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Sábado 24 de Junio de 2017

Especialistas advierten sobre una sobreoferta de carne en el mercado

Estiman que el negocio se desarrolla sobre un "equilibrio precario". El impacto del clima y la retención de hacienda. La demanda

En el marco de un escenario donde el clima condiciona la producción ganadera en muchas áreas de la Argentina y al mismo tiempo imprime una nueva lógica al mercado, donde la oferta aún está retraída debido a las condiciones climáticas. En ese escenario y de cara a un período con estas particularidades, los referentes del sector vuelven a la carga con un reclamo para que se reduzca la carga impositiva sobre la actividad de manera de lograr un salto de competitividad.

"La producción de carne vacuna requiere ganar competitividad y reducir la carga impositiva para facilitar su exportación, ante la necesidad que tendrá el sector cárnico local de buscar nuevos mercados frente al estancamiento que ofrece el consumo interno", dijo Miguel Jairala, especialista técnico del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna (IPCVA), quien ponderó el alcance que tendrá este tipo de medidas ante un mercado como el doméstico que desde hace años promueve la compra de carne aviar a cuenta del "menor costo que tiene el pollo respecto de la carne vacuna".

Según explicó Jairala, "el consumo interno de proteína bovina se estancó en las 2,5 millones de toneladas y con el apoyo gubernamental a la exportación y a obtener un mayor volumen de carne, la venta al exterior va a ser importante para sostener a mediano y largo plazo la actividad industrial".

La estimación que realizan desde el sector es que este año la producción cárnica vacuna concluirá en torno a los 2,7 millones de toneladas y ya en el 2018 se propone alcanzar un límite de 2,9 millones.

Agregó que si no se vuelca este volumen a la exportación "va haber una sobreoferta cárnica", tal como pasó en la gestión de Cristina Fernández, lo que provocaría nuevamente que "decaiga el precio del ganado y se vuelva deficitaria la producción".

Allí también hay que encarar, según admitió el técnico del IPCVA, tal como está evaluando el gobierno nacional, medidas para atenuar la falta de competitividad que ofrece el sector respecto a otros países de la región: "Contamos con un precio un 25 por ciento superior a Uruguay y un 30 por ciento respecto a Brasil, así se hace difícil competir", indicó Jairala.

A esto también se le suma el pedido realizado por el sector cárnico y ganadero local de contar con una reducción de la presión impositiva.

Según los últimos informes difundidos por el IPCVA, el precio de la carne registró a mayo pasado un incremento del 17,5 por ciento interanual, mientras que el rubro alimentos y bebidas, relevado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), presenta un ajuste del 25 por ciento.

Al respecto, Jairala comentó que "en los últimos doce meses no aumentó demasiado pero sí lo hizo en los primeros cinco meses del 2017: se debe al incremento que registró el costo de la media res para el minorista, el alza en electricidad y salarios, y la etapa del año donde faltan animales livianos".

El IPCVA indicó que durante la primera parte del 2017 se registró un aumento del 20 por ciento en los envíos destinados al mercado externo, mientras que el consumo doméstico solo creció un 2 por ciento.

El efecto climático. El analista Ignacio Iriarte sostuvo que el clima condiciona la producción ganadera por el exceso de lluvias, así hay mucho barro en los corrales y eso afecta el proceso de terminación de la hacienda, cuyo pico se espera para el inicio de agosto.

El análisis fue difundido por la Federación de Industrias Frigoríficas Regionales Argentinas (Fifra) en su resumen mensual.

Iriarte manifestó que existe "mucha agua en los campos, napas muy altas, caminos cortados, dificultades para sacar la hacienda, un invierno que se presenta complicado. Gran parte de las principales zonas ganaderas no resiste nuevas lluvias sin comprometer seriamente su oferta de ganado gordo, especialmente los feedlots, con mucho barro, pero todavía sin llegar a los niveles críticos de mediados del año pasado".

"Demasiada hacienda encerrada que comenzará a salir en pocas semanas más. El consumo, que es el 91 por ciento de la demanda, sigue planchado y la exportación, que representa sólo el 9 por ciento restante sigue sin arrancar pese a las excelentes perspectivas que se presentan en China y la recuperación gradual del mercado ruso", indicó.

Consideró que hay "un equilibrio precario, un mercado climático y una retención que tiende a moderarse. Precios reales mejorados con respecto al principio de año, pero un 7 por ciento por debajo de los valores de mediados del año pasado".

Además señaló que "según las estadísticas oficiales las exportaciones de carne vacuna en el primer cuatrimestre totalizaron 87.800 toneladas res con hueso, 14 por ciento más que en igual período del año pasado".

"Si bien este volumen marca un interesante repunte, de mantenerse esta tendencia, el año cerraría con embarques de solo unas 263 mil toneladas, por debajo de las 300 mil que proyectaban para el 2017 la mayoría de los analistas", dijo.

La participación de la exportación en el total de la demanda alcanza en enero-abril el 9,8 por ciento contra 9 por ciento de igual período de 2016.

En tanto, la faena de mayo crece 8,5 por ciento apuntalada por la mayor presencia de hembras. "La faena de vaquillonas y terneras tuvo un salto marcado en mayo aunque la presencia de hembras llegó al 43 por ciento lo que indica que se redujo el interés por la retención. También creció la oferta de novillos y novillitos pero a un ritmo mucho más lento", añadió.

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