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Domingo 27 de Agosto de 2017

"Mi hijo no entró a robar a ese bar y dudo que lo haya baleado el policía"

Ricardo Ledesma, de 31 años, hace una semana que está grave en el Heca tras recibir un tiro en la cabeza. Su madre quiere "limpiar su nombre".

"Ricardo no entró a robar a ese bar sino que estaba ahí porque iba muy seguido, era un cliente más. Y nos dijeron que lo que ocurrió no fue adentro sino que fue en la vereda: que ahí discutió, le pegaron, le dispararon y después le robaron todo. Ni siquiera nos cierra que le haya disparado el policía, como se dijo. Tenemos muchísimas dudas: ¿Por qué dijeron que fue adentro del bar? ¿Cómo tiene un balazo en la nuca si fue un enfrentamiento? Y sobre todo, si él entró a robar al bar, ¿por qué no tiene ninguna de sus pertenencias? ¿Y por qué hasta ahora no nos las devolvieron?".
   La familia de Ricardo Francisco Ledesma expresó sus dudas acerca del hecho en el cual el hombre, de 31 años, fue baleado por un policía de civil que adujo que había ingresado a robar al bar de Arijón al 2100 donde se encontraban alrededor de las 7 de la mañana del sábado 19 de agosto.
   "El tenía antecedentes, es cierto, pero fueron condenas que ya cumplió. Hace tiempo que sólo trabajaba y se había reinsertado en la sociedad. Nosotros queremos limpiar su nombre, porque mientras dicen que él entró a robar, la verdad es que está con una bala en la cabeza y con custodia policial en la sala del hospital como si fuera a escaparse a algún lado. Y mientras tanto el policía que le disparó está libre", sostuvo Sandra, la madre de Ledesma, que habló con La Capital en la sala de espera de la guardia del Hospital de Emergencias Clemente Alvarez, donde la familia pasa sus horas turnándose desde hace una semana esperando un parte médico alentador.
Versión inicial
Ledesma fue baleado el sábado 19, alrededor de las 7 de la mañana, en el bar Pool 8, un conocido local ubicado en Arijón al 2100, a 200 metros de la seccional 21ª. La versión inicial aportada por fuentes cercanas a la investigación que encabeza el fiscal de Homicidios Florentino Malaponte, amparada por media docena de testimonios, indica que el hombre ingresó al negocio armado y encapuchado con fines de robo. Que encañonó a una empleada que logró zafar del apriete y que cuando se dirigía a la caja registradora para alzar el botín se topó con un policía de civil que salía del baño.
   Según esa versión, el policía (amigo del dueño del bar) se identificó como agente de la fuerza y repelió una bala que el ladrón intentó disparar pero no salió del arma que portaba. Entonces el intruso fue alcanzado por un proyectil que le ingresó desde atrás, entre la base del cuello y el cráneo, con orificio de entrada y salida.
   Desde entonces Ledesma está internado en muy grave estado y con pronóstico reservado en la sala de terapia intensiva del Heca. El policía de 36 años que le disparó, identificado como Gustavo I., sigue vinculado a la causa pero en estado de libertad luego de estar unas horas demorado.
Muchas dudas
La familia de la víctima expresó muchas dudas sobre el relato que le brindaron sobre el hecho. Lo primero que negaron, en diálogo con este diario, es que Ricardo haya ingresado armado a asaltar un bar del que, afirmaron, "era cliente" asiduo.
   "Todos conocemos ese bar y él iba siempre, era un cliente más. Ese día había ido a la noche, no sé a qué hora, pero ya estaba ahí", dijo un pariente, que corroboró los dichos de una vecina a este diario el día del hecho: "Hay que ser kamikaze para entrar a robar ahí con la gente pesada que va".
   Los familiares aportaron una versión que les llegó "de parte de un testigo". Según ese relato, Ledesma salió del bar y mantuvo una discusión con unas personas que lo golpearon. "Le dieron una paliza entre siete u ocho personas. Y después sonó un tiro. Entonces lo arrastraron del cuello hasta la garita del colectivo y le robaron todo: zapatillas, ropa, celular, billetera. No entendemos por qué lo metieron adentro del bar después", apuntó Sandra, y agregó que la escena del crimen no fue preservada. "Cuando llegó el fiscal ya habían baldeado la vereda".
   La mujer también quiso aclarar que desde hace tiempo que su hijo no tenía problemas con la ley. "Sus condenas las cumplió pero desde hace al menos tres años trabaja en la construcción, tiene su familia. Pudo cambiar su vida", afirmó indignada por el hecho de que "le pusieron custodia policial como si estuviera en condiciones de escaparse".
Preguntas
La información que pone a Ledesma como un ladrón que ingresó a robar a un bar, amenazó a una empleada y fue gravemente herido por un policía al que le quiso disparar no le cierra por ningún lado a los familiares, que quisieron hacer públicas sus dudas y por eso convocaron a La Capital.
   "Ni siquiera nos cierra que le haya disparado el policía al que acusan. Si estaba adentro y ésto ocurrió afuera, ¿por qué se hizo cargo él?", fue uno de los interrogantes. "Una versión dice que entró a robar al bar y la otra que le pegaron, le robaron y le dispararon en la vereda. Nosotros pedimos por todos lados sus pertenencias y nadie las tiene, ¿qué tenemos que pensar? Todo eso indica que la víctima del robo fue él", dijo la madre de Ledesma.
   "Cuando fuimos a la comisaría 21ª (ubicada a dos cuadras del bar) nos dijeron que no había pasado nada, negaron que hubiese ocurrido algo. Y cuando llegamos al hospital nos encontramos que lo tienen como si estuviera preso, con custodia en la puerta. Se nos están riendo en la cara", se quejó otro familiar mientras un joven allegado a la familia no podía entender la mecánica del hecho: "Si el policía le disparó en un enfrentamiento, ¿cómo puede ser que la bala le entró por acá?", dijo señalándose la nuca.
   Al cierre de esta edición Ledesma continuaba internado en el Hospital de Emergencias en estado reservado. Y sus familiares seguían buscando respuestas a interrogantes que no hacen más que agregar dolor a su desesperante situación.
Un bar con 20 años de "fama"
"Éstábamos cerrando. Eran más o menos las 7.30. Quedó la puerta abierta y este tipo aprovechó y se metió para robar. El policía que le disparó es amigo de mi marido y lo enfrentó cuando salía del baño pero no trabaja para el pool". Así explicó a La Capital una mujer que se identificó como esposa del dueño del bar Pool 8 las circunstancias en las que fue atacado Ledesma. En cuanto al local, los vecinos se dividen entre quienes dicen que es un lugar "común y corriente" y los que aseguran que "ahí pasa de todo". Lleva dos décadas abierto y sus actuales propietarios lo administran desde hace 13 años. Un cartel lo promociona como "bar, pool y shows en vivo", mientras vidrios polarizados impiden ver su interior desde la vereda.

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