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Miércoles 18 de Enero de 2017

¿Servicios públicos?

Hace unos días se publicó en este diario un reclamo ante la Justicia Federal para que Litoral Gas conecte el servicio en un edificio de unos 30 departamentos.

Hace unos días se publicó en este diario un reclamo ante la Justicia Federal para que Litoral Gas conecte el servicio en un edificio de unos 30 departamentos. Ello disparó mi reflexión sobre las distorsiones con las que convivimos y que es necesaria cambiar para tener una vida normal y más previsible. En todo el mundo, los servicios esenciales (agua, gas, energía eléctrica, cloacas o telefonía) son prestados por el Estado o por empresas privadas como concesiones otorgadas por el Estado. Las tarifas son fijadas por él tanto para los servicios que presta directamente como para las concesiones. Ellas incluyen los costos de producción, distribución, mantenimiento y operación del servicio, ampliación de redes para cubrir las nuevas demandas y los márgenes de beneficio de las concesionarias. En los casos de servicios que sean deficitarios, se les fija los subsidios que reciben para compensar el déficit. En los últimos años, como las tarifas estaban fijadas a valores muy inferiores a costos, las empresas recibían enormes cantidades de subsidios y restringieron inversiones de mantenimiento y ampliación de redes, como condición para seguir con las concesiones. Para responder a la insatisfecha demanda producto del crecimiento vegetativo se "inventaron" paliativos como los fondos con impuestos (como el municipal para la ampliación de la red de gas) o mediante la exigencia a los futuros usuarios de hacer obras de ampliación de redes que deberían hacer las empresas dentro de su contrato. Esto se instrumentó de forma extorsiva requiriéndose como condición para tener el servicio. ¿Qué puede hacer el actual o futuro usuario ante esto?: O agacha la cabeza y paga, se resigna a que algún día le pongan el servicio o reclama a las autoridades. Y si las autoridades y la empresa no le dan respuesta a sus pedidos, puede ir a la Justicia. Y si la Justicia tampoco responde y evade responsabilidad, quedamos en un estado de indefensión. Necesitamos cambios para volver a tener un sistema que resuelva problemas y no cree trabas. Las concesionarias, si las tarifas no son las adecuadas, deben discutir con el Estado para que les fije tarifas razonables o cubra diferencias. No extorsionar a futuros usuarios con exigencias de obras que no les corresponde hacer, obligándolos a contratar a empresas que ellos seleccionan y con costos que pueden esconder ganancias al amparo de posibles corruptelas. El municipio debe rendir cuentas qué hizo con los dineros recolectados del Fondo del Gas. Los entes de control (por caso Enargás), intervenir en acciones de Litoral Gas, para que cese la aplicación arbitraria de requerimientos de aportes para hacer redes a futuros usuarios. ¿Por qué un futuro usuario tiene que pagar ampliaciones? ¿No deberían cobrárselos a los que ya las usufructúan? Las cámaras empresarias, defendiendo a sus pares de estas arbitrariedades en vez de organizar fideicomisos para hacer obras que no le corresponden al constructor y menos a sus clientes. Debieron haber llevado el tema a la Justicia, si las gestiones ante la empresa, el Enargás y el municipio fueron infructuosas. La Nación, que tanto pregona el cambio, cortando de raíz estas arbitrariedades de las empresas concesionarias, para que los ciudadanos le creamos que van por la normalización de la vida institucional y la Justicia, amparando los derechos de los ciudadanos.

Arquitecto Daniel Weisburd

DNI 6.075.930

Año electoral, año de obras públicas

Aclaro que no me importa si quien hace las obras es el primo de uno o el jardinero de la otra. Lo que quiero, mejor dicho exijo es que las hagan bien. ¿Cuántas veces se pavimentan calles que a la primera lluvia vuelven a mostrar los mismos baches? ¿Cuántas veces inauguraron la terminal de ómnibus Mariano Moreno y en cuántas lluvias aparecieron las mismas goteras? ¿Cuantos días duró la remodelación de la calle Sarmiento sin que se caigan los pilotes que separan vereda de calle? ¿Cuántas veces se tendrá que hacer el Metrobús de Rosario para que quede en condiciones (primero la tuvieron que rehacer porque no daba la altura de las plataformas, ahora la rehacen porque el pavimento no resistió tanto tránsito pesado y comenzó a hundirse)? Lo más grave: ¿alguien sabe si se sancionó a algunas de las empresas realizadoras de la obra maltrecha por su mala gestión? ¿Se conoce el nombre de algún funcionario sancionado por hacer mal los cálculos o por no controlar bien la ejecución del proyecto? Creo que todos estos "errores" y "mayores costos" fueron pagados por los habitantes de Rosario con sus impuestos.

