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Lunes 19 de Diciembre de 2016

Los fierreros

Hablaron de los jugadores que traje y de mi falta de jerarquía como DT. Pero siempre seguí trabajando. Me molestó por mi familia, pero yo soy un talibán: no me entran las balas"

Hay otra clase de hincha que rivaliza en el fanatismo a los del fútbol, los de los autos; los de las motos también, pero forman tribu aparte. Los fierreros arrancan más tarde que los futboleros, a los 12, 15 años, generalmente de la mano del primer auto que se compra el padre. Desde ya que la adhesión a las marcas también se da por la cantidad de carreras que hayan ganado.

No importa pelo ni condición, un hincha de Ford destruirá las bondades de Volkswagen y mirará con desprecio a Chevrolet, para uno de Peugeot no existirá otra cosa, y los fanas de Renault (mascando bronca por estos tiempos) se les caerá la baba por el "motor gauchito de 1.600 cc que no hay forma de romperlo".

Todos saben perfomances, consumo, ventajas y carencias de sus modelos, porque cuando los hinchas alcanzan los grados superiores de fanatismo se especializan no solo en una marca sino en un modelo de la misma. Conocen de turbos, de motores aspirados, de distintos tipos de suspensiones, de cajas, de transmisiones, de carrocerías y por supuesto de las ayudas electrónicas y los sistemas de seguridad, que son rigurosamente despreciados por aquellos cuyas automotrices no los ofrezcan porque venden modelos con tecnología de hace 15 años, que las hay.

El campo de batalla de los fierreros son los correos de lectores de los sitios especializados, como Argentina Autoblog. Los enfrentamientos en defensa o vituperio de un modelo o de una marca alcanza dimensiones épicas, virtualmente, eso sí.

Cosa rara, todos conocen, todos tienen una idea, pero es mínimo el porcentaje de fierreros capaz de calzarse un overol y usar una llave de tubo.

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