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Viernes 26 de Mayo de 2017

Nuevo freno a la ola populista

Como era de esperar, Emmanuel Macron triunfó en forma aplastante en la segunda vuelta presidencial francesa.

Como era de esperar, Emmanuel Macron triunfó en forma aplastante en la segunda vuelta presidencial francesa. Se impuso por el 66,1% de los votos contra el 33,9 que obtuvo Marine Le Pen. Hubo un 25,44% de abstenciones y numerosos votos en blanco o nulos, lo que es normal que ocurra en un ballotage. La carrera de Macron fue vertiginosa. Luego de trabajar exitosamente en la banca Rothschild, en 2012 fue uno de los asesores económicos del presidente Hollande. En 2014 fue designado por este Ministro de Economía, cargo al que renunció dos años más tarde, en 2016. Entonces formó un partido político y en sólo un año se consagró, con 39 años, como el presidente más joven de la historia francesa. Son muchos los desafíos que esperan a este filósofo y politólogo, con estudios de posgrado en la prestigiosa Ecole Nationale D´Administration (ENA), de la que egresó como inspector de finanzas. Deberá ejercer con esfuerzo y talento lo que Mauricio Macri llamó "el arte del acuerdo", ya que su novel partido lejos estará de contar con la mayoría en la Asamblea. Macron logró el apoyo en estas elecciones de varios importantes dirigentes del Partido Socialista y de sectores de centro derecha, pero no podrá computarlos como aliados incondicionales. De todas formas, el sistema semipresidencialista francés es más apto para formar coaliciones de gobierno que el presidencialista. En Francia, a diferencia de este último, hay un primer ministro designado por el Parlamento, que es responsable ante la Asamblea y necesita su confianza para poder gobernar. Pero no es un parlamentarismo puro, porque el presidente no es una mera figura protocolar, que puede jugar un rol arbitral en ciertos casos, sino que dispone de un poder efectivo. Cuando presidente y primer ministro pertenecen a la misma corriente política, el sistema tiende a funcionar como un presidencialismo. Cuando esos roles son ejercidos por personas de distintas –y aun opuestas– pertenencias partidarias, se da lo que Maurice Duverger llamó la "cohabitación". Pero estas categorías correspondían a un bipartidismo moderado. El nuevo escenario, de gran fragmentación, se irá delineando sobre la marcha. Además, a Macron le toca presidir un país que ha quedado muy dividido. Sus posturas centristas le permitieron ganar las elecciones, sumando votos de izquierda y derecha moderadas, por el temor a que partidos extremos de una punta y otra del espectro ideológico se alzaran con la presidencia, pero el tercio de votantes que respaldó el nacionalismo populista de Le Pen es una alarma acerca de una situación económica y social complicada. Con Macron, Francia evita caer en la ola de populismos que atraviesa Europa. No habrá retiro de la Unión Europea, pero las causas que motivan el malestar social permanecerán, salvo que la economía se reactive significativamente. Además de su juventud, Macron no pertenece a ninguno de los partidos tradicionales, lo que es otra novedad en la Quinta República. Falta conocer cómo se compondrá la Asamblea. Luego, cuáles serán las políticas concretas, porque sus promesas electorales, si bien lo situaban como un republicano, fueron más bien vagas. Pero su triunfo es una buena noticia para Francia y para el mundo.

Jorge R. Enríquez

Monarquía o República, qué pasa en mi país

Mientras que en todas las actividades productivas están sometidas a paritarias para el reajuste y control de sus sueldos, la actividad política, digamos desde el presidente de la Nación, los ministros, diputados, senadores, gobernadores y concejales, además de todo el Poder Judicial, carecen de todo control para las fijaciones de sus retribuciones o sueldos. ¿Acaso no somos todos ciudadanos que debemos acatar los derechos y obligaciones que la Constitución nacional nos da? ¿ Acaso no somos todos iguales ante la ley? ¿No todos tenemos el título de ciudadanos argentinos? No creo que sea todo a través de la militancia, lo que sería absurdo a todo nivel, o de abuso de poder. ¿Acaso nadie se da cuenta de la brutalidad del concepto?