Claudio E. Gershanik

DNI 10.866.756

gershanikce@gmail.com

Abuelos invitan a cumplir sueños

Mucho tiempo pasó desde que este grupo de abuelos no ha trabajado porque muchos partieron por sus edades, otros no tuvieron más ganas, muchos enfermaron y los que vamos quedando necesitamos seguir para poder hacer crecer a nuestros niños con la esperanza de que el amor se demuestre en un lápiz, un cuaderno o en un abrazo. Todo lo que podamos hacer por el otro, dar una mano a una mamá sin ajuar para su bebé que está por llegar al mundo, un abuelo que no conozca la ciudad llevarlo y sentirlo vibrar ante el río, el Monumento o ante una pantalla de cine que antes nunca había visto. Ver sonreír a un niño con un juguete nuevo, o comprar un medicamento que no pueda hacerlo el enfermo, es transmitir amor y a la misma vez

queremos decirles que con una sonrisa de ellos nosotros seremos felices de poder hacerlos felices. Pintar un pizarrón con los mismos niños en distintas escuelas y unidos por un mismo compromiso. Cumplir sueños o necesidades del otro que no dejara de ser un sueño nuestro de ser útiles a esta sociedad que tanto necesita. Los invito abuelos, jóvenes voluntarios, adolescentes que quieran acompañarnos sin banderías políticas, únicamente la azul y blanca que marca hasta nuestros últimos días ser argentinos que aman a la patria que necesita ayuda.

marchimen@express.com.ar

abuelos-sustitutos@express.com.ar

¿Es culpa de la naturaleza?

La realidad es la única verdad. Las voces que unánimemente culpan a la naturaleza de estragos que últimamente ocurren, sólo son una demostración más de la inutilidad criminal de esta camada de universitarios fracasados del sector privado que, al recalar en la política, se transformaron en administradores del Estado. Se rasgan las investiduras acusando al cambio climático, pero gastan dineros necesarios para obras, en publicidad y congresos, cuando deberían haber sido usados en optimizar obras para evitar malas consecuencias. Algo que no resiste el menor análisis. Estos profesionales, creen en sus eternos sueños de centro de estudiantes, que nosotros como conglomerado humano podemos hacer algún peso para cambiar el destino (como si fuéramos hados), y le hacen pagar las culpas a los componentes de la sociedad económicamente activa dilapidando dineros públicos. Es imposible justificar que una población que está a 200 kilómetros de distancia del sexto río de llanura más caudaloso del mundo, y el tercero en América latina, se inunde por falta de desagües. Es imposible no contabilizar que con los impuestos directos e indirectos que se pierden por estas decisiones criminales, se podrían construir obras pavimentadas en oro. Siempre defendí la posición de que no existen crisis económicas, que la crisis es política y, básicamente, de representatividad. Si la sociedad educada intelectualmente, sigue apoyando a universitarios que sólo fueron empleados públicos, que usan los dineros públicos para promocionarse a través de Cemupro o viajan a China, Dubai o India, son cómplices necesario de esta asociación criminal.

Julio R Sánchez

DNI 6.043.532

La doma arraigada y la cultura


La doma es algo arraigado en nuestra cultura, obvio que no estoy de acuerdo con el maltrato animal antes que me salten a la yugular, pero son caballos especiales y sus jinetes también aman a sus animales creo que tiene que ver con un espectáculo. Si no también deberíamos condenar al polo, al pato , a la sortija y también a los calesiteros que tienen en sus calesitas caballos que fueron ultrajados por docenas de generaciones y nadie hizo reclamos. También a quienes los someten a trabajos forzados en pisaderos de ladrillos, con el arado, con los carros etcétera. No hay que ser más papista que el Papa si en la doma un caballo se cae y se lastima, no es que se lo hayan hecho a propósito, es la parte mala de la destreza, no creo que haya que abrir otra grieta con quienes humanizan a los animales, y a quienes nos gustan también considerando que son tal vez una especie vulnerable, al final todos lo que presencian las mismas los haremos sentir potenciales asesinos. Anabela Ascar de Crónica, quiere cerrar los tambos, la industria lechera la cárnica, las pesqueras, los criaderos de pollos y de todo aquella alimentación que se origine según ella en cadáveres de animales, en contraposición de lo que la medicina sugiere en cuanto a los nutrientes que proveen los mismos. Tampoco trucar mensajes con fotos de accidentes dónde murieron caballos no es necesaria tanta mala leche. Y a pesar de que jamás me pude mantener un minuto arriba de un corcel (me tiraban antes), los quiero y mucho por su nobleza y prestancia. Según mi punto de vista es un poco exagerado, de cualquier modo acepto las opiniones en contrario.

DNI 8.634.022

sanchezroberto03@yahoo.com.ar



N. de la R. El lector se refiere a la ya vieja polémica sobre el maltrato de los animales en espectáculos públicos. En este caso a caballos, como ocurre en los festivales de doma como en el de Jesús María.

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