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Jueves 22 de Junio de 2017

La crisis de valores

En un país normal, la confrontación política trata todas las cuestiones de Estado en los escenarios de acceso público, tales como los presenciales y los medios de difusión masivos.

En un país normal, la confrontación política trata todas las cuestiones de Estado en los escenarios de acceso público, tales como los presenciales y los medios de difusión masivos. En nuestra Argentina la confrontación sucede en todo ámbito y se reproduce en el escenario de los medios de comunicación masivos. Ello incluye el ámbito judicial, el gremial, el económico, el social y otros. En todos ellos se discuten intereses y cuestiones sectoriales sin llegar a abordar los temas de fondo más profundos que están en crisis y que requieren acuerdos unánimes de toda la sociedad en su conjunto. Tales temas de fondo pertenecen al conjunto de derechos y obligaciones individuales y colectivos sobre los que se cimienta la sociedad, como los valores de la seguridad, la salud, la educación, el trabajo, etcétera. Nuestra historia nacional muestra, desde su origen, que no hay una tabla de valores única para toda la sociedad. Los valores declamados para el conjunto de la sociedad no son asumidos como propios por quienes ejercen el poder, ya que son "gambeteados" mediante artilugios de toda especie. Esta violación sistemática desde el poder ha ido demoliendo y bastardeando las bases imprescindibles sobre las que se construye una sociedad para que pueda convivir y prosperar. La acumulación de capital para ponerlo al servicio de un proyecto de desarrollo nacional, ha fracasado en la Argentina. Sus consecuencias están a la vista y sus causas podrían ser motivo de evaluaciones de todo tipo. Quienes, sino los habitantes de este país mediante su trabajo y esfuerzo personal y colectivo, podrían haber contribuido a la acumulación de riquezas hoy en poder de grupos empresarios que deciden su destino sin compromiso alguno con la sociedad. El capital ha desarrollado sus propias reglas en pos de un solo objetivo como es el lucro, lo cual contribuye virtuosamente a su propio crecimiento. Para ello actúa ajeno a toda problemática de la sociedad que pudiera obstaculizar su objetivo, sin considerarse obligado a contribuir con la solución. Según la leyenda, Robin Hood era un hombre de gran corazón, defensor de los pobres y oprimidos, que vivía fuera de la ley escondido en el bosque luchando contra el sheriff de Nottingham y el príncipe Juan sin Tierra, quienes utilizaban ilegítimamente la fuerza pública para apoderarse de las riquezas de sus súbditos.

En el caso de la leyenda de Robin Hood, ¿dónde deberían ubicarse la moral, la razón y la justicia?

Daniel O. García

DNI: 6.078.035

Hablemos de ética y de educación


Hay un jardín particular que no esta haciendo las cosas bien, la directora del materno infantil de zona sur con muchos años de trayectoria, perjudica al equipo docente con su accionar. Sus seños llevaban algunos años trabajando, desarrollando con responsabilidad sus funciones pero sus derechos fueron vulnerados (la directora no declara sueldo por doble turno, prenatal, licencias por maternidad, vacaciones, antigüedad) por esto y tantas cosas más algunas docentes se presentaron en el Ministerio de Trabajo con sobradas pruebas de su cumplimiento y eficiencia en dicho lugar. La abogada del establecimiento dice: "En tiempos de crisis, las miserias humanas salen a flor de piel", dichos equívocos porque no pasa por lo económico solamente, sino por la sensibilidad con que nos comprometemos con cada niño y sus familias, sabemos de lágrimas y de sonrisas, de situaciones particulares, de caminar el mismo camino, de valorar a estas personitas importantes con sus particularidades, diferencias, desigualdades. Una maestra jardinera que se digna de tal no prioriza una cuota mensual. Enarbolamos la bandera de la educación, abrazando a los niños/as en cada paso que damos. Ellos/as asisten en ambos turnos, sus papas los inscribieron a fines de octubre del año pasado, enterándose al comienzo de este nuevo ciclo que sus queridas Seños dejaron de pertenecer al jardín, dichos papas al no encontrar otra opción debido a que los jardines de la zona están con cupos cubiertos optaron por dejarlos ahí. Somos docentes con ética y no vamos a nombrar a nadie, contrariamente a lo que la directora revela por medio del WhatsApp al grupo de Asociación de Jardines Particulares de Rosario (AJPR), dando su opinión al respecto desde su cargo de poder. Nuestro deber es llamar a la reflexión: Señores/as que están al frente de un establecimiento educativo, revean, ajústense a las normativas vigentes, nombren a profesionales idóneos y condúzcanlo con honestidad. Un equipo docente responsable, bien formado académicamente es posible para llevar adelante tan magna tarea. En nombre de la educación, y en el nombre de todos, reclamamos revalorizar y dar marco legal al trabajo docente de los jardines infantes para gestionar adecuadamente. ¿Es mucho pedir?

