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Lunes 07 de Agosto de 2017

Que no sea una ficción

Estuve en el llamado "Orgullo Gay Mundial" en Madrid, la mayor concentración de personas y activistas del colectivo LGTBI de la historia reciente, eso es por lo menos lo que se decía.

Estuve en el llamado "Orgullo Gay Mundial" en Madrid, la mayor concentración de personas y activistas del colectivo LGTBI de la historia reciente, eso es por lo menos lo que se decía. Me pareció muy de marketing porque en los noventa la marcha de Washington reunió a cientos de miles. A poco de llegar, el viajero se encontraba con que algunas, y sobre todo la estación del metro de Chueca, estaban tapizadas con los colores de la bandera del arco iris con el sello de una compañía internacional que brinda servicios de películas y series por internet. Esa misma compañía es la que revistió todo un edificio con los mismos colores en la Puerta del Sol, una de las plazas más importantes por la carga histórica y política, donde se encuentra la sede del gobierno provincial, del cual colgaba una bandera del orgullo. En resumen, edificios públicos y calles del gueto profusamente decorados de banderas, más enormes escenarios montados en Puerta del Sol y en la Puerta de Alcalá. Bueno, a nivel nacional tenemos también una estación del metro porteño con los colores orgullosos. De día y de noche se veía caminar por las calles más céntricas a personas, fundamentalmente jóvenes, cubriendo sus espaldas con la bandera del arco iris o usando algún elemento decorativo personal en su vestimenta o cuerpo con los seis colores. Era curioso ver cómo una cadena de comidas rápidas estadounidense que no tiene locales en Rosario, con cada compra entregaba una corona de cartón con su nombre y de fondo los colores del orgullo. Todo se vendía, faltaba nomás que alguna iglesia, de las muchas que tiene Madrid, abriera sus puertas para vender algo. Así era la atmósfera de la ciudad donde se vivía un clima festivo, unido a la buena onda que siempre tiene el pueblo madrileño. Era un momento de oxígeno y libertad para mucha gente que en otros países, como por ejemplo Rusia o Chechenia, con sus campos de concentración para gays como en la época de Stalin ,o los países islámicos, la pasa muy mal e inclusive sus vidas corren peligro. Asimismo, aun en España, pocos días antes una banda fascista de cabezas rapadas le habían pegado a dos jóvenes gays que iban de la mano en la plaza Pedro Zerolo. Las agresiones y crímenes por odio por orientación sexual se habían incrementado un 36 %, en la misma Puerta del Sol, colgando de las rejas que protegen la estatua de Carlos III, había carteles homolesbotransfóbicos. Caminando por las calles se escuchaban expresiones del mismo tenor. Creo que es importante analizar qué hay detrás de los decorados, tanto de Madrid como en nuestra provincia, ya que tenemos una casa pintada con los colores del arco iris allí cerca de la estación de ómnibus, el Paseo de la Diversidad Sexual, pero son sólo eso: cosas visibles, que nadie dice que estén mal pero en nuestra provincia murieron varias trans. Una de ellas, Vanesa Zabala, en Reconquista, de la forma más horrible que uno puede imaginarse, hace pocos días una trans quería ser trasladada al pabellón de mujeres y del gobierno provincial nadie se hacía cargo. Además de la violencia física que sufre el colectivo trans, tenemos los más altos índices de infección en jóvenes gays, no tenemos educación sexual integral a pesar de tener una ley herramienta útil para comenzar a terminar desde la escuela con la homolesbotransfobia. Entonces, lo que queremos es la solución de los problemas que afectan a nuestro colectivo, no a la falsa imagen de que está todo bien. Yo no quiero tolerancia, quiero que mis comprovincianos entiendan realmente qué es la sexualidad, qué es la orientación sexual, sin eso todo es una ficción como ahora.
Guillermo Lovagnini


