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Martes 23 de Mayo de 2017

Los residuos de mi ciudad

Hace un poco más de un mes y medio, apareció trasladado el contenedor de residuos de calle San Juan entre Balcarce y Oroño, desde su normal emplazamiento, al comienzo de la cuadra, hasta el final de la misma casi sobre Oroño, donde está la parada de los colectivos.

Hace un poco más de un mes y medio, apareció trasladado el contenedor de residuos de calle San Juan entre Balcarce y Oroño, desde su normal emplazamiento, al comienzo de la cuadra, hasta el final de la misma casi sobre Oroño, donde está la parada de los colectivos. Al principio del traslado lo pusieron ocupando la mitad en la franja amarilla y la otra mitad en la zona marcada para el estacionamiento pago del primer auto de la cuadra y luego lo movieron fuera de la franja amarilla. Esperé unos días para ver si la Municipalidad corregía esta situación, pero esto no sucedió. El viernes 21 de abril, perdí toda la mañana llamando al Distrito Centro, a Política Ambiental y a un montón de otros números que me dieron sucesivamente, en los cuales no me atendió nunca nadie. Finalmente y agotados los canales normales de reclamo, procedí a llamar al Palacio Municipal y la operadora, muy atenta, correcta y muy amable, me conectó con la oficina correspondiente, que me tomó el reclamo bajo el numero 302185/2017 de fecha 21 de abril de 2017. Ha pasado ya un mes desde esa fecha y casi dos desde su traslado y no obstante esto, el contenedor sigue ubicado fuera de su lugar, entorpeciendo el ascenso y descenso de pasajeros, poniendo en riesgo a los mismos que deben ascender y descender en la mitad de la cuadra sobre la calzada, tropezando con el contenedor y pasando entre los autos. El colectivo no puede acercarse a la parada y abre sus puertas adonde puede para dejar subir o bajar sus pasajeros. Si primara el respeto a los ciudadanos, este disparate ni siquiera tendría que haber ocurrido. El contenedor está roto desde que lo trajeron, no levanta la tapa que también está rota, no funciona el pedal para levantarla, tiene rota la goma de cierre con lo cual, si logran levantarla produce un ruido infernal cuando cae y, porque la tapa es muy pesada, muchas veces la basura queda en la calle. Basta ver la página de WhatsApp de ese diario donde aparecen quejas del servicio de recolección de residuos en distintas partes de la ciudad. Además este contenedor está ubicado entre la entrada de la ART de la empresa Sancor y el comienzo de la línea amarilla de prohibición de estacionamiento. A este lugar concurren personas con problemas físicos para su atención, con muletas, en ambulancias o en taxis que las transportan. No solamente no tendrían que haber colocado el contenedor adonde lo dejaron, sino que tendrían que haber evaluado eliminar el primer box de estacionamiento pago para facilitar el movimiento de los colectivos y el de las personas con discapacidades que concurren a la citada ART.

María Ernestina Berrini

DNI 3.995.226

Hay algo que no funciona bien

Es evidente que algo se está haciendo mal en Rosario y a nadie se le cae la cara ni pide disculpas. ¿Si por un tonto que estaciona su auto frente a una rampa, se debe esperar dos horas para que sólo le labren un acta de infracción y la rampa siga obstruida, ningún funcionario dice nada? Es una vergüenza total. Ya tendrían que revisar este "servicio". Los inspectores de Tránsito no controlan. A 20 metros de esta situación había no menos de 10 motos de Tránsito en Buenos Aires y Córdoba, cuidando una manifestación frente a la Municipalidad. ¿Será que hay ciudadanos de primera y de segunda?. Creo que esto necesita una revisión urgente y efectiva.

Mario Oscar Buss

DNI 11.939.019

Los pecados capitales

Así denominó el cristianismo a los pecados originantes de otros pecados subsecuentes. Esos vicios capitales o primarios llegan a siete: Soberbia o deseo de ponerse por encima de los demás. Ira, que es la furia o cólera arrebatadora. Lujuria es un deseo morboso para obtener placer. Gula es la pasión inmoderada por comer y beber asimilando el universo a la vía digestiva. Avaricia es el desenfreno por tener cada vez más. Pereza es la carencia de estímulos o de voluntad para atender necesidades. Envidia es el no soportar que a otros le vaya bien. No creo que a estos siete pecados primarios se les pueda achacar nada de la dolencia social y moral que aqueja al mundo entero. Hay que hilar muy fino para relacionarlos con niños muriendo de hambruna en países infradesarrollados, con 65 millones de víctimas de la Segunda Guerra Mundial, con seres humanos que no pueden vencer a la corrupción imperante en todos los países, impedir los ataques que sufren la naturaleza y los ecosistemas, convencer a los poderosos para superar la desigualdad, eliminar la trata de personas y la narcotización mundial, escudarse contra los planes terroristas en expansión. De lo único que disponemos para enfrentar la actual situación son términos y palabras: humildad, paciencia, templanza, generosidad, disposición, caridad, consejos, piedad, acatamiento, educación,integración, cumplimiento. Si luchamos para imponerlas será un éxito formidable sin cometer pecado alguno.

Rubén Mario Baremberg

DNI 6.012.531

¿El camino "capitalista" al socialismo?

