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Domingo 25 de Junio de 2017

Un mundo de fantasía

Desde tiempos ancestrales, los filósofos griegos particularmente con sus inapreciables mensajes, nos dejan una notable cantidad de valores morales inconmensurables.

Desde tiempos ancestrales, los filósofos griegos particularmente con sus inapreciables mensajes, nos dejan una notable cantidad de valores morales inconmensurables. Claro, ellos no se imaginaron –a pesar de su inteligencia– que el mundo iba a sufrir una transformación trascendental. Al propio tiempo la Carta Magna de cada país fue determinando estilos razonables de vida. Cada país tiene que ajustarse indubitablemente a dichas reglas. Fueron determinadas por leyes de cada Congreso. Si lo fueron por mayoría, se supone que entre todos se haya votado lo mejor. Tengo mis dudas en cuanto a esto. Hoy lamentablemente no podemos parafrasear a esos grandes, el mundo actual nos arrima a ojos vista con los cambios que se arrogan aquellos de querer cambiar por vía de la imposición, un verdadero mundo de fantasía. Todo es lo mismo ya nada es igual, pero mucho tiempo después de aquellos gigantes. Para este nuevo estilo de filosofía. Y así hoy nos vemos atosigados por conductas que se quieren imponer. Incurrir por convicción en hábitos o vicios que no se hermanan con el sentido común. Claro, es que los adultos nacimos mucho tiempo atrás y no aceptamos el modelo impúdico a loca carrera que se pretende instalar. Y bien que los medios enraizados en esa política, pretenden llevar agua para su molino. Querer cambiar modalidades que debieron quedar instaladas en una sociedad sin necesidad de cambios arteros y por qué no agraviantes que lesionan la moral y las buenas costumbres. Sin entrar a fomentar la falta de ética, los formadores de opinión deberían conformar un equipo bien entrenado junto a congresales, iglesia, derechos bien humanos, amén de psicólogos y filósofos y verdaderos centros ONG que traten con seriedad la problemática en cuestión. Esto sí, aquello no. Leyes y Código Civil y Penal hermanados en un solo propósito: el mantenimiento o sostenimiento de un estilo de vida que se corresponda con el amor al prójimo, la ética, la moral, las buenas costumbres, y por qué no, el sentido común que nunca debieron quedar erradicados en el arcón de los recuerdos.

Qué cada uno piense y obre como quiera, el libre albedrío se lo permite, tomando de él lo que más le interesa o conviene. Todos unidos triunfaremos, reza un tema musical de cierto signo político, o como diría el General: a este país lo arreglamos entre todos o no lo arregla nadie. Sus seudos émulos son los primeros en llevar agua para su molino, arrogándose el derecho de perpetuarse atornillados a poltronas dignas de jeques árabes: hipócritas, cínicos y caras de piedra.

Oscar H. Rodríguez

DNI 6.004.403.

Los 100 años del Normal 3

Transitar el camino de la docencia secundaria no es tarea sencilla. El recorrido es largo y no siempre la meta es grata. Se pueden experimentar muchos sentimientos en el intento de enseñar: alegría, decepción, tristeza, o simplemente la necesidad de seguir insistiendo, aun cuando los resultados no son los esperados...y el docente sigue sembrando sin cosecha certera, sin saber el tiempo en el que aparecerán los frutos. Y continúa... Hasta que un día, al cabo de algunos años, se sorprende y se siente gratificado porque tanto esfuerzo valió la pena. Sólo entonces se tiene la firme convicción de haber hecho las cosas bien, sólo entonces sabe que "es" docente y que eso no fue sólo un oficio, sino que fue y seguirá siendo una pasión, esa pasión que, finalmente, es la impronta que se transmite. Los docentes del Nivel Secundario de la Escuela Normal Superior N° 3, en el año de su centenario, agradecen infinitamente a Mauro Guzzardo, Ramiro Ruiz, Mauricio, Melisa y Rocío Chisari, Ernesto Aldaz, Jésica Viscobia y a Diego Chianello, por haber guardado tan bien y durante tanto tiempo el amor transmitido por sus docentes a esta gran escuela. Orgullosos de que sean nuestros ex alumnos.

Silvia Luciani DNI 21.858.353

María Eva Carolli DNI 12.525.382

El cuerpo, la mente y el alma

Es interesante observar como la actual sociedad occidental está reemplazando al consultor religioso por los psiquiatras y sicólogos. De alguna manera, se trataría de una forma de mejorarse respecto de su estabilidad mental y, posteriormente, a la física. Esta situación demostraría que en las sociedades occidentales actuales con la religión solamente no alcanza para lograr tener un equilibrio, en lo que sería mente, cuerpo y alma. Por otra parte, esta situación nos estaría demostrando una evolución mental del ciudadano occidental, pues ya no serían seres influenciados por la religión sino que ésta pasaría a ocupar un lugar específicamente espiritual en ellos. Lo cual nos estaría demostrando que nuestras sociedades occidentales, los seres humanos, no estamos subliminizados religiosamente, sino que en haras de una mejor calidad de vida, de manera integral, acudimos a otras fórmulas de entendimientos, en este caso mental, para mejorar en un todo nuestras vivencias en este mundo. Demostrando de esta manera no estar subordinados a la religión estrictamente, como en siglos pasados. Entiendo que los problemas terrenales debemos de solucionarlos nosotros mismos, lógicamente acompañados por el profesional, en este caso por un psiquiatra o psicólogo. Sería una manera de no dejar todos nuestros actos en mano de Dios, pues él tiene demasiadas responsabilidades, y a su vez, cuando nos llegue el momento de encontrarnos con él, ahí sí preguntarle de todas nuestras dudas. Resumiendo, espero que mis reflexiones sirvan de alguna manera para que estén en una completa sintonía mente, cuerpo y alma.

Armando Torres Arrabal

DNI 6.047.844

El clásico rival futbolístico rosarino

Se puede considerar hasta un cierto punto de que Newell's y Central jugaron el primer partido no clásico (no podía serlo de ninguna forma para la gente de ese entonces cuando recién empezaban a enfrentarse, en 1905. ¿Cómo podían adivinar a principios del siglo pasado que el enfrentamiento se estiraría a nuestros días?), por la sencilla razón de que mínimamente una de las casacas no era la que después con el tiempo pasó a ser usual e incluso ni siquiera el nombre de una de las dos instituciones sería el que llegaría a nuestros días. En esa época, además, aún las reglas del football no estaban dictadas o no eran las que hoy por hoy conocemos, incluso las áreas grandes no tenían demarcadas las medias lunas y más que probable que los primeros partidos no abarcaron los 90 minutos reglamentarios de más adelante. Por lo demás, es imposible que quienes hayan presenciado esos primeros partidos hayan pensado o tenido la sensación de que era un clásico tal como se lo conocería con el paso del tiempo. El clásico rosarino comenzó a serlo mucho tiempo después, cuando ya ambas casacas eran las de hoy y ambas canchas estaban enclavadas en donde aun lo siguen estando, y que con el paso de los años comenzó realmente a hacerse una fuerte rivalidad deportiva entre ambas entidades.

DNI 11.270.762

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