DNI: 10.557.525

Profesora de Nivel Inicial

Licenciada en Calidad de la Gestión de las Instituciones Educativas

La palabra y el significado del silencio

Adoro las palabras porque son el lenguaje de la inteligencia. Respeto el silencio que incentiva lo creativo y reflexivo. Cuando las palabras son emitidas en vórtice, se atropellan y pierden su cometido y son expulsadas más que pensadas. Los silencios expresan muchas cosas; algunas veces son el reflejo de la falta de ideas, otras, respuestas calculadas y, a veces, las palabras no dicen nada. Estamos en una época de palabra "líquida" donde la misma adquiere una volatilidad inusitada y no compromete a quién la emite. El compromiso a través de la palabra empeñada es más vinculante que un escrito, cuando proviene de una persona que la avala con su integridad. Por eso, es indignante escuchar a alguien decir que va a responder una llamada telefónica y se sabe de antemano que no va lo va a hacer. Hay que volver a enseñar el valor insuperable de la palabra enseñada y la importancia de cumplir con el compromiso contraído. Muchas veces surge la pregunta de porque nos diferenciamos en la manera de actuar y proceder, en relación a los habitantes de otros países, y el porqué de nuestra idiosincrasia tan particular. He ahí una de las posibles respuestas a aquella pregunta compleja y difícil. Si no creemos en la palabra de nuestros semejantes y, además, no confiamos en la propia, en dificultoso avanzar con un proyecto propio y de identidad que nos represente conservando las diversidades. También lo anterior se relaciona el poco apego a la Ley que nos caracteriza. Es propio del "ser argentino" burlar la misma y vanagloriarse de ello. Le imputamos a los de afuera la causa de nuestros males. ¿Qué pueden hacer los demás lo que no hacemos por nosotros mismos? El capital lingüístico de una persona determina su horizonte mental y la lectura de libros incrementa el mismo.

Alejo Vercesi

vercesialejo@gmail.com

La vigencia de un drama, la desocupación

El drama de la desocupación está vigente. En los primeros tres meses de 2017 cerca de 290 mil personas perdieron su trabajo, lo que eleva la cifra de desocupados a 1.656.000 personas. Hoy la tasa de desempleo a nivel nacional alcanza el 9,5 por ciento, pero el fenómeno se agrava en el conurbano bonaerense, donde ese valor asciende al 11,8 por ciento. Estos números surgen del último informe presentado por el Indec. Durante el primer trimestre de este año la desocupación fue 1,6 punto superior a la del cuarto trimestre de 2016 (7,6 por ciento). Por su parte, la tasa de subocupación (empleados que trabajan menos de 35 horas por semana) se ubicó en el 9,9 por ciento, lo que representa una leve merma en relación con el 10,3 por ciento del cuarto trimestre del año anterior. Hay en el país 1.782.000 subocupados. Si se suman ambas cifras (la de desocupación y la de subocupación) se observa que unos 3.440.000 trabajadores tienen serios problemas de empleo (uno de cada cinco integrantes de la denominada "población económicamente activa"). Por el momento, 17.400.000 tienen trabajo mientras que 2.450.000 buscan una nueva ocupación. Si a esos 3.440.000 trabajadores se les suman la esposa y dos hijos, hay en el país unos 10 millones de compatriotas que están dominados por la angustia y la desesperanza. El cuadro se completa con el miedo a perder el trabajo que se ha apoderado de la inmensa mayoría de los trabajadores que aún conservan su empleo. Hoy la inmensa mayoría de los argentinos está dominada por el terror a quedarse sin nada y por la desesperación por haberse quedado sin nada. Pero no hay que perder las esperanzas: la clase política, apenas se desentienda de las Paso y las elecciones de octubre, comenzará a prestarle atención al asunto para terminar anunciando, dentro de unos años, la solución a la solución mágica. Lamentablemente, como bien lo dijo Keynes, "en el largo plazo todos estaremos muertos".

Hernán Kruse


N. de la R.: El lector se refiere en el cierre de carta a John Maynard Keynes, el creador de la teoría económica keynesiana.

Todos los ciudadanos, iguales ante la ley

Todos los ciudadanos saben que el sistema de distribución de ingresos de todos los trabajadores se llama paritarias y que, de acuerdo a nuestra Constitución nacional, todos somos iguales ante la ley, y a todo nivel el sistema educativo es igual a todos. En todos los poderes del Estado, el sistema político y sus miembros, deberían tener el mismo sistema para definir sus retribuciones, por eso me pregunto ¿no somos todos ciudadanos que debemos acatar los derechos y obligaciones que nos da la Constitución?, ¿acaso no somos todos iguales ante la ley, y tenemos todo el título de ciudadanos? No creo que sea de militancia, lo que sería absurdo. ¿Acaso nadie se da cuenta de la diferencia del concepto? Entre unos y otros, que tan injustamente se autoajustan sin derechos sus retribuciones, generados por otras disposiciones arbitrarias por otros poderes determinando abrumadores aumentos por leyes, por ellos determinadas. Es un abuso de poder, por ello es necesario y es justicia que los ciudadanos estén todos, y a todo nivel, para cerrar las puertas a la corrupción, injusticia y robo a la administración pública, quedando así subordinado al sistema de ley que determina y clarifica la Constitución nacional, ley fundamental de fondo, y de forma y orden. Todos somos iguales ante la ley. Y en caso, de terminar sus mandatos, deben volver a sus ocupaciones anteriores y sin beneficios jubilatorios extraordinarios de ningún tipo, será justicia y es lo que corresponde.

Walter Oscar León

DNI: 5.981.998

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