Mientras el escándalo en Brasil pega fuerte mostrando la fragilidad de la economía argentina, y lo inflada que está a partir de discursos y acciones del estado, Macri ya ha realizado una cantidad de viajes, todos con promesas de inversiones que no llegaron mostrando que estos periplos tienen poco sentido. Sobre todo hoy, cuando los operadores globales rastrean inversiones en los lares más recónditos, hasta con satélites, en tiempo real, es trivial que un funcionario viaje a explicar nada, basta con crear la oportunidad de negocios –bajos impuestos y mercado natural, desregulado– para que las inversiones se descuelguen solas. A menos que quieran en aumentar el peso del Estado, profundizando el socialismo vigente en Argentina en términos de peso estatal e intervención en la vida de las personas. Para lo que sí sirven estos traslados es para que una enorme burocracia viaje a costa de los contribuyentes, a comprar trajes de cien dólares al punto que, dicen las crónicas, el vocero presidencial recomendó vía WhatsApp "Vayan a Tony and Tony... y pregunten... de parte mía", para conseguir descuentos. Casi todo el viaje por Asia estuvo dedicado a obra estatal, aparentemente iniciada en la era K, como los 16 acuerdos por u$s17 mil millones firmados en China. Lo "bueno" de la obra pública –que bien podría surgir del mercado natural– es que aumenta el PIB ya que conlleva consumo de materiales sin necesidad de ahorro previo sino financiado, en este caso, por el Estado chino. Aún suponiendo que estos índices son reales, lo cierto es que el PIB no considera todas las transacciones sino sólo el consumo, como señalan Krause, Ravier y Cachanosky. Así, resulta falso el crecimiento basado en el PIB que sólo muestra cómo se decide gastar el ingreso luego de haberlo producido, el destino de la producción, no su origen. Por esto, el Bureau of Economic Analysis ahora publica el Gross Output que considera las etapas del proceso y no sólo el consumo. Más acertado es el valor bruto de la producción (VBP) en el que el consumo privado y público representa el 50% contra el 86% de peso que le otorga el PIB. Para remate la obra pública es ineficiente. Dice Steve Hanke que "Mediante la VA, el gobierno estadounidense opera el mayor sistema de servicios de salud... el costo de construcción por cama de la VA es 290% más que para hospicios privados... la administración de construcción de la VA tiene 16 veces más empleados... y los proyectos de la VA requieren 3,5 veces más tiempo de construcción... el costo promedio de los hospitales de la VA es 70% superior para tratamiento agudo... 48% para cirugía, y 140% para tratamiento crónico". Así, creído capitalista por su pasado "empresario", su discurso pro occidental y pro comercio libre, el gobierno está logrando agrandar el ineficiente y degradante sector estatal a costa de impuestos, inflación y endeudamiento que paga el privado cada vez más raquítico.

Alejandro A. Tagliavini

Algo hicimos mal con los trenes

Salió hace unos días en las efemérides de La Capital que el 18 de mayo de 1870 se realizó el primer viaje en tren "Rosario-Córdoba". Repito, 1870. ¿Cómo construyeron ese ramal? Seguramente la locomotora sería inglesa, pero ¿y los rieles? ¿Y los durmientes? ¿Y los terraplenes? ¿Cómo lograban exactitud en la colocación y en el trazado de los caminos? He escuchado alguna vez, que tan perfectos fueron los cálculos, que nunca ningún ramal quedó tapado por inundación alguna. Brillante. Un dato de color : el tren comienza a recorrer la Pampa Húmeda cuando todavía Roca no encaró la Conquista del Desierto para darle masa a los indios. Sorprendente. Hoy, un viaje a Buenos Aires en tren, 147 años después, tarda siete horas, y los 10.000 kilómetros de ramales ferroviarios se han destruido. Algo hicimos mal.

Gustavo Pignani

Los libros no muerden

Un alumno preguntó a Confucio: "Dime maestro, por qué siempre que compras arroz, también compras flores". El maestro respondió: "Compro arroz para mantener el cuerpo y flores para alimentar el espíritu, de nada sirve un cuerpo sano sin un espíritu saludable". Deberíamos prevenirnos, igual que Confucio con las flores, incorporando la cuota de lectura valiosa que nos asegure la salud del espíritu. Propiciando la suficiente claridad para saber soportar y discernir con personalidad, adoptando una visión más amplia relacionada a la sobrecarga de intenciones deformadoras del intelecto popular que hoy padecemos, a modo de ritual casi satánico, procurando dominar la frágil bondad humana. Leer acudiendo a la utilidad de las bibliotecas, es uno de los ejercicios más personales y enriquecedores de la inteligencia del hombre, una especie de banquete íntimo del entretenimiento, la instrucción, la imaginación y la libertad. La virtualidad de la literatura nos permite saldar injusticias, traspasar los límites de lo establecido, o mejorar simbólicamente una circunstancia que el sentido común ha declarado irreversible. Leyendo entablamos una conversación privada capaz de hacernos más lúcidos, entrenarnos para comprender y discutir una realidad en toda su riqueza y en su desafiante complejidad. Las enfermedades de la mente igual a las del cuerpo se reproducen por una alteración en las células, advirtiendo que la mente es un órgano muy importante que si no lo sabemos adiestrar correctamente, logra enfermarse.

Norberto Ivaldi

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