aquella conversación inolvidable con Leticia Cossettini

Leticia Cossettini y la inauguración del Instituto Nº 28

Había llegado la fecha tan esperada: ese día se inauguraba el edificio propio para el Instituto de Educación Superior Nº 28 Olga Cossettini. No fue fácil la conquista, más bien una lucha increíble, histórica de los docentes y estudiantes. Aún sigue siendo uno de los pocos institutos de educación superior de la provincia que cuenta con este logro. Las autoridades municipales y provinciales estaban invitadas: el intendente de ese momento era Hermes Binner, quien cedió el terreno y la sede de una dependencia municipal para que allí se dicten los profesorados; y también el entonces ministro de Educación provincial, Alejandro Rébola, funcionario de Carlos Reutemann. Había cierta tensión por quién cerraría el acto protocolar. Pero entre los invitados estaba Leticia Cossettini, quien indiscutidamente se llevaba todas las miradas de admiración y reconocimiento. La educadora que, junto a su hermana Olga, estuvo al frente de un valioso proyecto educativo (1935 -1950) en la Escuela Carrasco, cuyas huellas hasta hoy perduran, era el centro de atención.

"Me acuerdo muy bien de ese día. Llegamos justo con la inauguración, antes de lo que se vino después con el ajuste del 2001. Fue con un acto público en la plaza que rodea al edificio, más bien en las escalinatas y un breve festejo en el patio interno. Leticia nos acompañaba siempre, en todas las actividades del instituto, y en esta no podía faltar", repasa hoy sobre aquel 19 de septiembre de 2001, la doctora en educación Liliana Sanjurjo, que en ese momento era la rectora del Instituto de Sarmiento y Rueda. Y continúa con esos recuerdos: "Con sus 97 años dio un discurso bellísimo, pensaba y saboreaba las palabras. Hablaba en forma pausada, se tomaba su tiempo, por eso por momentos nos preguntábamos si se olvidaría de lo que iba a decir, pero no! De nuevo sorprendía con sus palabras". Leticia fue quien cerró el acto de esa jornada histórica y fue la invitada principal a cortar las cintas y dejar inaugurado el nuevo edificio.

Entre tantas imágenes de ese día, el fotógrafo de La Capital, Alfredo Celoria, sorprendió a Leticia y a Liliana en una charla cercana. "En ese momento de la foto la invitaba a subir las escalinatas, le terminábamos de regalar las flores e íbamos a cortar las cintas. Mientras pasaba todo eso, hablábamos de las flores, ella las apreciaba mucho, tenía un jardín precioso en su casa. Siempre le regalábamos algún ramo, sabíamos cuánto les gustaban", rememora Liliana Sanjurjo sobre aquel instante inolvidable. Ya bien emocionada.


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