Edición Impresa
Lunes 06 de Marzo de 2017

Y un día se hizo la luz en J. B. Molina

Hace 53 años que vivo en J. B. Molina, una localidad de 1.500 habitantes situada en el sur de la provincia de Santa Fe, la cual se nutre del servicio eléctrico de la EPE y luego la Cooperativa de Servicios Públicos del pueblo (la cual presido desde hace cuatro años) se dedica a la distribución.

Hace 53 años que vivo en J. B. Molina, una localidad de 1.500 habitantes situada en el sur de la provincia de Santa Fe, la cual se nutre del servicio eléctrico de la EPE y luego la Cooperativa de Servicios Públicos del pueblo (la cual presido desde hace cuatro años) se dedica a la distribución. El servicio es totalmente deficitario debido al gran aumento del consumo y a la falta de inversiones hecha por la EPE en los últimos 30 años. Fue así que en 2013 firmamos un convenio con la empresa para la realización de una nueva línea que irá desde Villa Constitución hasta Stephenson, a través de un crédito de origen nacional que nunca se consiguió. En septiembre pasado ese convenio perdió vigencia y la obra nunca se realizó. Ese mismo mes, y a través de el responsable de la delegación Villa Constitución de la EPE, Víctor Hugo Vivas, conseguí entrevistarme con el presidente de la EPE, Raúl Stival, a los efectos de buscar una solución. Allí acordamos actualizar el costo de la obra e incluirlo en el presupuesto 2017 de la EPE. Ese fue el compromiso. Volví dudando que esto ocurriera, pero la fe y la esperanza es lo último que se pierde. En enero de este año me llamó el ingeniero Rubén Galante, que se desempeña en la EPE en el sector de Grandes Contribuyentes, para avisarme que se licitaba la obra el 24 de febrero del corriente año, por un valor de 30.800.000 pesos. No lo podía creer. El viernes 24 asistí a la apertura de sobres, la obra ya se adjudicó y en 16 meses, supuestamente, debería estar terminada. Le agradezco al estimado presidente de la EPE por hacer eco a mi pedido, así quedó demostrado que con sentido común y buena voluntad las cosas se pueden lograr. De esta manera truncamos el sueño de algunos personajes de mi pueblo, que complotaron permanentemente en contra de este proyecto y otros más, a través de sus influencias políticas con el solo fin de destruir y poner palos en la rueda. Gracias Raúl Stival. Gracias Víctor Hugo Vivas. Gracias, simplemente queríamos luz, solamente luz.

Gustavo R. Mingiaca

DNI 16.355.974

El "Don Seve" de la actualidad

A cierta edad una suele recordar con precisión pequeños acontecimientos o personas de la infancia. Me acuerdo de Don Seve, por ejemplo. Don Seve era Don Severo, el dueño del kiosco de la vuelta que vendía lo que venden todos los kioscos más unos caramelos de frambuesa famosos y preferidos por todos los chicos del barrio. Cuando una conseguía que el papá o una tía o madrina o quien fuera largara los treinta centavos para los caramelos ("los caramelos son malos para los dientes" famosa frase que los grandes le soltaban a una que amaba los caramelos), corría hasta el kiosco y se compraba el puñadito de caramelos de frambuesa. Eso sí, con el agregado de la comedia que le jugaba a una el maldito viejo: ¿trajiste la plata? Sí, claro. Bueno, a ver si está bien. Dámela. Una se la daba. Está bien. Sí, pero deme los caramelos. Ah, no, no te los doy nada. Una no sabía si llorar o gritar o desmayarse, cosas todas que aprendió poco después y a Don Seve se le terminó el juego. Pero mientras tanto no nos daba los caramelos y se hacía el que estaba ocupado con otra cosa. Cuando nos veía lo bastante desesperadas se reía y nos daba los caramelos. Un día le conté a mi papá el chiste de Don Seve y mi papá puso cara seria y me dijo "eso no es un chiste, es una estafa, aunque sea en broma. Si pagaste algo y no te lo dan, eso se llama estafa". Algo debe haber pasado: o yo reaccioné o mi papá fue a hablar con el viejo pero el chiste estafa no se repitió. Me encanta que una empresa como Telecom traiga a mi mente el recuerdo de Don Seve. Qué tiernos, qué encantadores, qué comprensivos. Mi papá ya no está pero me alegra decir que Telecom hace las veces de Don Seve. Yo le llevo mi puñadito de dinero, Don Tele me los acepta sonriendo, los mete en el cajón y se dedica a cualquier otra cosa. Yo ahora no me quedo callada, ah no: ahora le digo "Oiga, Don Tele, ya le pagué y usted no le devuelve la voz a mi teléfono que hace días y semanas que no funciona". Don Tele sigue sonriendo y me dice "Ah, sí, ya sé, claro, por supuesto pero no se preocupe, ya le di el número de reclamo así que está todo bien". ¿Cuándo me lo va a arreglar?, pregunto yo, ingenua de mí. "En cualquier momento", dice Don Tele, "en cualquier momento", y sigue haciendo cosas misteriosas con sus teléfonos. ¿Y yo? Yo no hago nada porque no puedo hacer nada. Tal cual como cuando tenía seis años, pero ahora tengo muchos más y los recuerdos se vuelven cada vez más coloridos y más urgentes y ahora sé que detrás de los chistes suele haber intenciones más... en fin... más siniestras como el ejercicio del poder, por pequeñísimo y mezquino que sea.