Eternamente agradecida
Por la presente quiero agradecer a la empresa Urgencias (4351111) por la atención recibida, por el trato, paciencia y acompañamiento, en especial a los doctores Roxana Caro y Claudio Frutos; y a los enfermeros Juan Ferrero y Rubén Soria., y a todos los que pasaron por nuestra casa. Muy agradecida también con todos los telefonistas.
Luisa Miranda
DNI 21.419.921
La centralidad política de Cristina
No admite grises, es blanco o negro. Se la odia o se la ama con igual intensidad. Cristina Kirchner ocupa el centro del escenario político desde hace una década. A lo largo de sus dos presidencias sufrió varios intentos destituyentes, el más notorio fue el conflicto por la resolución 125. Varias veces los grandes medios de comunicación le extendieron el certificado de defunción política. Siempre logró ponerse de pie. Lo hizo luego del voto "no positivo" del vicepresidente Cobos y de las derrotas electorales de 2009, 2013 y 2015. Soportó estoicamente feroces ataques contra la investidura presidencial y su propia condición de mujer. Nunca en la historia argentina un presidente fue tan insultado y vilipendiado. Sin embargo, no se amedrentó. Desde hace varios años la Justicia la viene acosando con innumerables operaciones políticas destinadas a minar su moral. Hasta ahora, no se le ha podido comprobar absolutamente nada. El 9 de diciembre de 2015 se despidió de la Casa Rosada ante una inédita multitud que cubrió la Plaza de Mayo, la avenida de Mayo y las dos Diagonales hasta la 9 de Julio. Nunca un presidente culminó su mandato con semejante manifestación de fervor popular. Ello explica el odio que le profesa el orden conservador. No tolera que esta mujer no se hubiera rendido a sus pies, no hubiera claudicado. Para colmo, a casi dos años del fin de su segunda presidencia, fue capaz de reunir 60 mil almas en la cancha de Arsenal. Está, qué duda cabe, más vigente que nunca. La centralidad política de Cristina es indiscutible.
Hernán Kruse
Muchas gracias por tu honestidad
El lunes 4 de julio pasado, después de cobrar la pensión por discapacidad de mi hijo, hice una compra en la sucursal de una conocida casa de artículos para el hogar, de avenida Alberdi 263. Cuando regresé a casa, advertí que había perdido el dinero cobrado de la pensión. En la angustia, llamé al negocio para averiguar si por casualidad se me había caído allí lo que me faltaba. El empleado que me atendió me dijo que sí, que estaba a mi disposición y que no se comunicaron porque no tenían modo de contactarse. Lamentablemente, en el alivio que me produjo recuperar ese dinero, cuando fui a buscarlo no pregunté el nombre de la persona que me lo devolvió. Ahora quiero reiterar aquí mi gratitud al empleado que me atendió, incluyendo a todo el personal de atención al cliente, porque estos gestos de honestidad nos permiten seguir confiando y mantener viva la esperanza de una sociedad buena y digna para todos. En el nombre de mi hijo y el mío, nuevamente muchas gracias.
DNI 5.719.932
Por el viejo esplendor ferroviario
Ver a los 76 compañeros ferroviarios frente a los Talleres de Pérez implorando volver al trabajo, me llevó tristemente al recuerdo de hace 56 años cuando éramos más de mil los cesanteados que protestamos frente a los mismos portones. Tanto estos compañeros, como los de aquella generación fuimos víctimas de la misma canallada antipatriota que no protegió la riqueza y material humano con que cuenta nuestro degradado país, beneficiando con ello intereses ajenos. Saludo como viejo ferroviario a estos compañeros que lucharon. Roguemos que lo antes posible la clase dirigente sea otra, ojalá que surjan empresarios argentinos y restituyan el antiguo esplendor de los Talleres Ferroviarios de Pérez.
Hugo Enrique Muller
DNI 6.009.073
La cognición que reside en todos
John Flavell, psicólogo norteamericano, definía la metacognición como "el conocimiento que tenemos de nosotros mismos, de nuestras actividades y estrategias que diariamente usamos". Es válido, a mi entender, considerar lo expuesto. Hay factores que aun sin querer, pueden llevarnos a ser injustos o desprolijos en lo que hacemos y eso pide de nuestra introspección, con honradez y responsabilidad. Hay cosas que por falta de tiempo, a veces obviamos y las hacemos hábito. Tal vez es ahí donde tenemos que hacer un paréntesis. Una pausa que nos lleve a hacernos cargo, considerándonos como lo que en verdad somos, seres finitos e imperfectos. Somos muchos o mayoría quienes deseamos e intentamos hacer lo que creemos que corresponde, sin otra intención que la de ser correctos en nuestro desempeño. La satisfacción de la labor cumplida como debe ser, desde la más simple hasta la más compleja, exime a la conciencia desde la simple preocupación hasta la de mayor peso, aquél que a veces se torna insoportable cuando existen intereses y actitudes que distan ciertamente de lo que de llano desaprobamos. Esto, sin considerar a quienes no se inmutan en acciones incorrectas y como si no tuvieran conciencia o comulgaran con actos que corroen nuestro tejido, aliados con la impunidad que han tenido o poseen. La atención (y concentración) en lo que hacemos, debería siempre tener cabida. Detenernos unos instantes, es una opción. No siempre podemos volver atrás, al margen de la genuina voluntad que plasmemos. Cuando hay que mejorar, modificar o reparar algo, lo más adecuado es tal vez actuar a tiempo. La metacognición que reside en todos y cada uno, aguarda de nuestro uso como un recurso más de lo que hace a nuestra esencia humana.
Nora Cardarelli
DNI 14.510.012

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