Walter Oscar León

DNI 5.981.998

El país que nos merecemos

Decía Santo Tomás: "Después de Dios, son también principios de nuestro ser y gobierno, los padres, ya que de ellos hemos nacido, y la patria, puesto que en ella nos hemos criado. Por tanto, después de Dios, a los padres y a la patria es a quienes más debemos". La patria, entendida como el lugar de nacimiento, el municipio, la provincia, la región y la Nación en la que crecimos y vivimos, debería ser el centro de los afectos del mundo que habitamos. Y como tal, el principal lugar de desarrollo de nuestras virtudes y nuestros valores humanos. El lugar, por excelencia, en el que seamos educados para vivir generosamente en unidad y al servicio del bien común. Nuestra forma de ser, tendría que ser un gen que nos identifique y nos distinga entre todos los habitantes del planeta Tierra, por el sentimiento amoroso hacia todo lo bueno que la patria nos brinda y lo mejor de nosotros que, a cambio, le podamos devolver. En un país pecaminosamente dividido como el nuestro, en el cual durante los últimos años se intentó sustituir con líderes políticos de la actualidad a los grandes próceres constructores de nuestra Nación y nuestra historia, es muy difícil, aunque no imposible, iniciar la empresa de reconstrucción de amor a nuestros padres, a la familia, a la patria y al sentimiento patriótico necesarios para acceder a una mejor educación, a una Justicia activa, a una mejor situación económica y a un ambiente de paz como anhelamos y merecemos todos los argentinos.

Daniel E. Chavez

La era de la exageración

En el ser humano anida una ilusión de inmortalidad: muchas de las acciones significativas de su vida se vinculan de manera secreta o abierta con dicha esperanza de trascendencia. No obstante, hay que tener en cuenta que la trascendencia simbólica humana, más allá del aspecto ilusorio que conlleva, sólo es posible por la transmisión perpetua del recuerdo a través de las sucesivas generaciones. Pero ocurre que, en la actualidad, además de los autores clásicos, existe una astronómica cantidad de nuevos candidatos a un lugar preponderante en el Olimpo de los Dioses, y lo peor es que los encargados de inmortalizarlos, es decir las personas comunes, cada vez pueden retener menos datos de la creciente cantidad de aspirantes. Esta dispersión mnémica se debe, entre otras cosas, a la insistente hiperestimulación mediática, a la feroz competitividad y a la frivolidad que acosa al hombre actual, cuya memoria cada vez se fragmenta más y más. Los efímeros productos actuales de la industria de la celebridad obtendrían más honores que en el pasado, pero solamente mientras vivan. A los pocos años que, abandonen este mundo, en un proceso gradual pero inexorable, basado en la progresiva dispersión evocativa de la gente, culminarán en un olvido casi absoluto, desdibujándose en la hiperpolución mediática de esta era de la exageración.

Jorge Ballario

DNI 10.858.926

Marcos Juárez (Cba.)

¿La violencia es una mentira?

Muchos de nosotros, quizás, hemos oído alguna vez decir que "la violencia es una mentira". Es esta una frase conocida porque la dijeron algunos santos de la Iglesia, el papa Francisco, el Dalai Lama, discípulos de los mismos, y varios de los más reconocidos filósofos de la antigüedad y de los más cercanos a nuestro tiempo. En estos momentos de extrema violencia que estamos viviendo los argentinos, conviene reflexionar sobre el sentido de dicha frase. La misma no quiere decir que la violencia no exista o no sea real, sino todo lo contrario. Quienes la expresaron, la ubicaron en un contexto existente, serio, verdadero. Y aclararon que es una mentira, porque está en contra de la verdad. Lo verdadero es la paz espiritual, personal y social; es la convivencia pacífica; es el control riguroso del cumplimiento de las leyes; el servicio responsable; la educación eficaz; la buena intención de nuestras acciones y muchas cosas más. Porque eso es lo bueno, y lo bueno viene del Bien Supremo, que es Dios, y Dios es verdadero. A él no le agrada, no aprueba ni justifica las acciones violentas. Si los argentinos seguimos aletargados, sin despertar del mal sueño de la violencia, y sin poner en práctica lo que contrarresta a la mentira para alcanzar una vida mejor y más digna, seguiremos padeciendo las consecuencias de la misma en un largo camino sin retorno.

DNI 12.161.930

Excelente la atención en el Pami I

Soy una jubilada que se atiende en el Pami. Por motivo de una inevitable cirugía, me interné en este nosocomio el 3 de mayo del corriente año y dos días después entré al quirófano. Hace unos pocos días me dieron el alta médica, gracias a Dios. Lo que quiero destacar es la excelente atención que recibí, realmente fue muy buena. Agradezco a todo el personal que me atendió. Empezando por el doctor Jauri, junto a su equipo, enfermeras y enfermeros. Las chicas del servicio de limpieza, los guardias, los camilleros y hasta los empleados de mantenimiento. Estuve casi dos semanas y he sido testigo de lo diferente que es Pami I por dentro. Lo contrario a lo que se escucha por fuera. Tengo 84 años y estoy feliz de lo vivido en estos días. De tantas malas noticias les pido que publiquen esta carta de agradecimiento a una institución que, a veces, no es valorada. Repito, el material humano, esforzado y atento que hay allí fue para mí tener otra mirada, para bien. Muchas gracias por poder expresarme aquí. Háganlo saber.

Hermelinda Sosa

DNI 3.050.976

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