Angélica Gorodischer

Tras el susto, gracias por la contención

El martes 28 de febrero pasado, el hijo de un ex empleado fallecido hace tres años en nuestra empresa por causas ajenas al trabajo, luego de propalar amenazas delante de ocho testigos bajo la excusa de que no se había colocado una placa recordatoria de su padre, y también que no se lo había tomado como empleado después de que él enviara su CV, concretó dichas amenazas arrojando una bomba incendiaria al frente de las oficinas administrativas de Sudamérica Impresos (Colón al 3000). Dicho accionar fue tomado claramente por las cámaras de seguridad ubicadas en el exterior de la empresa. Los daños producidos, por suerte son menores: pintura, cartelería y electricidad. No obstante, a tres metros del incidente está la entrada al sector de materia prima, donde existe gran cantidad de material inflamable. La denuncia se radicó en el Ministerio Publico de la Acusación, y la fiscal a cargo Mariangeles Lagar, dispuso las protección de la empresa y urgente detención de esta persona, que por comentarios obtenidos es de alta peligrosidad. Agradezco la actuación impecable y resolutiva de las señoras Soledad Ordóñez y Susana Gómez de la Mesa de Enlace, y a la abogada Pilar Sasián, del Ministerio Público de la Acusación de la Fiscalía de Rosario. Ellas nos brindaron contención ante los grandes hechos ocurridos en la puerta de mi empresa.

Guillermo Fernández Álvarez

DNI 20.745.516

Una tarea brillante en el Heca

Tras atravesar una práctica quirúrgica en el Heca, quiero hacer una mención especialmente al cuerpo de urología, dirigido por el doctor Máximo, secundado por los doctores Ripoll, Diego, Javier y Violeta. Ellos son excelentes profesionales, y no quiero olvidarme del cuerpo de enfermería, destacando a Miguel Zalazar, mucamas y el resto del personal que trabaja en esta gran institución pública. Humildemente les digo muchas gracias.

Carlos Alberto Gallina

DNI 10.630.000

Maldito Monticas, malditos Derudder

Maldita ley que tildo de caníbal al imperialismo. Maldita realidad que lo confirma. Maldito Monticas, Malditos Derudder y su hambre por el olor a billetes. Malditos su afán, su gloria soberbia, su egoísmo. Maldito pensamiento de tenerlos entre las cuerdas para golpearlos tanto. Malditos políticos, inspectores y funcionarios de turno, cómplices y corruptos. Maldito calor que agobió al pasaje fastidioso. Maldita ruta 33, maldito coche, maldita inercia. Maldito segundo y tu última instantánea. Maldito llamado anunciando la tragedia, maldita confusión. Maldita impotencia de no poder hacer nada. Maldita bronca contenida que estalló en puño contra una pared. Maldito el día que te fuiste con la camisa blanca y te devolvieron así. Maldito el día que destrozaron a Sandra y Brendita. Maldito el día que el llanto y el dolor nos mojó a todos. Maldita reflexión saber que la sonrisa jamás será completa. Malditos momentos que nos quedaban por compartir. Maldito el día que no llegar para abrazarte nuevamente. Maldito sentimiento de extrañarte. Maldita cubierta que les arrebató la vuelta. Malditos ellos por no cuidarlos. Maldita suerte que nos dio la espalda. Maldito día, maldito descargo. Maldito yo por maldecir, malditos ellos por provocarlo. Bendita tu sonrisa, tu amistad, tu complicidad. A la memoria de Aníbal Pontel y víctimas de la tragedia de la ruta 33. Aníbal era mi tío y padrino, chofer del Monticas.

Walter David Cordi

DNI 33.527.271

La calidad del servicio del transporte

No entiendo para qué existen los organismos encargados de control del transporte. ¿Para qué se pagan esos sueldos si no sirven? Ahora, el gobernador actuó por el medio más fácil sin tener en cuenta que los trabajadores se quedan sin su fuente de trabajo y los usuarios sin viajar. Esto es una vergüenza total. Tuvimos que llegar a este punto total. A ningún gobernante les interesa la vida de los ciudadanos, sólo los votos, sus sueldos millonarios, y el pueblo que se muera. Todos los partidos políticos son iguales, una lacra. Y no es la única empresa que tiene malos servicios, está el Transur, Güemes, son un desastre. Y lo mismo pasa con el transporte urbano, mejor no quiero hablar porque he hecho miles de reclamos al 147 y aún no he tenido ninguna respuesta. El servicio del 35/9 también es pésimo.

Liliana Risiglione

DNI 11.753.850


N. de la R: El comentario de la lectora hace referencia al accidente ocurrido en Zavalla entre dos colectivos de la empresa Monticas, ocasionando la muerte de 13 personas y varios heridos.

Comentarios